‘Pesadilla en la Cocina’ se enfrenta a un restaurante de carretera capitaneado por la tensión y los gritos

laSexta estrena este jueves, en prime time, una nueva entrega de ‘Pesadilla en la cocina’ con Alberto Chicote. El programa visita esta semana Villarejo de Salvanés, un pueblo de tránsito del sur de Madrid en el que se encuentra el “Asador Juan de Austria”. Se trata de un restaurante de carretera con la oferta típica de un lugar de esas características, aunque Alberto Chicote pronto descubrirá que nada es demasiado típico en este local.

El principal motivo es su dueño y la particular relación que mantiene con el resto de los miembros de su equipo, basada en insoportables gritos, reproches y una tensión cada vez más creciente. ‘Pesadilla en la cocina’ recibe la llamada de auxilio de una de las hijas del hostelero que lleva las riendas del local, alarmada ante la delicada situación del negocio de su padre, que parece estar a un suspiro de derrumbarse.

Un dueño autoritario y una cocinera desmotivada

El Juan de Austria es un restaurante de carretera madrileño de lo más tradicional con una oferta basada en menús y bocadillos. Sin embargo, su carta es disparatadamente larga y sus raciones, bastante desproporcionadas. A pesar de haber trabajado toda la vida en la hostelería, su dueño Enrique ha perdido las riendas de este negocio que abrió hace cuatro años y que ha pasado del éxito a ser un constante cúmulo de problemas y despropósitos. La causa, su complicado carácter y la difícil relación que mantiene con su hija, igualmente brusca en las formas y bastante desmotivada respecto al restaurante. En medio, la hora de las hermanas, testigo impotente de la caída de un sueño familiar que, de seguir así, puede tener pronta fecha de caducidad.

Alberto Chicote se verá las caras con un dueño autoritario, una plantilla bastante pasota y una cocinera sin estímulos que no parece ser consciente de la realidad: el restaurante arroja grandes pérdidas que pueden llevarlo todo al traste. Tras varios servicios desastrosos que mostrarán a Chicote el ingente trabajo que hay por delante si quieren intentar salvar el Juan de Austria, el chef deberá no sólo restituir la confianza de Enrique en su hija y su apoyo total, sino también recomponer un equipo hecho trizas que tiene que aprender implicarse como nunca si no quieren ver como el restaurante echa el cierre en el momento menos pensado.