Noche sobresaliente para ‘La Voz’: emoción, verdad, y un sonido digno de conciertos


Anoche tuvo lugar la decimotercera Gala de ‘La Voz‘ y la segunda en Directo. El público estaba citado a las 19:00. Había tres puertas de entrada (A, B y C) muy bien indicadas todas ellas. En cada una de las puertas había personal de público pidiendo el DNI y la entrada. A partir de ahí una mujer nos acompañó hasta el guardarropa debíamos dejar nuestros abrigos y bolsas.

Fue entonces cuando nos llevaron a un pasillo a esperar hasta a las 20:30 entrar a Plató. Durante ese tiempo, solo los primeros pudimos escuchar los ensayos de Alejandro Sanz y verlo pasar por nuestro lado acompañado del resto de coaches y respectivos representantes. Una imagen muy tierna del momento fue ver al hijo de Alejandro Sanz diciendo: “papá te quiero” mientras él lo subía a sus brazos.

Una vez cenados, empezamos a entrar a plató, cada uno con asiento numerado. Había un gran equipo de público para indicar a las personas más despistadas.

Llegadas las 22:00 daba comienzo la Gala donde descubriríamos la lista definitiva de los Semifinalistas. La encargada de abrir la Gala fue Rosario con su nuevo single. Un momento anecdótico fue ver a Bisbal girado pidiendo a los de sonido que subieran la música. A partir de ese momento inicial, el sonido en directo fue muy bueno, digno de un concierto de gran calidad. Y es que el nivel de la noche fue sobresaliente.

El equipo de Orozco destacó por sus versiones de la música más actual como Roar y Wreckling Ball. Ambas cantadas con maestría y aportando grandes dotes de personalidad. Finalmente el elegido como finalista fue Damon. Llegó el turno de Bisbal y, una vez más, destacó por la gran calidad vocal de sus concursantes. Darío se convirtió en su semifinalista.

Malú logró superar ampliamente el nivel que tuvieron sus concursantes en la pasada Gala con unos concursantes muy diferentes que acabó con la victoria aplastante del flamenco David. Finalmente Rosario se tuvo que decantar por la personalidad y originalidad de Idoia como finalista. Al final, solo nos quedamos con 4 semifinalistas, pero cualquiera de ellos demostró el talento y las aptitudes necesarias para subirse a grandes escenarios.

Lo que no se vio en televisión

David Bisbal, que ha publicado su libro recientemente, aprovechaba los descansos para firmar libros. Aunque también llegó a firmar entradas y billetes de 10€. Fue muy cercano con su público y no puso peros a nada. Malú aprovechó la publicidad para recoger y ordenar la emoción que le dio la actuación de David. Orozco y Rosario, sin embargo, se marchaban de Plató.

 

Jesús Vázquez, fiel y entregado a su público, no dudó en hacernos participes de sus bromas y anécdotas. Además, no leía el teleprompter en ningún momento. Se sabía hasta los teléfonos de memoria.

La mayoría del público dejó sus teléfonos junto a sus pertenencias en el guardarropía y se dedicaban a comentar lo ocurrido en la Gala durante la publicidad.

El momento más intenso del público fue la llegada al plató de Alejandro Sanz. Pues llegó cuando estaban poniendo un vídeo y el público de inmediato se levantó a aplaudir y a piropear.

Cabe felicitar la magnifica organización que llevan a cabo para que el público se sienta como en casa. Y agradecer la labor del departamento de Comunicación y Prensa que estuvieron muy atentos y disponibles durante toda la gala.

A tan solo dos Galas para finalizar la segunda edición de La Voz seguimos encontrado en el programa familiar de Telecinco tres ingredientes: emoción, verdad y la lucha por los sueños.