Manuel Ríos San Martín: “El espectador no se espera lo que va a suceder en la 2ªT de ‘Sin Identidad'”


Antena 3 ha cumplido recientemente 25 años, y en Mi Zona TV hemos querido hablar con Manuel Ríos San Martín, Productor Ejecutivo, Director y Guionista de series de TV y cine, ya que muchas de las series que la primera privada ha emitido llevan su sello. Entre ellas se encuentran ‘Menudo es mi padre’, ‘Compañeros’ y su película ‘No te fallaré’, ‘Mis adorables vecinos’, las TV movies ‘Raphael’, ‘Soy el Solitario’, ‘Rescatando a Sara’ y más recientemente la exitosa ‘Sin identidad‘, que regresa pronto a Antena 3 con su segunda temporada.

“Las series han ido a mejor, sobre todo técnicamente”

Antena 3 cumple “25 años emocionando” con las series como un pilar fundamental de su programación. ¿Cómo has vivido tú estos 25 años de la primera cadena privada en España? Tus series han tenido mucho que ver en esta larga andadura…

El fin del monopolio de la televisión en España fue una gran noticia para todos. Tardó mucho en llegar, pero tanto el inicio de las emisiones de las tv autonómicas como el de Antena 3 y Telecinco dinamizaron el mercado audiovisual y dieron trabajo a miles de nuevos profesionales, además de ofrecer una programación mucho más plural y variada.

Los que terminamos los estudios en esa época tuvimos mucha suerte de poder incorporarnos enseguida a la profesión y de tener oportunidades.

Es verdad que he escrito, dirigido o producido muchas más series para Antena 3 que para las demás cadenas (Hermanos de Leche, Canguros, Qué loca peluquería, en un inicio; luego, en Globomedia, Menudo es mi padre, Compañeros, Mis adorables vecinos y la película No te fallaré; y ya en BocaBoca Soy el Solitario, Raphael, Historias Robadas y Rescatando a Sara; actualmente con Diagonal, Sin identidad). Más de 200 capítulos de series y una película. Me alegra haber podido contribuir, junto a diversos equipos de profesionales, a esa imagen de Antena 3 como cadena de las series españolas.

Como espectadores hemos visto como las series han ido evolucionando, cambiando, adaptándose a los nuevos tiempos y a las nuevas circunstancias, pero tú seguro que lo has ido viendo desde otra perspectiva distinta, desde dentro, ¿crees que las series han ido a mejor, a peor, o simplemente han cambiado?

Han cambiado desde luego. A mejor. Sobre todo técnicamente. La tecnología ha evolucionado muchísimo y se ha sabido aprovechar, el HD, los cromas… En guion también se ha avanzado, aunque ya había series en los 90 que eran muy buenas.

A mí me gusta poner como ejemplo de esta evolución las diferencias entre Menudo es mi padre y Sin identidad. En la primera (año 96) se construyó una calle en el plató, con plaza y todo, y funcionaba. Al espectador le colaba ese barrio hecho en interiores. De eso hemos pasado a Sin identidad, donde no solo es que la calle es calle, sino que las casas son casas, los hospitales, hospitales… No hay plató, todo se hace en localizaciones naturales, cosa que complica mucho la producción. El resultado visualmente es muy moderno y cinematográfico. Se aprovecha muy bien Madrid, se graba en el centro, en plena Gran Vía. Hay muy pocas series así. Este cambio explica bien la evolución, hemos pasado de la plaza construida en plató a la Plaza Mayor de verdad. La mejora salta a la vista.

Si tuvieras que elegir, tanto como espectador como guionista, ¿te quedarías con las series de antes o con las de ahora?

Una mezcla. De los años 90, Compañeros me sigue pareciendo una gran serie y Policías (en el corazón de la calle), Periodistas, El Comisario y 7 vidas también. Por no hablar de Cuéntame, una ficción estupenda desde hace un montón de años; de antes y de ahora. Han sabido adaptarse. Actualmente El Príncipe, Galerías Velvet o Sin identidad están proponiendo cosas innovadoras y muy interesantes. Como creativo, se abren nuevas posibilidades de géneros y de maneras diferentes de producir.

