Vídeo exclusivo: Making of de ‘Dreamland’ con comentarios de actores y artistas invitados


Hoy viernes a las 22:30h llega a Cuatro su nueva apuesta ‘Dreamland, una nueva apuesta donde ficción y realidad se dan la mano en un nueva serie donde los actores tienen cierto margen de improvisación y en la que están cumpliendo también su sueño y su pasión: vivir la música.

Christian, María, Lili, Javier Taboada, Marta… Todos ellos interpretan historias muy cercanas a sus propias vidas y tienen aspiraciones parecidas a las que albergan sus personajes. No son actores a los que se les ha pedido cantar y bailar: son cantantes y bailarines que actúan haciendo lo que mejor saben hacer. Unos cantan, otros tocan varios instrumentos, componen, bailan… “Dreamland” es una mezcla nunca antes vista de realidad y ficción.

Dreamland - Moisés sin camiseta

Lo que se ve en pantalla va íntimamente ligado a la historia real de los actores principales. Sus vivencias, sus historias personales, su manera de entender y enfrentarse a las emociones y a los retos de la realidad que les rodea… Todos estos elementos han sido combinados para crear unos personajes que respiran y sienten la vida y la música igual que ellos. Los guiones se escribían día a día, pero sin todas las líneas de diálogo, ya que su espontaneidad y su fuerza para expresarse completaban los textos.

Las jóvenes estrellas de “Dreamland” se ven arropadas en la serie con actores profesionales como Susana Becquer, Carmen Segarra, Chus Herranz o Jaime Zatarain, así como con intérpretes tan reconocidos por el gran público como Natalia Millán (“El Súper”), Mar Saura (“Ángel o Demonio”), o Marta Torné (“Gran Reserva, el origen”).

Visitas estelares

Cuando me explicaron el concepto de ‘Dreamland’, lo primero que pensé fue que quería ser parte de una serie donde dentro hay tanto talento joven descubriéndose. Quería ser parte de todo este proceso de ebullición”

Son palabras de Ricky Martin, una de las grandes personalidades de la música que han aportado su granito de arena a este proyecto. Junto a él, otros nombres de la relevancia de Shakira, Malú o James Arthur han querido dejar su impronta en “Dreamland” con una participación que es mucho más que un “cameo”. La sola presencia de artistas mundialmente famosos, que venden millones de discos y arrasan allá por donde pasan, justificaría su paso por una serie donde la música y el baile son los protagonistas.

Pero es que además, estas visitas sirven para completar la formación de los actores. Escuchar de boca de grandes estrellas los sacrificios y renuncias que implican convertirse en un verdadero artista, cómo es una vida consagrada a los escenarios o los consejos que sólo aquellos que han conocido las mieles y los sinsabores del éxito pueden compartir resultan de gran valor para estas jóvenes promesas.

Para el espectador, su presencia en “Dreamland” es una oportunidad única de conocer más en profundidad a sus estrellas favoritas y descubrir el lado más cercano y auténtico de sus ídolos.

Grabando en escenarios reales

Cuando se mira al techo en el lugar donde se han grabado la mayor parte de las secuencias de “Dreamland”, no aparecen hileras de focos iluminando. La escuela es en realidad un viejo edificio restaurado por el equipo artístico y técnico de la serie.

Como si fuera uno de los trabajos becados de la ficción, actores, bailarines y cantantes aunaron esfuerzos para dotar de vida a las más de tres plantas y 2.000 metros cuadrados que componen el recinto. Un auténtico hand made en el que reciclaron antiguas pizarras de colegio para convertirlas en cuadros, pintaron murales y graffitis por las paredes para darle personalidad al centro y consiguieron de lugares tan pintorescos como una parroquia o caserones abandonados parte del atrezzo que se ve en la serie.

Particularmente interesante resulta el hangar/cabaret de la serie, ubicado en el mismo edificio que la escuela y que fue redecorado hasta en tres ocasiones diferentes por el equipo de arte la serie. La trama de “Dreamland” hace que esta localización cambie varias veces de función y todas ellas implicaban un montaje y desmontaje totalmente distinto al habitual, más lento, más artesanal y más laborioso.