Un hijo irresponsable lleva a su madre al borde del desahucio en “Pesadilla en la cocina”


Mañana jueves, a partir de las 22.30 horas, Alberto Chicote se enfrenta a una nueva Pesadilla en la cocina, en laSexta. El programa recala, por primera vez, en el restaurante de una hospedería: “La mansión de Navalcarnero”, un local ubicado en un edificio centenario que su dueño ha convertido en un estrafalario hotel/restaurante.

En “La mansión” todo parece estar de paso: su dueño viene del mundo del espectáculo, uno de sus camareros es actor, el deseo de la camarera es ser estilista y el cocinero es un fotógrafo al que no le gusta cocinar y que trabaja entre fogones más por necesidad que por pasión. Un equipo para el que la restauración no es precisamente su sueño.

Esta combinación ha convertido a “La mansión” en uno de los negocios más criticados de la provincia. Pero lo más grave de todo es la actitud irresponsable y poco profesional de un dueño que está arrastrando a todos con él. En especial a su madre, a la que ha llevado al borde del desahucio sin que ella sea consciente.

Pesadilla en la cocina no es el “paseo” que José Luis creía

En Navalcarnero – localidad al suroeste de Madrid con un valioso patrimonio histórico y una gastronomía rica y abundante – se erige “La mansión”, el restaurante de una hospedería con escasa ocupación y que tan sólo tiene algún comensal ocasional. Su dueño, José Luis, siempre trabajó en el mundo del espectáculo y llegó a “La mansión” de forma accidental. Al hacerlo, puso la hipoteca de su madre como aval y, sobre ella, recaen las deudas que hoy acumula el negocio.

José Luis siempre pensó que tener un restaurante era algo sencillo. Bajo su desordenado mando capitanea un equipo en sala y cocina para quienes la cocina y la hostelería no son, ni de lejos, el sueño de su vida. A esto hay que sumarle las curiosas ofertas y descuentos del local, que permiten pasar varias horas de siesta en los “románticos” bungalows si se alcanza una consumición mínima concreta.

Alberto Chicote y el equipo de Pesadilla en la cocina descubren en “La Mansión” una caótica hospedería con restaurante, una indiscreta decoración, una pésima oferta gastronómica y una falta de seriedad absoluta. A todas horas risas, bromas, payasadas… una actitud que Alberto Chicote no está dispuesto a permitir y que consiguen sacarle de sus casillas. Un reto difícil que pone al chef al límite y que le hace plantearse seriamente si su trabajo en “La mansión” no debiera terminar antes de tiempo.

José Luis siente herido su orgullo al escuchar su gran parte de responsabilidad en el fracaso del negocio. Además, su experiencia en televisión le hizo pensar que su paso por el programa iba a ser un “paseo” del que saldría indemne. Al equivocarse, José Luis hace gala de su incomodidad y descubre que si quiere volver a reflotar el negocio tendrá que trabajar duro.

Con los días, Alberto Chicote descubre los verdaderos motivos de la falta de actitud  de los empleados y es testigo del abandono del propio cocinero por la falta de sensatez de su dueño. Ante esta situación, el chef decide llevar a José Luis a la plataforma STOP DESAHUCIOS para que, a través de la experiencia y exposición de sus integrantes, sea consciente del drama en el que su madre está envuelta al haber involucrado su casa en sus negocios personales e irresponsables.