‘Policías en acción’ detiene a dos personas que se hacen pasar por agentes para robar

laSexta cierra mañana, a partir de las 22.30 horas, la cuarta temporada de Policías en acción, con el estreno de dos programas inéditos. Dos entregas que permitirán al espectador conocer el cuerpo policial como nunca antes lo había podido hacer.


En la primera entrega de mañana, los vigilantes del náutico de Valencia llaman al 091 porque dos hombres, que afirman ser policías, les han obligado a abrir la valla de acceso para una inspección. La actitud sospechosa de los supuestos agentes ha puesto sobre aviso a los vigilantes. Cuando la patrulla de UPR llega al recinto portuario comprueban que los presuntos policías son dos hombres con antecedentes con la, previsible, intención de entrar a robar.
Además, mañana el programa acudirá una feria del barrio madrileño de Usera, donde un hombre ha sido apuñalado en el costado de gravedad. Todo indica que ha sido una reyerta entre miembros de las banda latina Dominican don´t play y su banda rival Los trinitarios.


Por otra parte, una mujer solicita la ayuda de la policía para echar a su ex pareja de su casa. El hombre sufre de problemas psiquiátricos y además, está en constante conflicto con los vecinos. Tras una discusión con los agentes, el hombre consiente en irse. Sin embargo, horas después, deben volver al lugar de la intervención. La mujer, pese a la recomendación de los policías y por miedo, ha vuelto permitir a su ex pareja entrar, de nuevo, en casa.
En otro de los impactantes casos de mañana, un joven ha vuelto a casa después de estar de fiesta y se ha producido una fuerte discusión entre varios familiares. Los vecinos alertan a la policía. Cuando los agentes llegan al lugar se encuentran al joven lleno de sangre y varios familiares heridos. En la discusión se han producido diferentes heridas y está todo lleno de sangre. La actitud del joven es muy agresiva y los policías se ven obligados a solicitar la presencia de una unidad médica psiquiátrica.
A continuación, en la última entrega de la cuarta temporada, los agentes de la UDYCO coordinan una intervención con varias ciudades españolas (Sevilla, Cádiz…) para desarticular un clan que se dedica al tráfico de drogas. La sede central de esta red está situada en el domicilio de uno de los supuestos cabecillas, un chalet en un municipio toledano cercano a Madrid. La intervención se salda con la detención de 17 personas, la incautación de 9 Kgs. de heroína, 5 armas de fuego, una de ellas con forma de bolígrafo y diversa documentación.
Por otro lado, en un municipio pequeño como Parla, los agentes conocen a casi todo el mundo. En muchas de las intervenciones, el conocimiento de las personas implicadas les hace resolver los conflictos de una forma mucho más “cordial”. Es el caso de la llamada que reciben en esta intervención. Una mujer ha sido denunciada por amenazar con un cuchillo y agredir a unos vecinos. Ella alega que ha defendido a su hija de una supuesta agresión sexual. Los agentes saben que la mujer es bipolar y tratan de manejar la situación con el tacto que requiere esta persona.
La acción continúa cuando los agentes acuden a intervenir en una calle del mismo barrio. Una mujer se ha encontrado a una persona en el interior de su coche. Entre ella y sus acompañantes han evitado la fuga del intruso y han llamado a la policía. Este hombre es un viejo conocido de los agentes: un toxicómano con antecedentes de robo. En esta ocasión, el ladrón se enfrenta a un ingreso inmediato en prisión ya que está cometiendo un delito estando en libertad condicional por otros hechos criminales similares.
En el último caso de Policías en acción de mañana, los agentes colaboran en este caso con los servicios de la Comunidad dedicados a la protección de animales y veterinarios de urgencia. Deben hacerse cargo de unos perros que están mal atendidos por su dueña. En esta ocasión, como en otras y pese al cariño que la mujer parece tener a sus galgos, estos no están atendidos adecuadamente. Mal viven en un espacio sin ventilación, no están vacunados… La mujer se puede enfrentar a una multa de hasta 2500 euros y la prohibición de tener perros de hasta 10 años.