‘Comando Actualidad’ cumple esta semana ocho años en La 1


Está semana ‘Comando Actualidad’ cumple ocho años en La 1. El aniversario coincide con los últimos días de invierno, y el programa ofrecerá esta semana un menú para combatir los rigores del invierno: ‘Para entrar en calor’.

Cumpleaños, subida de audiencia y un Premio Iris

‘Comando Actualidad’ celebra su cumpleaños este viernes 11 de marzo. Hasta ahora ha emitido nueve temporadas con 350 reportajes y más de 2.200 historias. Ha dado voz a todas las clases ociales y han buscado reforzar el espacio de la participación ciudadana.

Su abanico de temas es amplio: vivienda, salud, gastronomía, consumo, tradiciones,… dentro escenarios naturales y ligados a la actualidad. Con el retrato de la realidad a pie de calle, se ha convertido en un espejo de la cotidianeidad económica y social de nuestro país, encargado de mostrarla desde el prisma de sus protagonistas: los ciudadanos.

Los contenidos de consumo y los que afectan al bolsillo suelen ser los favoritos de los espectadores. A lo largo de esta última temporada, el espacio de reportajes ha mejorado considerablemente sus cifras de audiencia. El reportaje ‘Año nuevo, vivienda nueva’, emitido el 27 de enero de 2016, consiguió un 17% de cuota. Un dato que no alcanzaba desde septiembre de 2010. En el mes de enero, promedió un 15,9% de cuota, lo que supuso un incremento de casi tres puntos respecto al mes anterior.

En estos ocho años y nueve temporadas, ‘Comando Actualidad’ ha sido galardonado con una docena de premios. El pasado mes de octubre fue reconocido como mejor programa de actualidad por la Academia de la Televisión con el Premio Iris.

Silvia Sánchez dirige ‘Comando actualidad’, cuyo equipo integran los reporteros Federico Cardelús, Juan Carlos Cuevas, Julia Varela, Mario Montero, Mila Payo, Mónica Hernández, Ricard Sabaté y Teresa Perales.

‘Para entrar en calor’

Hilario tiene en sus manos una legumbre de la que se alimenta la economía toda una comarca; la primera que consiguió la Denominación de Origen en España: alubias del Barco de Ávila. Las hay negras, rojas, blancas, grandes, pequeñas, medianas. Son el fundamento del plato de cuchara convertido en reclamo turístico de este pueblo de 2.600 habitantes. El kilo se cotiza de 6 a 12 euros,. El abuelo de Juan Carlos, su padre y él mismo venden judías en la plaza del pueblo. Dos calles más abajo, Carmen hace potaje de alubias con matanza. En invierno, miles de turistas peregrinan a su restaurante para combatir el frío al calor de la alubia.

En Casas de los Pinos los vecinos alardean de su gazpacho manchego. Un plato contundente que ya aparecía en El Quijote y que en esta zona de Ciudad Real elaboran en pleno monte, con todo tipo de carne y verdura, y como ingrediente fundamental: una torta gigante que, mojada en el caldo, destierra al hielo y paraliza tiritonas.

Es el único cocido que no lleva garbanzos. Una ración, con tocino, chorizo, berzas, morcilla y jamón tiene mil calorías. Los 25 vecinos de Bárcena Mayor, en el valle cántabro de Cabuérniga, son expertos en cocido montañés. En cuatro calles hay cinco restaurantes. El pueblo sobrevive gracias a este plato que alimentaba a pastores y ganaderos. Ahora, que la comida de la abuela y de cuchara está de moda, Amagoya sirve cualquier domingo cerca de 200 raciones.

Es crujiente por fuera, meloso por dentro y famoso por el sonido de su crepitar al freírse en su propia grasa. No hay bar en Soria que no tenga una tapa de torrezno. Ni soriano que no lo desayune acompañado de un par de huevos. Cada año se venden 700 toneladas de este manjar que sale de la panza del cerdo y que aseguran que cien gramos tiene la mitad de calorías que una bolsa de patatas fritas. Luis compite para conseguir el título del mejor torrezno del mundo.

En Sevilla, al que come pringá le llaman pringao. Es esa carne de cerdo, tocino y morcilla que acompaña al cocido andaluz y que, cuando los garbanzos y la sopa se marchan, se revuelve bien y se monta sobre una rebanada de pan. A Regina, la dueña del bar que más pringás vende en la capital andaluza, los dos euros que cobra por montadito le han salvado la vida y el monedero.