“Muchos productores de cine nos decían que ‘No te fallaré’ iba a ser una ruina”

‘Compañeros’ fue un éxito total en Antena 3. ¿Cómo recuerdas la experiencia de llevar esta serie a la gran pantalla? ¿Se llegó a plantear una secuela de ‘No te fallaré’?

Hacer ‘No te fallaré’ fue un regalo. Tuvimos bastantes medios para rodarla y una magnífica respuesta del espectador. Recuerdo que muchos productores de cine nos decían que iba a ser una ruina, que la gente no iba a pagar por ver algo en el cine si ya lo estaba viendo en la tele. Se demostró que no entendían cómo estaba cambiando el panorama audiovisual. Por otra parte, los que hayan visto la película saben que era muy diferente a la serie, tanto en guion (incluso en el género) como en el nivel de producción. Yo no he visto en el cine español una explosión como la que hay en el final de No te fallaré. Hay momentos estupendos en la película. También todo el arranque tiene planos sorprendentes. En su día hubo muchos prejuicios porque veníamos de la televisión y rodábamos con 2 cámaras. Por suerte, en el año 2015, esto ha cambiado mucho.

No se planteó una secuela de la película, pero yo sí que propuse hacer otra distinta con Eva y Antonio cambiando los personajes y el género. Una de terror, por ejemplo. Nadie más lo vio. Creo que fue un error. Habría funcionado muy bien.

“Hemos diseñado una serie situada en un centro de Formación Profesional”

¿Crees que actualmente hace falta una serie juvenil como ‘Compañeros’?

Seguro. Nosotros hicimos un desarrollo para Cuatro sobre una serie de un colegio muy especial, pero cuando Telecinco adquirió la cadena se quedó parada. Llegamos a escribir 3 guiones. Ahora hemos diseñado otra en un centro de Formación Profesional. A mí me encanta. Habla de valores, como lo hacía Compañeros, de ilusión, de nuevos retos, de plantar cara a la crisis con esfuerzo, trabajo y vocación. Yo no tengo dudas de que sería una digna sucesora de Compañeros, pero de momento no hemos conseguido venderla. Se llama Futuras Promesas. Haciéndola descubrí a unos profesores de FP realmente vocacionales y entregados a los chavales.

‘Mis Adorables Vecinos’ fue una comedia que tuvo un gran éxito en sus primeras temporadas, pero acabó siendo cancelada sin llegar a tener un final cerrado por la bajada que tuvo en su última temporada emitida. ¿Por qué crees que la gente perdió el interés? ¿Te atreverías a contar cómo te gustaría que hubiera terminado?

Hubo un cambio de equipo en el episodio 30. Yo me fui a BocaBoca justo entonces. Creo que se realizaron algunos ajustes que no acabaron de funcionar. Se perdió la esencia. A mí el concepto me encantaba. Era sencillo, claro y eficaz para hacer comedia. Me lo pasé muy bien con la relación de ambas familias. La verdad es que nunca llegué a pensar en el final más apropiado, estaba diseñada para durar muchos capítulos.

“‘Rescatando a Sara’ es lo mejor que he hecho profesionalmente”

Y más recientemente con ‘Rescatando a Sara’ has podido llevar una historia real a la pequeña pantalla, ¿prefieres estos casos, en los que una serie está basada en hechos reales, o cuando es totalmente ficción?

Para mí, Rescatando a Sara (sobre todo el 2º capítulo) es lo mejor que he hecho profesionalmente. Una pena que no tuviese la repercusión que se merecía porque coincidió en emisión con el final de El Príncipe. Pero el otro día vi que en YouTube tiene casi 800.000 reproducciones. Impresionante. Me encantó hacerla. Es una historia llena de emoción y trabajar con Carmen Machi en un papel dramático es algo que no voy a olvidar.

No podría decir si prefiero los casos reales o no. Busco historias allí donde se encuentren, pueden estar en la imaginación, en una noticia, en un libro… Pero cuando das con una historia real que tiene fuerza es magnífico, como también sucedió con Raphael, centrada sobre todo en su enfermedad; o en Soy el Solitario. Ahí pudimos hablar mucho con la Policía Nacional y la Guardia Civil, que nos contaron cómo se investiga de verdad y no como en las películas.

Ahora estás centrado en ‘Sin Identidad’, que tuvo un gran éxito en su primera temporada y en la segunda termina definitivamente, ¿te sientes más cómodo al escribir sabiendo que es la última temporada? Así puede dar mucho más juego y arriesgar más, ¿no?

