Resumen del capítulo 13 de Frágiles: “El deportista atropellado”


El capítulo que emitió anoche Telecinco (que reunió a más de un millón de espectadores) contó con la colaboración especial de Juanjo Artero, que interpretó a Julián, un hombre que es atropellado cuando sale a correr y por esta razón acaba acudiendo a la consulta de Pablo.

Teresa no daba crédito a lo que sus ojos veían: una mujer, semidesnuda, entraba a la cocina junto a Mario y suponía que ella era la novia de Pablo. Pero no lo era y, cuando Vicky se dio cuenta, no dudó en desnudarse para devolver a Teresa su camiseta. Ya con la chica fuera de la habitación Teresa plantaba a Mario: “Te preguntaría a qué ha venido todo esto pero no tiene importancia ¿Para qué?”, y se marchaba.

Tras lo sucedido con Mario y su amiga en la cocina Teresa volvió a la casa, no iba a recoger sus cosas,  iba a ver a Pablo: “Me niego, no pienso salir otra vez por esa puerta esperando a que digas o hagas algo para retenerme. No he venido por mis cosas, he venido a verte a ti”. Pablo no parecía seguro de nada: “¿Estás segura de que quieres estar conmigo? Estabas con Mario”, replicaba. Finalmente Teresa llegó a la conclusión de que el fisioterapeuta sigue enamorado de Ana, su ex mujer.

Pablo estaba sorprendido, no entendía cómo Mario podía hacer su vida con la lesión que sufre la espalda. Pero, ahora, ha descubierto por qué puede sobrellevar su día a día.

Mario sufría un dolor insoportable, iba a acudir a la morfina pero Pablo se la había quitado. Sus gritos le alertaron…

Mario deja el camino libre a Pablo con Teresa: “No estoy enamorado de ella todavía, tú sí”. Pablo lo negaba, no está enamorado de ella, pero Mario cree que miente, por ello montó el numerito con Vicky, para que se encontrara con Teresa en la cocina y ella se marchara de su vida.

Pilar ha vuelto a la consulta de Pablo aunque, aparentemente, no consigue una mejoría en su hombro: “es como un gatillazo terapéutico”, le decía él. Pero, en realidad, Pilar tenía algo que decirle, quiere que sea honesto con su hermana: “Tienes que ser sincero con Ana y decirle lo que sientes, si fueras honesto le dirías que no tiene ninguna posibilidad ¿O sí la tiene?”. Pablo le acabó dando la razón a Pilar, tenía que llamar a Ana y hablar con ella pero no precisamente de lo que su ex cuñada quería.

Meses atrás, cuando Ana y Pablo volvieron a casa del hospital, el fisio quiso sincerarse con su mujer pero ella ya lo sabía todo. “Nuestro matrimonio no estaba pasando por su mejor momento, cuando tuviste el accidente habíamos tenido una discusión muy fuerte, estabas enfadada con toda la razón porque…”, empezaba a decirle Pablo a Ana cuando ella continuó la historia: “Ya lo sé, tú te habías acostado con Pilar”. Aun así Ana quería retomar su matrimonio con Pablo pero, entonces, supo que Pablo no estaba enamorada de ella: “No me toques, si me tocas y me abrazas yo voy a desear más que nunca que me quieras y no te voy a dejar ir. Solo te pido una cosa: No le digamos a Pilar que yo recuerdo, no quiero cargarla con más culpa”.

A raíz de no ver mejoría en su lesión Pablo descubrió que Pilar se estaba provocando la lesión y, junto a Ana, la pillaron: “Estás tan obsesionada con Pablo que eres capaz hasta de hacerte daño para verle”. Ana confesó a su hermana que recuerda lo que sucedió entre ella y Pablo y Pilar estallaba: “¡No tenéis ni puta idea de lo que siento porque nunca os ha importado una mierda!”


Tras estallar contra Ana y Pablo, Pilar no puede evitar las lágrimas y, tras un largo tiempo en el coche, parece a punto de tomar una gran cantidad de pastillas.

Nacho visitó a Jorge y Lola y conoció al actual novio de su ex. Sin embargo, parecen empezar una extraña competición: quien hace o hizo más feliz a Lola. Los celos de Jorge le dicen algo a Lola. No está preparada para algunas cosas pero sí para dar el siguiente paso y dormir con él: “estoy más a gusto contigo de lo que lo estaba con Nacho”.

Tras enterarse de lo sucedido en el incendio, Nacho cree que el bebé no estará seguro con Lola y Jorge: “Atendiendo a mi responsabilidad como padre lo que tengo que hacer es mirar por la seguridad de mi hijo y tanto mis padres como yo hemos decidido que lo mejor es que se críe con nosotros”, decía el padre biológico del hijo de Lola.

Pablo tiene que tomar una decisión: “Esta indecisión a lo único que te está llevando es a vivir la vida a medias”, le decía Inés pero el fisioterapeuta no puede hacerlo. Mientras, Mario les ve en la distancia… Ha ido a buscarle tras haber sido avisado por Jorge del ataque de Lola.

Si te denuncio te busco un problema en tu casa con tu mujer. Me sabe muy mal pero tengo que asegurarme un poco”, le decía Julián a Manuel. Después, Manuel entraba gritando en la consulta de Pablo, el hombre al que atropelló y que le chantajeó para que le diera dinero a cambio de su silencio le ha denunciado.

Pablo descubre que Julián es un timador, paga a las mujeres para que distraigan a los conductores, es experto en este tipo de casos. Su falsa lesión le puso sobre la pista.

Finalmente descubrimos que Julián no quería estafar, quería vengarse ya que hijo murió atropellado por un hombre que había bebido y no fue a la cárcel. Ahora él simula ser atropellado a modo de venganza.

 “Hoy, por primera vez, me he atrevido a hacerme la pregunta ¿Quiero vivir otro día igual? Cobarde, sabes la respuesta. Además ¿Por qué no arriesgarlo todo cuando tienes tan poco que perder? El día que asumes que necesitas un cambio es un momento difícil, te entra el pánico, pero también ves cómo se abren nuevas posibilidades ante ti”.