El lunes, las princesas reciben en sus reinos a su cohorte de asesores en ‘Un Príncipe para tres princesas’

Hasta ahora Marta, Rym y Yiya, las Altezas Reales de Cuatro, no han tenido problemas para tomar sus primeras decisiones. Pero en el amor las dificultades pueden ser muchas y los recursos, pocos. Se impone la llegada de refuerzos. Así comienza la segunda entrega de ‘Un príncipe para tres princesas’, que Cuatro emitirá el lunes 18 de enero a las 22:30h.

Asesores a la par que amigos

Qué mejor que un asesor de confianza para poder comentar las dudas que susciten los pretendientes, desahogarse o sentirse un poco arropadas. Los asesores de las princesas llegan al Reino de las Tres Coronas dispuestos a conocer a fondo a los pretendientes de su princesa y a ayudarles en todo lo posible a tomar la decisión más acertada. Para obtener la mayor información posible no se presentarán como tales: se infiltrarán entre los conquistadores sin levantar sospechas.

Rym contará como asesor con Pedro, que se hará pasar por estilista del programa para ganarse la confianza de los aspirantes a príncipe azul y descubrir tanto sus gustos a la hora de vestirse como sus verdaderas intenciones para con su preciosa y exótica princesa. Pedro es amigo íntimo de Rym y diseñador de moda novel. Su ídolo es Coco Chanel y Rym es su musa. Entre otras muchas cosas comparte con Rym su pasión por los hombres. ¿Encontrará entre los conquistadores algún muchacho que le guste no sólo para su princesa?

Para aconsejar a Yiya llega Nuria, amiga y compañera de la facultad. Además es gogó y relaciones públicas. Es atractiva, dicharachera y, al igual que Yiya, no tiene pelos en la lengua. Para acercarse a los conquistadores, Nuria se hará pasar por una cuarta princesa para comprobar si los pretendientes de su amiga le son fieles y los invitará a irse con ella para averiguar si en el grupo existe algún hombre desleal a la explosiva e incontrolable Yiya.

Moderna y fiel confidente. Así es Chari, la asesora, además de tía, de Marta, una encantadora consejera que quiere lo mejor para su sobrina y que no dudará en poner a los chicos las pruebas más diversas para descubrir si son merecedores de la princesa rubia. Sensata, prudente y alegre, Chari se hará pasar por una experta en empatía que pondrá a los tres grupos de pretendientes a prueba para ver cuál es el más afín a su princesa. Pero sus intenciones no son tan objetivas como parece y su decisión provocará que su sobrina pueda conocer a otros conquistadores además de los suyos. ¿Comenzará a gestarse algo más profundo entre Marta y algún pretendiente prohibido?