Resumen del capítulo 2×06 de ‘Frágiles’: “La monja milagrosa”


Frágiles‘ está de enhorabuena, el sexto capítulo de la temporada hizo anoche un 10’3 de share y 1.478.000 espectadores, marcando récord de temporada. El episodio contó con la colaboración especial de Malena Alterio y Kiti Mánver.

¿Quieres recordar con nosotros qué pasó con nuestros personajes favoritos en el capítulo de ayer?

Tras la discusión con su hermana y Pablo, Pilar pasó la noche en el coche. Allí la encontró al día siguiente Ana, que tras comprobar que su hermana estaba bien descubrió con estupor que había intentado suicidarse.

Tras varios meses de alejamiento, Pablo y Ana se dejaron llevar. La pareja parece haber superado sus diferencias, han recuperado la chispa y se han vuelto a enamorar.

Pilar se dio cuenta de que su hermana sigue muy enamorada de Pablo y decidió apoyarla y ayudarla. Da un paso adelante y se olvida de sus sentimientos para convertirse en el mayor apoyo de su hermana.

Tras descubrir a Pablo con Inés, Mario se buscó un nuevo fisioterapeuta. “Esto va de confianza y de amistad. ¿te suena?“, le dijo Mario a Pablo.

Tras dejar la morfina, Mario no puede seguir comportándose como un jovencito. Su espalda le pasa factura y su nueva amiga le deja. “Se me han quitado las ganas de hacer nada contigo, abuelo“.

El enfado de Mario hizo que Pablo le confesara que tiene una aneurisma. Impactado con la noticia, Mario le dijo a Pablo que volviera con Teresa y le brindó todo su apoyo. “Sería injusto mantener una relación seria en mi estado. ¿Si no me opero y me da un ictus? Y, ¿si me opero y me quedo como un vegetal?“, le dijo Pablo, que también le reconoció que se había acostado con Ana. “He descubierto a la persona de la que me enamoré

La visita de Nacho ha dejado profundamente tocada a Lola, que cree que no podrá cuidar de su hijo. “Si no puedo entender las emociones de un adulto, menos voy a entender las de un bebé“, dijo Lola, que quiere entregar la custodia a Nacho.

Dolores no quiere que Lola renuncie a su hijo y contactó con una asociación de madres asperger para demostrarle que podrá ocuparse del pequeño a la perfección.

Saber que hay más madres como ella, ayudó a Lola a decidirse a luchar por su hijo. “Mi madre me ha hecho ver que el bebé me va a necesitar“, le contó a Pablo.

Tras varias semanas sufriendo ansiedad, naúseas y dolores en la espalda, Sor Blanca acudió a la consulta de Pablo para tratarse. Tras comprobar los síntomas de Sor Blanca, Pablo comenzó a sospechar que tras esos dolores hay algo más que contracturas.

Aunque mantenía que no estaba embarazada, Sor Blanca se puso muy nerviosa al descubrir que la magnetoterapia podría afectar al bebé.

Pese a la insistencia de Sor Blanca, Pablo siguió sospechando que estaba embarazada y por eso le entregó un test de embarazo que dio positivo. Las sospechas de Pablo se confirmaron. Sor Blanca está embarazada. Sin embargo, pese a las evidencias, la religiosa siguió manteniendo que no es posible porque nunca ha mantenido relaciones sexuales.

Tras hacerse el test de embarazo, Sor Blanca le contó a la madre superiora que está embarazada. Muy decepcionada y enfadada, la religiosa le pidió a Sor Blanca que abandonara la congregación. “Este no es lugar para ti.”

¿Es posible que la religiosa diga la verdad y no haya mantenido relaciones sexuales con nadie? Pablo empiezó a creer en la religiosa cuando descubre que suda sangre. Tras aclarar a Pablo que la sangre no es un milagro sino una enfermedad llamada hematidrosis, Sor Blanca habló con el fisioterapeuta. “Tu cabeza está hecha un lío. Tienes que dejar de mentirte porque la ansiedad que te provocan tus mentiras al final te van a hacer daño de verdad“.

Después de estudiar su caso y conocer todos los síntomas, Pablo le dice a Sor Blanca que su embarazo es psicológico y que su deseo de ser madre le ha provocado todos los síntomas. La noticia debería haber alegrado a la religiosa, sin embargo, Sor Blanca se derrumbó al descubrirlo.

Tras darse cuenta de que su deseo de ser madre era lo más importante, Blanca siguió su camino y abandonó la orden religiosa.

Pablo se debate entre dos amores. Teresa es la mujer de la que está enamorado pero la nueva Ana ha conseguido que vuelva a surgir la chispa. Con el corazón dividido, Pablo no sabe cómo afrontar la situación. “Es muy fácil llorar cuando uno está solo. Tan fácil es llorar cuando estás solo como reir cuando estás en buena compañía. Estar solo es jodido. He estado mucho tiempo así, tanto que he llegado a pensar que me lo merecía. Pero la vida me ha enseñado una cosa. Nadie, al menos nadie que tenga corazón, se merece estar solo. Mi corazón, ¿qué me dice mi corazón?