“El jefe infiltrado” sufre una lesión debido a la excesiva exigencia de una de sus empleadas


El Director Gerente de la cadena de gimnasios Altafit va a sudar la camiseta como nunca en la próxima entrega de El jefe infiltrado, que emite laSexta jueves a partir de las 22.30. Altafit es la primera red de gimnasios low cost de España y su director gerente, Manuel Pascual, trabajará de incógnito junto a sus empleados para conocer la realidad el día a día de su empresa.

Así conocerá el verdadero rostro de su plantilla y descubrirá la cara oculta del negocio, aunque durante su experimento sufrirá las desagradables consecuencias de una implacable monitora, será testigo del abandono de un profesor de baile en medio de una clase y descubrirá que a todos sus empleados no les gusta el modelo de negocio de su compañía.

Bajo la apariencia de participante de un falso concurso de televisión que aspira a conseguir un puesto de trabajo en Altafit, El Jefe Infiltrado trabajará por primera vez a las órdenes de sus empleados, vivirá una experiencia al límite, se verá cara a cara con sus propios errores y descubrirá a héroes anónimos de la compañía que dirige. ¿Cómo reaccionarán sus “compañeros” cuando descubran que el aspirante a empleado es en realidad su jefe? ¿Cambiará la vida de alguno de ellos gracias a esta experiencia?

Del despacho a la máquina de musculación

El Jefe infiltrado conocerá a una monitora a la que todos apodan la teniente O´Neil y de la que ha recibido ciertas quejas debido a su excesiva dureza y a sus prácticas “casi militares” a la hora de exigir a sus alumnos. Junto a ella descubrirá lo que es sudar la camiseta e incluso protagonizará un desagradable desencuentro con ella al lesionarse durante una clase por haber forzado demasiado. El Jefe infiltrado tendrá que tomar una decisión cuando llegue el momento para evitar que la falta de límites de la monitora provoque cierto rechazo entre quienes acuden al gimnasio para ponerse en forma y sentirse mejor.

Junto a un monitor de musculación, el Jefe Infiltrado descubre las prácticas antideportivas que existen en su negocio e intenta ganarse su confianza para confirmar sus sospechas sobre el tráfico y consumo de anabolizantes. Además, necesitará demostrar que, como aspirante a un puesto en los gimnasios, va a esforzarse al máximo en conocer el negocio por dentro, a pesar de que uno de sus empleados cree que Manuel no ha pisado un gimnasio en su vida y que no tiene idea alguna sobre el mundo del fitness, la musculación o el deporte en general.

El Jefe Infiltrado asistirá también a una clase de baile cuyo profesor es considerado por todos tan fiero como un león. Sus sospechas se confirman cuando el profesor abandona su puesto de trabajo en mitad de la clase al sentirse ofendido por una alumna que cuestionaba su trabajo. Un arrebato de insubordinación que El Jefe Infiltrado tendrá que solucionar sin ser descubierto por sus empleados. Además, trabajará con una profesora de baile que adora su trabajo pero a la que le cuesta ejercer también de recepcionista debido al concepto low cost de la red de gimnasios.