Sor Lucía Caram descubre este miércoles el mundo del lujo en la 2ªT de ‘En la caja’


“Quiero ver dónde coloco mis prejuicios”. Esta frase, pronunciada por Sor Lucía Caram durante su inmersión por el mundo del lujo, resume la disposición con la que los protagonistas de las nuevas ediciones de “En la caja” participan en el factual de Cuatro, cuya segunda temporada llegará a la cadena a partir de este miércoles, 10 de junio (22:30h).

Sin saber dónde, cómo ni con quién van a encontrarse, los participantes de estas nuevas entregas del programa tendrán que poner a prueba creencias y opiniones limitantes, salir de la “zona de confort” en la que basan su estilo de vida y empatizar con personas con las que en principio no tienen nada que ver. Las reacciones de cada uno serán imprevisibles. Se sabe cómo se entra “En la caja”, pero no cómo se sale de esta experiencia.

Producido en colaboración con Zeppelin TV, la segunda temporada de “En la caja” arranca con un viaje a los extremos del consumo: de la austeridad solidaria de Sor Lucía Caram al derroche sin límite de algunos de los 465.000 millonarios que viven en nuestro país.

Junto a Sor Lucía, otros rostros conocidos de Cuatro afrontarán otras realidades que resultarán, en muchos casos, auténticos termómetros emocionales que pondrán a prueba la capacidad de adaptación de los protagonistas del programa. Jesús Cintora se enfrentará así a los “fondos buitre”, Adela Úcar abordará la prostitución y Pedro García Aguado acompañará a varios jóvenes durante una sesión de botellón en la fiesta de la primavera de Granada.

El lujo bajo la mirada de Sor Lucía Caram

La solidaridad, el bien común y la dignidad de las personas son los puntos de referencia de Sor Lucía Caram en su día a día. Sus jornadas están llenas de números: números para saber cuánto cuesta la leche que tiene que comprar para su banco de alimentos, a cuánto asciende la renta del alquiler social que ofrece a algunas familias o qué necesitan los dos millones de niños españoles que viven en el umbral de la pobreza.

La primera entrega de “En la caja” colocará a la religiosa en las antípodas de su vida: personas que viven al margen de las cifras, hombres y mujeres para los que gastar dinero, sin miramientos, sin límites, sin la menor sombra de duda, es su deporte favorito Así lo acreditan estos otros números: 10.000 euros al mes en ropa, 1.500 euros por una cena, 30.000 por una botella de vino o 20.000 por una mascota, gastos habituales en un reducido y privilegiado sector de la población.

Lucía Caram saldrá de la caja para adentrarse en este mundo del consumo extremo en un campo de golf. “Al salir y verme allí empecé a pensar si no era un marciano en un planeta diferente”, explica al inicio del reportaje.

El programa llevará a la religiosa a los “sancta sanctorum” del lujo en nuestro país y para eso se trasladará hasta Madrid y Marbella. En la capital de la Costa del Sol conocerá a Rafa (participante de “¿Quién quiere casarse con mi hijo?”), un empresario dueño de varios negocios encantado con el estilo de vida que puede permitirse. Sor Lucía intentará ejercitar con él el “músculo” de la empatía, aunque no le resultará nada fácil entender sus motivaciones.

En Marbella también conversará con el director del hotel Los Monteros, cita ineludible del turismo de clase alta, y charlará con Olivia Valére, conocida por su discoteca y las fiestas privadas que organiza, y su grupo de amigos, formado por distintos empresarios y promotores. Todos argumentarán que el lujo es un sector que crea puestos de trabajo, pero los sentimientos de la religiosa son contradictorios. “Tengo la sensación de que tienen que venderme que son buenas personas y que el mundo en el que están es un mundo que no está reñidos con el que yo represento para ellos, pero empecé a no encontrarme cómoda con ese discurso” explica. “Me sublevan la arrogancia y la indiferencia. Que se menosprecie a las personas con las que trabajo cada día”.

De Chaneles y listas de espera

En Madrid, Sor Lucía acudirá al centro estético de Lorena Morlote, estilista de ricos y famosos cuya tarifa oscila entre los 3.000 y los 15.000 euros por sesión. La religiosa calificará estos precios como “desorbitados, sólo por poner un barniz en la vida”. En este establecimiento conocerá a Irene, una de las clientas habituales del salón de belleza, con la que más tarde conversará en su lujoso vestidor, el lugar que custodia sus múltiples Loubotin, Chanel o Hermés, un bolso para el que hay una lista de espera de dos años. “¿Lista de espera? Para mí la lista de espera es la de la Sanidad o la de mi banco de alimentos… Se me funden los plomos de la indignación”, resume la religiosa. “No podemos hacer que nuestra seguridad como personas dependa de algo superfluo”.

En próximos programas

Jesús Cintora y la economía voraz

El periodista de Cuatro comprobará el daño ocasionado por los “fondos buitres” y hablará con el representante legal de Blackstone, una de las operadoras más importantes del mundo en este tipo de fondos. En busca de respuestas, Jesús Cintora se enfrentará a una realidad económica desesperante con los desahucios como mayor exponente.

Adela Úcar y la sombra de la prostitución

Sin apenas regulación, en la frontera entre la relación laboral y la explotación sexual. Consciente de entrar en las sombras de la llamada “profesión más antigua del mundo”, Adela Úcar se enfrenta al mundo de la prostitución con una “caja” llena de dudas. ¿Es conveniente legalizar esta actividad?

Pedro García Aguado y el ocio “embotellado”

Hay jóvenes para los que una fiesta cabe en una botella. Mejor si es de alcohol. También hay ayuntamientos que participan de esta idea y construyen “botellódromos” como única alternativa de ocio. Nadie mejor que Pedro García Aguado para acompañar a estos jóvenes en esta experiencia no siempre lúdica y llena de sentimientos encontrados.

Ficha técnica

  • Directora: Ana Ruiz
  • Productora ejecutiva Zeppelin TV: Jaime Guerra
  • Productora ejecutiva de Cuatro: Gemma Carrasco
  • Productora delegada de Cuatro: Kety del Castillo