Un reencuentro, una confesión y una zarzuela en el tercer capítulo de ‘Bienvenidos al Lolita’


Greta sube a la azotea para hablar con Jota. La joven no puede seguir negando a sus padres el nombre del chico del que se enamoró, Jota le pide que deje que pase un poco de tiempo porque por ahora es imposible.

Greta se agarra con fuerza a ese por ahora y le pregunta si eso significa que quiere que le espere, Jota finalmente reconoce que si. ¿Está el guapo camarero enamorado de la pequeña Greta?

Cúper se reencuentra con Daniela (Denisse Peña), su hija de 13 años a la que no ve desde su madre se la llevó a Francia cuando era un bebé. El maestro de ceremonias del Lolita sale de viaje en busca de su hija sin poder dar explicaciones y faltando a la cita con Violeta.

La hija de Dolores pasa por malos momentos: las deudas se le acumulan, tiene que ponerse a limpia oficinas y ahora recibe el platón de Cúper.

El cabaret no marcha como a Don José Luis le gustaría y decide instalarse en el hotel para controlar día y noche el negocio. Durante su primera noche en el Lolita, los artistas le darán una bienvenida que no olvidará en su vida.

La confrontación con Dolores es total, pues Don José Luis quiere que las bailarinas repartan panfletos en la calle y representar una zarzuela. Algo a los que se oponen todos.

Mientras Greta parece recuperada de su mal de amores, Jota vive atormentado por la situación. El barman está tan desesperado que confiesa a Alfredo que la joven intentó suicidarse por su culpa.

El sobrino de Don José Luis se convierte en su consejero y le sugiere dejar que el amor muera, pues con el tiempo la colegiala encontrará otro chico de su edad del que se enamore.