“Policías en Acción” se enfrentan a una intoxicación con escopolamina, la droga que anula la voluntad

Los  Policías en acción vuelven a patrullar en la noche del domingo en laSexta. En la entrega que se emite este domingo viviremos un caso de intoxicación por burundanga, la droga que convierte a las víctimas en zombis, anulando su voluntad.  Tres personas han sido gravemente intoxicadas en una discoteca. Tras recibir la alerta, los agentes se dirigen para investigar el suceso, encontrando a las víctimas inconscientes en el suelo. No se pueden mover y no atienden a las preguntas de la policía. Los amigos y testigos cuentan que los afectados se encontraban en perfecto estado hasta que comenzaron a beber de un mismo vaso. Su situación es crítica, se encuentren bajo los efectos de la escopolamina, una droga comúnmente conocida como burundanga cuyos efectos se caracterizan por anular la voluntad de los afectados.

En otra de las intervenciones veremos cómo la policía acude con urgencia hacia un metro de Madrid. Un probable ajuste de cuentas entre bandas latinas ha dejado un herido por arma blanca. En la estación encuentran a un hombre herido tumbado sobre uno de los bancos. Sospechan que las bandas enfrentadas hayan sido Ñetas y Forty Two. Retienen a varios implicados, buscan al autor de la puñalada, pero no lo hallan. Reciben una llamada por parte de sus compañeros:  ya ha sido detenido y trasladado a comisaría. Acuden para tomarle declaración y, entre sus pertenencias, confiscan un machete de unos 50 cm de largo.

El domingo viajaremos también a Valencia, donde los agentes son alertados por una reyerta entre marroquíes. Acuden a la zona de ocio del puerto de Alicante y en su llegada apenas encuentran implicados; la mayoría han escapado. Uno de los retenidos desafía continuamente a la autoridad. Se niega a prestar declaración y vacila con que su padre también es policía, y con que conoce mejor que ellos sus derechos. Un agente, al que vacila, comienza a perder la paciencia.

En otro de los casos un joven resulta brutalmente apaleado. Con dificultad, el chico presta declaración explicando que además de la paliza, le han  robado las llaves de su coche. En las inmediaciones, localizan a dos implicados en el apaleamiento. Uno se niega a declarar y el otro da una versión diferente a la de la víctima.

La policía de Cádiz se reúne y recibe instrucciones antes de salir de patrulla. Marchan en busca de un hombre ha quebrantado una orden de alejamiento, imputado por violencia de género sobre su ex pareja. Acuden al domicilio del presunto agresor en el que solo se encuentra su madre. Los agentes investigan los lugares frecuentados por el implicado hasta que él mismo se presenta en comisaría.

En el último caso de la noche, un presunto ladrón está retenido por una pareja a la que ha intentado robar en el interior de su coche. El implicado, vecino de los afectados, explica que había visto desde la ventana de su casa a una persona intentando robar en el interior de un coche, y que ha bajado para evitar el hurto. La mujer afectada contradice su versión. Explica a la policía que, tanto ella como su marido, le habían visto intentando efectuar el robo.