Tres deseos y ‘el revenant’, este lunes en ‘Un príncipe para tres princesas’


A Cupido se le amontona el trabajo en el Reino de las Tres Coronas. Parece que las princesas tienen claro quién es el elegido de su corazón, pero cada nueva cita o cada nueva maniobra de los pretendientes provoca un giro inesperado en las incipientes historias de amor.

Los espectadores descubrirán en la próxima entrega de ‘Un príncipe para tres princesas’, que Cuatro emitirá el lunes 8 de febrero (22:30h), si las relaciones prosperan o si se tuercen en el momento más repentino. La que está completamente torcida, por no decir rota, es la relación entre Yiya y su asesora Nuria, que ha decidido trasladarse al cortijo de los pretendientes para convertirse en su asesora personal. La gran duda está en si se ganará la confianza de los conquistadores o se comportará como una cuarta princesa.

Un corazón al vacío

En esta entrega el Reino concederá tres deseos a las princesas. Podrán pedir lo que más deseen, aunque no siempre sea lo más razonable. Por ejemplo, la dulce Marta quiere regresar a su pueblo con su tía y acompañada de Ramiro, su pretendiente argentino a la par que expulsado. Rym desea precisamente no tener que elegir a ningún chico en la próxima expulsión y Yiya… Lo de Yiya es difícil de explicar.

Mientras Nuria aprovecha su cercanía a los pretendientes para pasar una divertida jornada de playa, las princesas se preparan para sus nuevas citas. Todavía hay pretendientes a los que no han visto lo suficiente y necesitan estar a solas con ellos para conocerles mejor. El que parece ir en mejor posición es Ramiro, que ya está en modo ‘príncipe renacido’ y disfruta de Marta, de su pueblo y de todos los familiares, conocidos y amigos a los que hay que cada saludar y

atender cada vez que salen de paseo. A la hora de las expulsiones el Reino vuelve a tambalearse: Rym se libra de la expulsión y Marta, en su retiro rural, delega en sus compañeras la elección del desafortunado dueño de la calabaza al tiempo que un suceso inesperado dejará un importante vacío en el corazón de una de las princesas.