Sube la temperatura para San Valentín con lo más caliente de ‘Sin Identidad’


‘Sin Identidad’ sigue enamorando tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Hace unos días ganaba en el Festival de Luchon en Francia y además, se ha convertido este año en la serie más nominada a los Premios Unión de Actores. Motivos más que suficientes para recopilar los cinco momentos más pasionales de su primera temporada para celebrar este frío San Valentín subiendo las temperaturas.

La venganza está cada vez más cerca

La segunda temporada comienza con María en Madrid. Tras su regreso de China, su familia ya la ve como una más y cree que ya está reestablecida de aquella supuesta fragilidad que conmovió a todos pero que su tío Enrique (Tito Valverde) vio con suspicacia.

Lleva meses siguiendo los pasos de su familia y ha descubierto que sus padres se han separado.Su padre, Francisco (Jordi Rebellón), tiene una nueva pareja y una hija.

Luisa (Lydia Bosch), su madre, es presidenta de la fundación Vergel, una fundación que sirve muchas veces de tapadera para los negocios turbios que maneja Enrique. María, libre ahora de cualquier sospecha, trabaja allí. Junto a ella trabaja también Juan (Daniel Grao), que se ocupa de limpiar los trapos sucios de Enrique. Juan está ahora prometido con Helena (Silvia Alonso), la joven heredera de una empresa farmacéutica con la que Enrique hace tratos multimillonarios.

La Fundación está preparando un Congreso que sacará al mercado un medicamento revolucionario de los laboratorios López Prats que dirige Miriam (Mar Regueras), siempre con la ayuda de Enrique, que tiene acceso directo al Ministerio de Sanidad.

Desde dentro, María tiene acceso más fácil que nunca a todos los negocios turbios de la familia ycon la ayuda de Pablo (Eloy Azorín) está a punto de iniciar un cataclismo donde todos pueden salir muy dañados, en especial Enrique.

El hijo de Enrique, Bruno (Miguel Ángel Muñoz), está casado con Amparo (Verónica Sánchez), con la que tiene un hijo. Esta ha iniciado su propia cruzada contra su suegro poniendo a su marido de su parte cuando le haga ver que ellos no se encuentran dentro de la ‘línea de sucesión familiar’.