Sí, es estupendo, como guionista, saber que termina. Como padre de familia es un poco más preocupante. Los niños rompen muchos pantalones jugando al fútbol… Pero Sin identidad me encanta. He aprendido muchísimo haciéndola. Un thriller (y una venganza) en 14 capítulos es un reto. Y el que termine te da la posibilidad de que los personajes evolucionen mucho. Y de sorprender al espectador.

Es posible que pudiese haber durado algunos episodios más, pero no una tercera temporada completa.

“Los actores han hecho creíble ‘Sin Identidad’. Están fantásticos”

¿Qué nos puedes contar de esta segunda temporada de ‘Sin Identidad’ y de su final? ¿Estás seguro de que no va a decepcionar el desenlace de las tramas?

La serie empieza muy fuerte, con un capítulo inicial potente. Por fin contaremos qué pasó en China, por ejemplo. El espectador no se espera lo que va a suceder en los 2 primeros episodios. Luego la trama se estabiliza un poco, hay que contar muchas cosas, pero a partir del 4º ya va como un tiro hasta el final. Coge ritmo y yo creo que funcionan tanto las relaciones personales como la parte de la venganza. No resulta fácil mezclar las tramas de thriller con otras de relaciones personales, pero estamos contentos con el resultado. Los actores lo han hecho creíble. Están fantásticos. De verdad, no es por hacer promoción de la serie. Megan Montaner ha crecido muchísimo como actriz, ha madurado. Pero también vamos a ver a Tito Valverde en un papel mucho más exigente. Y lo resuelve increíblemente bien. Por no hablar de Lidia Bosch, Eloy Azorín, Miguel Ángel Muñoz, Jordi Rebellón, Verónica Sánchez o Daniel Grao. También las nuevas incorporaciones están a la altura.

Las localizaciones son espectaculares, el chalet donde vive la familia Vergel, la casa de Pablo… El hacer una serie sin decorados fijos te permite sorprender mucho más al espectador, que no sabe por dónde le vas a llevar en ningún momento. Si alguien veía Los Serrano, por ejemplo, ya sabía que las tramas iban a suceder en el bar o en el colegio. Y esto pasa en casi todas las series, aunque sean buenas o tengan un alto nivel de producción. En Velvet o en El Príncipe, están obligados a grabar muchas secuencias en sus decorados principales. Y lo hacen muy bien, los aprovechan y les sacan mucho partido. Son grandes series. Pero Sin identidad es impredecible, podemos irnos a China, a Bruselas, al Caribe, a la Plaza Mayor o a un pueblo de Jaén. El espectador no sabe por dónde va a ir la historia. En un capítulo podemos grabar 28 secuencias en el Chalet Vergel y en otro solo 12, lo que te pida la trama. Tenemos mucha libertad. Cada episodio es muy diferente como pasaba en la 1ª temporada de Isabel.

“Amparo mantiene ese tono de comedia ácida que le viene muy bien a ‘Sin Identidad'”

Verónica Sánchez fue el gran descubrimiento en la primera temporada, y en esta segunda temporada la veremos con su hijo: Amparo va a ser madre. ¿Cambiará su forma de ser o será más Amparo que nunca? ¿Seguirá dando momentazos?

A los guionistas, Verónica nos gusta mucho. Nos encantó su personaje en los primeros episodios. Así que nos planteamos qué hacer con ella en esta 2ª temporada. Por eso decidimos que siguiese con Bruno. Probablemente, lo normal es que hubiese estado fuera de la familia y perdida por Jaén, pero queríamos colocarla en el centro de la serie con los personajes principales. Es una manera de intensificar el conflicto. Sus enfrentamientos de convivencia con Enrique (Tito Valverde) tienen mucho nivel. Y mantiene ese tono de comedia ácida que le viene muy bien a la serie.

Te gusta comentar y explicar cómo se ruedan y preparan las escenas complejas en las que has participado en series anteriores, ¿cuáles son tus próximos retos para el futuro en este aspecto?

