‘Viajando con Chester’ sienta en su sofá a la cantante Ruth Lorenzo y al político José Bono

Las apariencias engañan y las corazas, tarde o temprano, terminan por resquebrajarse. Pepa Bueno y Chester están a punto de descubrir que detrás de la fuerza, el arrojo y la valentía que aparentemente desbordan dos de las personalidades más conocidas de nuestro país, se esconden secretos, emociones y episodios desconocidos que gracias a la conversación saldrán a la luz. Este domingo, 7 de junio, a partir de las 22:00h, ‘Viajando con Chester’ sienta en su sofá a la cantante Ruth Lorenzo y al político José Bono para llegar hasta la frontera de su alma y viajar por todo aquello que nunca contaron y que, por primera vez, duela a quien duela, se atreverán a decir.

Ruth Lorenzo: “¿Qué le pueden hacer a una niña de nueve años como para destrozarle la vida?”

Pisa los escenarios con el aplomo y la seguridad de los más grandes. No es para menos con esa voz que le ha llevado hasta la gloria en España (jurado del talent show “Levántate” de Telecinco, líder de audiencia durante su emisión con un 19,2% de share), en Reino Unido, con su participación en el programa Factor X y hasta en Europa, con su aplaudida “Dancing in the rain” del Festival de Eurovisión 2014. Éxito, fama, reconocimiento… y sin embargo, dolor. “A mí me encanta este programa y ves cómo la gente se abre en canal y lo sacan todo. Muchas de las cosas que te he contado a ti no las sabe ni mi madre. (…) ¿Qué le pueden hacer a una niña de nueve años como para destrozarle la vida? ¿Qué puede ser? La vida no es fácil, no lo es. Ni lo va a ser”.

Como todos los humanos, Ruth tiene su doble cara. La pública es la de esa murciana errante que termina convertida en estrella de la televisión británica gracias a su chorro de voz y a versionar a Bon Jovi, Bob Dylan o Prince en un talent show. “Firmé un contrato maravilloso. Cinco discos, un millón de libras, una casa al lado del Támesis…”. ¿Idílico? No para Ruth. “Devolví el dinero, compré mis canciones; Y me quedé sin nada (…) Querían vender algo que no era yo. Y yo no podía venderme. No lo vi, y como no lo vi, que le den por culo al dinero. Así de claro. ¿Qué es el dinero? Números. Que le den. Ya habrá otra manera. Otra manera en la que yo me sienta feliz”.

Esa la cara vista. La cara oculta es la que esconde la persona, las debilidades de una mujer que lucha desde años con una enfermedad y que tiene el valor de confesarlos en Chester. “Soy y estoy enferma de anorexia. La bulimia y la anorexia es como el que es alcohólico o tiene una drogadicción, yo siempre voy a ser así. Tengo que ser muy consciente de los bajones que te dan, porque pasas altibajos y momentos de flaqueza (…) Ahora mismo estoy pasando por un brote de anorexia y bulimia. Así es. No lo sabe nadie. Ahora sí. (…). Llevaba mucho tiempo sin vomitar, a lo mejor un año y poco. Y en los últimos meses he recaído”.

José Bono: “Le cociné una tortilla de patatas a Pablo Iglesias”

Verso suelto, espíritu independiente, oveja descarriada… a José Bono le han etiquetado de mil maneras distintas pero todas reflejan la misma idea. A este ex ministro no se le calla ni debajo del agua. “Ahora voy a callarme. Creo que ésta será de las últimas veces que hable”, asegura el político socialista. Antes de guardar silencio, no obstante, terminará de poner puntos sobre las íes.

Lo hará, por ejemplo, destapando uno de los momentos más críticos a los que hizo frente el rey Juan Carlos en su última etapa de reinado. Un conato de golpe de Estado a raíz de la aprobación del Estatut de Cataluña. “El general Mena se reunió con un grupo de tenientes generales, los príncipes de la milicia, y les dijo, literalmente, y de esto tengo pruebas, ‘El rey tendrá que intervenir, y si no interviene y el Estatuto de Cataluña sigue adelante tendrá que hacer las maletas e irse de España (…). Fue el primer teniente general, desde la Guerra Civil, arrestado y cesado”. Lo cuenta el mismo hombre que asegura que su partido, el PSOE, “ha podido dar la impresión que no defendía con determinación y firmeza planteamientos que tenían que ver con la unidad de España y la defensa constitucional de la unidad de España (…) Por eso me fui”.

Sin pelos en la lengua, reconoce que “en las elecciones autonómicas hemos tenido resultados francamente malos (…) Mi partido tuvo en 2004 11 millones de votos, y el día 24 tuvimos 5 millones y medio, justamente la mitad” ¿Alguna lectura positiva? “Sí. El que se vaya Cospedal es, en mi caso, motivo de celebración”. No obstante, a José Bono, el auge de las nuevas fuerzas políticas no le pillan a contrapié. Fue de los primeros líderes socialistas en reunirse con el ascendente Pablo Iglesias. “No quería que la prensa se enterase y por eso cenamos en casa. Le hice una tortilla de patatas, merluza al horno y fruta. Él trajo el vino”