‘Chiringuito de Pepe’: las claves de su éxito en Telecinco

‘Chiringuito de Pepe’ ha sido la sorpresa del verano. La apuesta de Mediaset para los meses estivales no podría haber estado más acertada. Sus tres primeros capítulos han tenido una gran acogida, teniendo más de cuatro millones de audiencia.

¿Y qué es lo que la ha llevado a ello? Para empezar, la historia parte de un punto interesante: Sergi Roca (Santi Millán), uno de los cocineros más famosos del mundo descubre que su padre no es su padre, sino que es Pepe Leal (Jesús Bonilla), un señor al que no conoce que vive en Peñíscola. Pero no sólo eso, sino que la última voluntad de su padre adoptivo es que ayude a reflotar el chiringuito casi arruinado de Pepe. Y a Sergi, con todos sus premios, sus portadas de revistas y su secreto, no le queda otra que emprender rumbo a la playa para empezar la que probablemente sea la lucha constante a lo largo de la serie: alta cocina VS. fritanga.


En Peñíscola se encuentra con Pepe, su familia y su mundo, con los que va a tener que convivir y pelearse para encontrar un punto de equilibrio en esa locura de chiringuito. Hay que destacar a José Manuel Montilla, El Langui, como lo mejor de ese núcleo familiar, y probablemente de la serie. Vicente es un personaje tierno, familiar y tremendamente cómico. Nos hace reír con sus enredos con su primo Dani (Adrián Rodríguez) y nos da una ternura inmensa cada vez que habla de Laura (Begoña Maestre), la repostera del pueblo, de la que está enamorado.

¿Es la única historia de amor (aunque no correspondida) de la serie? Claro que no. Pepe insiste e insiste en que su amor por Mariana (Blanca Portillo), la pescadera que les lleva los pedidos al chiringuito, sea recíproco, pero su éxito es nulo. Volver a ver a Blanca Portillo haciendo comedia en televisión siempre va a ser una gran noticia, y aunque su papel no sea protagonista, es fundamental para entender a Pepe.

Por otro lado, Dani y Mati (Dafne Fernández), la nueva chef que viene de la mano de Sergi, también darán que hablar, sobre todo después del tercer capítulo. ¿Y van a dejar al protagonista sin su correspondiente historia de amor? Por supuesto que no: su tensión sexual no resuelta con Laura quedó clara desde el momento en el que se conocen (igual demasiado clara), y seguramente vaya creciendo a cada capítulo, por lo que ya tenemos el primer triángulo amoroso de ‘Chiringuito de Pepe’: Sergi-Laura-Vicente.

Otra de las cosas que tiene a favor esta serie es su realización. Con un escenario natural como es Peñíscola, todo resulta mucho más creíble y fresco. Muchas escenas son exteriores y eso favorece a la serie, ya que si toda la historia ocurriese en la cocina resultaría agobiante. Si hay algo llamativo en la serie, son las escenas centradas en los momentos en los que Sergi cocina, maravillosamente rodadas, que son el gancho perfecto para atraer a los fans de MasterChef y similares.

La mayor pega que creo que tiene ‘Chiringuito de Pepe’ es la trama de los niños. Por mucho que sea verano y ya no haya colegio, creo que no se puede meter una historia de niños a las 11 de la noche en una cadena generalista porque ni el público de esa trama lo va a ver, y a los que se quedan a verlo no les interesa. Eso no quita que Guillermo Estrella (Manu) y Andrea Rodríguez (Oli) estén muy bien, a pesar de que sus personajes sean en ocasiones irritantes, sobre todo el de él.

En definitiva: ‘Chiringuito de Pepe’ tiene suficientes ingredientes para ser una serie más que aceptable y tener buena acogida por parte de la audiencia en este verano que acaba de empezar, y esperamos que los mantenga.