‘Nada tras la puerta’, obra de teatro con Sandra Ferrús


El próximo 20 de septiembre se estrena en la sala  Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán ‘Nada tras la puerta’, que cuenta en el reparto con Sandra Ferrús, Ana en Frágiles. La obra es una coproducción del Centro Dramático Nacional y Traspasos K.

Puedes hacerte con las entradas aquí.

Además de Sandra, en la obra participan: Josean Bengoetxea, Ángela Cremonte, Carolina Lapausa, Marta Larralde, Lidia Navarro, Alfonso Torregrosa.

Nada tras la puerta es un título, una admiración o un interrogante. Hasta hace poco tiempo las fronteras‐puertas estaban claras. Protegían y defendían nuestro estatus y calidad de vida. Dividían claramente el norte del sur. Eran puertas que se abrían fácilmente hacia el sur pero que resultaban difíciles de superar en la dirección inversa. Ahora las fronteras son trozos de tiza en el suelo. No evitan que se evadan riquezas económicas, culturales e intelectuales; ni que suframos hoy en Europa hambre, paro y pérdida de derechos elementales.
Ya nada es lo que era. Europa no es el balcón privilegiado que el sur envidia y sueña. Es una parte del mundo extraviada, en retroceso. Anquilosada, lenta, carente de pasión, de rumbo, parece no saber cómo abrir las puertas al siglo XXI.
En este escenario, Juan Cavestany crea un texto para Europa en el que tres personajes intentan mantener su situación de privilegio, defendiendo y almacenando todo su pasado, que saben que algo se les está acercando, que algo está pasando pero que creen que no va con ellos.
José Manuel Mora, Borja Ortiz de Gondra, Yolanda Pallín y Laila Ripoll, abren otras puertas para hablarnos de los ciclos del odio, del racismo, de la violencia sexual, con la figura de la mujer como eje central. Ciclos que comienzan, que se perpetúan y que solo en contadas ocasiones, se interrumpen, como le ha sucedido a esta Europa que en apenas unos años da la impresión de haber perdido los privilegios que atesoró durante siglos.
Los textos que conforman Nada tras la puerta siguen rescribiéndose en cada ensayo, los autores trabajan junto al elenco formado por siete actores y actrices en una metodología que podríamos denominar de escritura a pie de escenario, para entrelazarse unos con otros en una puesta en escena que nos mete en tan complicado y delicado tema.
Desde el inicio del proceso de trabajo contamos con la colaboración, información y, sobre todo, conocimiento de Hernán Zin, escritor y reportero de guerra. La escenografía diseñada por Elisa Sanz nos recordará a veces un nido, un vientre o una raíz que nos remitirá a la vida; y otras veces nos recordará a una corona de espinas, una verja o una valla que remitirá al dolor. Con una iluminación diseñada por Oier Ituarte, todos los elementos confluyen bajo la dirección de Mikel Gómez de Segura.

 

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