‘Hermano mayor’ acude en ayuda de una familia rota por una falsa denuncia de violencia en el hogar


Tiene verdadero rechazo por las normas. Quiere controlarlo todo y a todos. Está obsesionada por dirigir la vida de los demás. Y su rechazo a que nadie más que ella marque los límites ha provocado una denuncia falsa contra sus padres por agresión y malos tratos. Estos son los credenciales de Cristina, uno de los casos más complicados en la historia de “Hermano Mayor” a los que tendrá que hacer frente Pedro García Aguado en el nuevo programa que Cuatro emite este viernes, a las 21.30 h.

El muro que Cristina ha levantado en su propio hogar parece una barrera infranqueable hasta para el propio exwaterpolista. Incapaz de comunicarse con sus padres, Cristina come y cena sola en su habitación porque no quiere compartir nada con ellos, llegando al extremo de utilizar el whatsapp dentro de casa para dirigirse a su madre. El antes y el después que supuso su denuncia en comisaría por unas agresiones inexistentes han dinamitado la convivencia dentro del hogar, y también fuera. Su pareja actual se queja del exagerado control al que la somete, exigiendo saber dónde se encuentra en cada momento.

Los padres de Cristina también tendrán que asumir sus errores en la educación de su hija

La terapia de “Hermano Mayor” irá enfocada a que Cristina compruebe el daño que ha provocado queriendo gobernar a quienes la rodean. Pedro García Aguado hará todo lo posible para que la joven tome conciencia de que no se puede quebrantar la ley y que el respeto hacia uno se gana respetando a los demás, no imponiéndose. Su objetivo será que experimente en primera persona la frustración y el dolor que provoca a diario en quienes más la quieren y cómo su actitud solo sirve para destruir lo que con tanto esfuerzo e ilusión han construido a su alrededor.

El programa también pondrá parte del foco del problema en los padres de Cristina. Mientras la madre ha sobreprotegido a su hija siempre y ante cualquier circunstancia, su padre ha sido el único capaz de plantarle cara, con dolorosas consecuencias. Sin darse cuenta, la falta de sintonía en la educación de su hija ha provocado serias fisuras en el matrimonio. Sonia Cervantes trabajará con ellos para lograr que estén unidos y sean uno en la educación de Cristina.

Además, Pedro contará con la ayuda de Sonia Priego, La Húngara, la artista favorita de Cristina, para que la joven comprenda el precio de sus malas acciones. Por primera vez, Cristina se verá así misma perdiendo los papeles delante de su ídolo y recibirá de La Húngara una lección que nunca olvidará.