RTVV echa el cierre bajo gritos de dimisión y un desalojo policial


El Gobierno valenciano de Alberto Fabra acordó anoche el apagón de la Radio Televisión Valenciana (RTVV) después de publicar una edición especial del Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) en el que establecía el cese inmediato de las emisiones. Antes del cierre, los trabajadores habían anunciado la decisión en directo a través del Nou 24.

Una treintena de policías han entrado a mediodía de este viernes en el recinto de Radiotelevisión Valenciana para ejecutar la orden de desalojo “inmediato” decretada por un juzgado de Paterna. A las 12.19 horas de este viernes la Televisión Valenciana ha apagado sus emisiones después de 24 años, mientras ofrecía una programación especial que ha narrado en directo desde la medianoche los últimos momentos de la televisión autonómica, con representantes políticos, así como trabajadores del ente que veían con impotencia como el gobierno de Alberto Fabra echaba abajo 24 años de historia en valenciano, por y para la Comunidad Valenciana.

1600 profesionales del hasta hace unas horas ente público se van a la calle, por culpa de una gestión y manipulación política ejercida por el gobierno de Alberto Fabra (Partido Popular), un cierre por decreto ley, acusado a una deuda histórica de 1100 millones de euros, una deuda que había pasado de 32 millones, antes de la entrada al gobierno de la Generalitat de Eduardo Zaplana (1995), a 1100 millones de euros con el gobierno del Partido Popular en la Comunidad Valenciana.

Durante los últimos minutos de emisiones, los periodistas y ocho diputados de la oposición en Les Corts Valencianes (del PSPV, Compromís y EU) han aguantado en el plató principal, arropados por otros trabajadores de la empresa pública mientras se emitía cómo los agentes de la policía entraban en la sala de control.

La última imagen que ha ofrecido la cadena autonómica ha sido la de un periodista, entre policías, que preguntaba a sus compañeros que le contaran lo que estaba sucediendo. A partir de ese momento, la pantalla ha ido a negro. Los trabajadores, mientras tanto, gritaban: “Es un golpe de estado”, y pidiendo la dimisión de Alberto Fabra.


Etiquetas:, ,