Ahora estoy trabajando como director argumental para Sin identidad. No siempre dirijo los proyectos que hago y en esta ocasión en Diagonal ya tenían muy buenos directores. Pero es posible que en lo siguiente que haga vuelva a la dirección. Depende de muchas cosas. Dirigir es muy cansado físicamente y a veces difícil de compatibilizar con la escritura de los guiones.

Una de las cosas que me gustaría explorar es el rodaje con drones. Dan grandes posibilidades. Ya los he usado en una par de ocasiones y tengo algunas ideas para hacer “planos imposibles”.

Si queréis leer mi blog, en el que hablo de cómo se escriben o se ruedan algunas secuencias complicadas, está en mi web: http://www.manuelriossanmartin.com/noticias/20-anos

Mucho se está hablando actualmente de un problema que afecta a una gran parte de la ficción de este país y que muchos profesionales del medio están “denunciando” para que se conozca. Al parecer las cadenas pueden intervenir y pedir cambios casi en cualquier momento del desarrollo de una serie, aunque ya esté aceptada o se hayan grabado cosas, provocando que las productoras tengan que aceptarlo todo para evitar grandes pérdidas, y por eso algunas series terminan siendo en TV algo totalmente diferente a lo que en un principio se gestó. ¿Qué opinas sobre esto? ¿Lo has vivido en alguna ocasión?

El que las cadenas de tv opinen es lo normal. Yo creo que debe establecerse un diálogo constructivo entre creadores, productora y cadena. En estos momentos, la relación con Diagonal y Antena 3 está siendo muy fluida. También lo fue en Rescatando a Sara o en Raphael, por poner otros dos ejemplos. Sí que he oído a compañeros quejarse porque no siempre es así, pero por suerte, no ha sido mi caso.

Para mí lo importante es que se respete el concepto de la serie. Ahí sí que creo que los guionistas deben mostrase firmes. Siempre con argumentos. Pero hay muchas cosas que se pueden cambiar sin perder la esencia. En Compañeros el protagonista iba a ser un hombre y terminó siendo Concha Velasco. El concepto no empeoró por eso.

Un problema habitual al que se enfrentan los guionistas es cuando se marchan actores de la serie, sobre todo si son principales, ¿te ha ocurrido alguna vez? ¿Cómo hiciste para justificar la marcha?

Depende de muchas circunstancias. Nosotros hemos hecho de todo. En ocasiones hemos cambiado al actor si no queríamos prescindir de ese personaje. Por ejemplo, en Menudo es mi padre, Daniel Guzmán se iba un par de capítulos a Sevilla y volvía siendo Borja Elgea. Yo siempre le digo a Dani, que es muy amigo, que mi madre no se dio cuenta. El caso más sonado fue en Roseanne, que hicieron una trama mítica (“Dicen que es la misma pero no es la misma”). En otras ocasiones hemos inventado viajes para hacer desaparecer a un personaje, como en Compañeros con Concha Velasco. No quisimos matarla porque era triste para la serie. Fue un acierto. El caso más divertido fue el del Fary, cada final de temporada, cuando negociaba su contrato se planteaban dos opciones de guion (Fary vive o Fary muere). Al final seguía, pero por si acaso nosotros le pegábamos un tiro. Y luego, si firmaba, se recuperaba.

¿Cuál es el principal reto al que hay que enfrentarse al preparar un nuevo proyecto? Ya que desde que se piensa hasta que se ve en TV deben ser muchas las complicaciones…

Para mí lo principal es meter la “serie en tu cabeza” y eso no pasa siempre que quieres. Es difícil de explicar. Llega un momento en la fase de creación que haces tuya la serie. A partir de ahí, todo fluye. Lo mismo pasa con los encargos. Hay guionistas que los hacen por profesionalidad, pero se nota la falta de pasión. Yo necesito hacer míos los proyectos. Recuerdo cuando me encargaron Soy el Solitario. Conocía algo de la historia por la prensa y, a priori, me parecía un poco aburrida. Pero empezamos a investigar y poco a poco nos fuimos apasionando. Al final, me gustó tanto, que decidí también dirigirla. Yo si no me entusiasmo con algo, no sé trabajar. Y creo que se nota en el resultado.

Has participado también en un libro con otros guionistas, ¿qué nos puedes contar de él? ¿Dónde puede comprarse?

