Discovery Max se adentra este viernes en el mundo de las jojas con el estreno de ’24 Kilates’


Como su concepto del mundo de la joyería, los hermanos Cimadevila no se parecen en nada a lo que la gente imagina cuando piensa en un maestro joyero. Pablo es un diseñador y artesano joyero que fue campeón paralímpico de natación en Sídney 2000 y acumula cinco medallas obtenidas en cuatro Juegos Paralímpicos; David es un DJ reconvertido a comercial especializado en el sector joyero; y Miguel trabajaba como antenista cuando decidió dejar las alturas para coger el soplete y fundir metales preciosos.

Los tres hermanos trabajan juntos en el taller de joyas de ’24 kilates’, que abre sus puertas al público el próximo viernes 29 de mayo, a las 22.00h. Con esta producción de FremantleMedia España para Discovery MAX, el canal sigue apostando por el talento nacional y por uno de sus géneros estrella, el ‘how to’ o ‘Cómo se hace’.

’24 kilates’ es la primera incursión en la hermética industria joyera en España y se hace desde la perspectiva de un pequeño y peculiar negocio familiar ubicado en Galicia. Y es que la pasión del ex deportista de élite Pablo Cimadevila por el diseño y la creación de joyas convenció a su familia para instalar un taller en su pazo familiar a las afueras de Pontevedra. Hasta allí llegarán pedidos de toda clase y procedencia, y que en la mayoría de los casos tienen un denominador común: el oro. El oro puro tiene 24 quilates, pero en el taller de los Cimadevila esos quilates se escriben con K de ‘Kamikaze’, la línea de joyería con la que Pablo sueña y por la que trabaja cada día.

La familia Cimadevila lleva años luchando por sacar su negocio adelante en tiempos complicados para los emprendedores en nuestro país. Con ’24 kilates’, Discovery MAX pretende mostrar su minucioso trabajo, un proceso complejo y extremadamente delicado nunca antes mostrado en televisión, que va desde el diseño y manufactura de estas exclusivas piezas de joyería hasta la particular manera de funcionar de este desconocido negocio.

’24 kilates’ arranca con los primeros pasos del nuevo negocio, fruto de la determinación de Pablo por dedicarse a lo que más le gusta: diseñar y producir piezas de joyería únicas. A lo largo de cinco episodios, los espectadores seguirán este proceso junto a Pablo, alma del taller y parte creativa de la sociedad, y sus hermanos David y Miguel, más centrados en el negocio y en conseguir nuevos clientes y pedidos. La serie mostrará el proceso creativo, la manufactura y las historias que se esconden tras cada joya, todo ello registrado con las últimas tecnologías audiovisuales y una marcada personalidad, para descubrir el complejo trabajo artesano de los Cimadevila.

Los clientes, empresas y particulares venidos de toda España, y sus solicitudes, en ocasiones extravagantes, compartirán protagonismo con las tramas protagonizadas por los distintos miembros de la familia. Y es que, los roces propios de los negocios familiares, las tensiones surgidas por trabajar a contrarreloj para entregar una pieza a tiempo y el fuerte carácter de los tres hermanos no tardarán en aparecer en esta casa-taller ubicada en un típico pazo pontevedrés.

Biografía de Pablo Cimadevila

“Si puedes soñarlo, puedes hacerlo” es, más que un lema, la filosofía de vida que el campeón paralímpico y joyero Pablo Cimadevila tiene grabada en su mente y en su piel. Un símbolo del esfuerzo y superación que le ha llevado a convertir la casa familiar en Pontevedra en su taller de joyas, con el objetivo de cumplir su gran sueño: lanzar su propia línea de joyería, ‘Kamikaze’, y vender sus propios diseños.

Nadador paralímpico y ganador de dos medallas de oro en Sydney 2000, Pablo Cimadevila dejó atrás su vida como deportista de élite para dedicarse a su gran pasión: el diseño de joyas. Un accidente de coche le dejó parapléjico con solo cuatro años y, a partir de entonces, se volcó en la natación, deporte en el que consiguió sobresalir desde muy joven.

Con esfuerzo y muchas horas de entrenamiento, Pablo llegó a participar en cuatro Paraolimpiadas consecutivas (Sydney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012), logrando cuatro medallas: un Oro y tres Bronces. Además de nadar, su otra gran pasión es el diseño de joyas, un mundo que se ha convertido en su profesión. Tras probar suerte como joyero en Madrid, Pablo regresó a su Galicia natal para empezar de cero junto a sus dos hermanos y abrir su propio taller de joyería en el domicilio familiar de Pontevedra.