‘Pesadilla en la cocina’ visita por primera vez Galicia para ayudar a un restaurante llamado Irlanda que nada tiene de irlandés


laSexta estrena este jueves, en prime time, una nueva entrega de ‘Pesadilla en la cocina’ con Alberto Chicote. El programa visita, por primera vez, Galicia para ayudar a un restaurante llamado Irlanda que nada tiene de irlandés. Su nombre proviene de una visión que tuvo su dueña, una mujer aficionada al mundo esotérico y espiritual incapaz de ver la causa que está llevando a la ruina a su negocio y a su matrimonio.

Chicote, ante un restaurante a la deriva con problemas de comunicación y una plantilla desmotivada

‘Pesadilla en la cocina’ visita Ferrol, histórica ciudad en cuyo casco antiguo se encuentra este restaurante familiar liderado por un matrimonio que a pesar de no tener experiencia en hostelería se lanzaron hace varios años al negocio y crearon el Irlanda. A ella, una mujer de ímpetu, decisión pero poco control sobre los problemas, se le une su marido y también propietario, un hombre completamente superado por las circunstancias y abatido ante la imposibilidad de tirar adelante con el restaurante. Pero la falta de mando y firmeza de los dueños no es el único punto flaco del Irlanda. La mala comunicación con el cocinero y una plantilla decaída que aprovecha esa debilidad contribuyen a que en el restaurante los servicios acaben siendo excepcionalmente lentos y caóticos. A pesar de la abundancia de los platos y de una comida con errores poco visibles a primera vista, la desorganización que hay en sala y cocina impiden que el Irlanda salga adelante.

Alberto Chicote tendrá que pelear duro para intentar enderezar un proyecto a la deriva y hacer reaccionar a sus dueños, cuyo matrimonio también peligra debido a la falta de comunicación y a los problemas con el negocio. Una familia hundida que, a pesar de las visiones de su matriarca, no es capaz de ver los problemas ni enfrentarse a ellos con coraje y convicción. ‘Pesadilla en la cocina’ hará lo imposible por imprimir orden en un restaurante dormido, a pesar de que en más de una ocasión no le resultará difícil, más si cabe si en los momentos de máxima tensión el cocinero abandona su puesto de trabajo, cansado de los problemas y de sus propias indecisiones.

Alberto Chicote intentará encauzar un restaurante para el que Pesadilla en la cocina es su última oportunidad antes de perderlo todo y llevar demás a buen puerto su palabra ante unos novios algo asustados por el resultado de la celebración de su boda.

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