Fue casi más complicado publicar ese libro que hacer una serie. En ese momento estaba dando clases de narrativa en la Universidad Camilo Jose Cela y notaba la falta de manuales que hablasen de guion desde una realidad española. Por eso decidí embarcar a más de 10 grandes guionistas de este país en ese proyecto. Ahí están desde Javier Olivares hasta Natxo López, pasando por Borja Cobeaga, Valentín Fernández Tubau, Marisol Farré, Maite L. Pisonero, Chus Vallejo, Robert Sirera, Manuel Feijóo, Noel Ceballos, Victoria Dal Vera, Mario García de Castro… El prólogo es de Fernando López Puig (director de ficción de TVE) y el epílogo de Mikel Lejarza (Presidente de Antena3 films).

El libro tiene dos partes, en la primera se explica cómo crear una serie, cómo hacer una biblia, los personajes, los diálogos, la estructura… Y en la 2ª se habla de los diferentes géneros de tv desde un punto de vista muy práctico y con ejemplos fundamentalmente españoles.

Más información: http://www.manuelriossanmartin.com/docencia/libro

¿Cuáles son tus próximos proyectos tras ‘Sin Identidad’? ¿Qué tal va tu novela ‘Círculos’? ¿Qué puedes contarnos de ‘No doy crédito’?

Cuando leáis esto ya habré acabado (junto con mi equipo Mónica Martín-Grande, Victoria Dal Vera, Ramón Tarrés y Tatiana Rodríguez) casi todos los guiones de Sin identidad y estaremos empezando a preparar nuevos proyectos. Todavía es un poco pronto para anunciar qué vamos a hacer ahora, pero lo que está claro es que hemos aprendido mucho sobre cómo hacer un thriller de larga duración y me gustaría aplicarlo a una nueva serie.

Hay un proyecto en el que hemos estado trabajando, por ejemplo, que se llama La caja de Skinner, que es un thriller pre-apocalíptico. La mayoría series tratan de lo que pasa después, como The Walking Dead o Flashforward… nosotros hemos preferido contar lo que sucede justo antes. A mí me gusta mucho. Es hora de empezar a moverlo.

No doy crédito es una comedia al estilo Camera Café o Gym Tony. (Episodios de unos 8 minutos sin continuidad). A mí me parece muy apropiada para los tiempos que corren, donde todo el mundo odia a los bancos. Se trata de una sucursal que es un desastre, con personajes muy divertidos. Merece la pena ver el tráiler.

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Más información: http://www.manuelriossanmartin.com/noticias/item/no-doy-credito-capitulo-piloto

‘Círculos’, la novela a la que haces referencia, está terminada. Estoy buscando editorial. La están leyendo en varias y espero tener noticias pronto. Ahora hay muchos guionistas escribiendo novelas, pero esta es completamente distinta. Es una historia distópica (lo contrario a utópica), un término que cada vez está más de moda en la literatura. La novela comienza con una muerte en directo en un concurso de tv y no se sabe si ha sido por accidente o de manera intencionada. El suceso se convierte en TT a nivel mundial en pocos minutos. Es un policiaco ambientado en un futuro cercano. Incluso los animales no soportan la realidad en la que viven y han empezado a suicidarse, la gente vive mucho más obsesionada por las redes sociales, la televisión y la violencia. He trabajado mucho los personajes, que me parecen fundamentales en cualquier historia. En una novela tienes mucha más libertad creativa y no hay limitación presupuestaria. Eso es una gozada.

Rodé un teaser con Ramón Esquinas haciendo de protagonista. Tendría una buena adaptación a miniserie de 5 capítulos.

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Y por último, Antena 3 ha cumplido 25 años, pero respecto a la ficción, ¿qué pides tú para los siguientes 25? ¿Qué hay que mejorar?

Creo que se está iniciando un camino muy interesante. El tiempo entre costuras, Rescatando a Sara, Gran Hotel, Isabel, El corazón del océano marcaron un nivel de producción muy elevado y ahora no podemos ser menos ambiciosos. Sin identidad, Velvet, El Príncipe han continuado con ese modelo de producción exigente y de calidad, y espero con mucho interés proyectos como Refugiados, El Ministerio del tiempo, Carlos V, Los nuestros o Bajo sospecha. Ojalá toda las cadenas encuentren 2 o 3 series nuevas en esta línea que marquen el futuro de la ficción en este país.

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