Leticia quiere liberar a su hija, este martes en el desenlace de ‘Rescatando a Sara’


El próximo martes, 29 de abril a las 22:30h en Antena 3 asistiremos al desenlace de la serie ‘Rescatando a Sara’. En el segundo capítulo, Leticia, decidida a recuperar a Sara viaja hasta el país de su exmarido con el fin de traerla de vuelta teniendo que hacer frente a las trabas administrativas y culturales del territorio.

Leticia y Javier viajan a Iraq con el peligro añadido de no haber conseguido ningún tipo de protección ni por parte de la embajada ni por parte del Ministerio. Tras llegar a Bagdad y no conseguir volar a Basora en avión, tienen que recurrir a la ayuda del Doctor Khaled para atravesar el país en coche, desde el aeropuerto hasta Bagdad, bajo la amenaza de ser secuestrados o bombardeados en medio de una guerra. En el trayecto sufren controles e incluso son disparados por un convoy americano.

El Doctor Khaled, les consigue a través del capitán Saad, una escolta que les proteja desde Bagdad hasta Basora, donde se alojan esa misma noche en el cuartel militar. Al día siguiente, y tras casi dos años sin ver a su hija, Leticia se encuentra con Abdel y Sara en los juzgados de Basora.

El encuentro madre e hija es muy emotivo, pero la niña, cubierta por el velo y advertida por su padre, sólo es capaz de llorar y mirar al suelo sin pronunciar palabra. Javier, emocionado, lo graba todo con la cámara oculta.

En el juzgado, Leticia y Abdel discuten, pues ésta no entiende la razón del sufrimiento que el iraquí les ha hecho pasar. Sara, presionada por su padre, sólo se atreve a pronunciar una frase que destroza a Leticia: “Mamá, vente a Basora y cómprate una casa aquí”.

Terminada la visita, que sólo ha durado un par de horas, Leticia, destrozada e impotente, vuelve a España vía Kuwait, no sin antes grabar una emotiva declaración a cámara para el programa de Javier, en la que, confiesa darse cuenta de que ha perdido a su hija para siempre.

En Madrid, pasan los meses, y pasan los siguientes permisos de visita de Leticia, que no puede cumplir el régimen, por la dificultad de volver a desplazarse a Iraq. Sara, por su parte, tocada profundamente por la visita de su madre, no entiende porqué su madre no vuelve a visitarla. Abdel se encarga de sembrar dudas en la cabeza de la niña con respecto a Leticia y a su falta de amor verdadero por ellos.

Javier por su parte, es capaz de hacer un reportaje impactante con la historia, lo que lleva a su programa a altos índices de audiencia. El impacto mediático es tal, que Leticia recibe la llamada personal del Ministro Moratinos para ayudarla en su lucha.

Con la protección del Ministro, Javier y Leticia inician un segundo viaje a Iraq, esta vez rodeados de escolta y de las más altas medidas de seguridad. En el aeropuerto de Bagdad les esperan esta vez, el cónsul español con coches blindados y un equipo de geos. Vuelan en helicóptero ataviados con chalecos antibalas y se alojan en la zona verde de Bagdad.

Recibidos en el hotel por un juez de instrucción iraquí, Leticia y Javier denuncian a Abdel por falsedad documental en el proceso de divorcio, lo que hace que Abdel sea detenido y se inicie una vista legal con tomas de declaración. El juez le toma declaración a todos, incluidos Javier y Sara y la niña. Sara de manera inocente, confiesa cómo salió de España dejando en evidencia el secuestro perpetrado por su padre.

Aunque las cosas se ponen legalmente a favor de Leticia, la sentencia puede durar meses por lo que Leticia y Javier lanzan un ultimátum a la familia de Abdel para poder llevarse a la niña cuanto antes: La entrega de la niña a cambio de la libertad de Abdel retirando la denuncia.

Las negociaciones privadas con Abdel y con su familia se extienden a lo largo de toda una noche y tienen que ser aprobadas por el juez. Finalmente, la entrega de la niña se produce al día siguiente en mitad del jaleo de una ciudad como Basora. Leticia y Javier lloran de alegría: por fin lo han conseguido.

Sara, acompañada de Javier y Leticia, vuelve por fin a España tras más de dos años y medio de secuestro y se reencuentra con su abuela, sus hermanos, su cuarto, sus amigas y sus juguetes. Nada más llegar a su cuarto, se mira en el espejo y se quita el velo.

Javier, muy implicado emocionalmente en la historia tras los dos años de angustia vividos, entrevista a Sara para su reportaje: “¿Sara, qué es lo que más echaste de menos en tu estancia en Basora?”… Sara lo tiene claro: La libertad.