Outlander: Lo fácil que es quedarse aquí, mi amor


Outlander es una serie distinta a todas, no solo por su maravillosa fotografía si no por su personaje principal: Claire. Una mujer fuerte, valiente, sin pelos en la lengua y sobre todo, una mujer  que se atreve a luchar por lo que quiere sin temor a las represalias de mentes retrógradas.

En ese sentido, Outlander nos ha da una lección: la protagoniza una mujer totalmente independiente pero que no renuncia al amor, ni al humor ni a nada, porque ella lo vale todo, y lo sabe.

Es enfermera durante la II Guerra Mundial y, al acabar esta, se va con su marido Frank Randall ‘’de segunda luna de miel’’ a Escocia, más concretamente Inverness y sus alrededores, allí su marido quiere averiguar cosas sobre un antepasado suyo llamado Jack Black Randall, además lleva a Claire de turismo por la Highlands, lugar de clanes, explicándole como vivían y el enfrentamiento de los escoceses (partidarios de Carlos Estuardo como heredero al trono) e ingleses que acabó, precisamente, con el sistema feudal de los clanes en Escocia.

Outlander: temporada 1

Una noche Frank y Claire son testigos de un ritual en Craigh Na Dun, un círculo de piedras; ven como una mujeres danzan y cantan alrededor de ellas y Claire no lo sabe pero le cambiará la vida, como dice en la serie ‘’Quizá no debería estar aquí…’’.

A la mañana siguiente se dirige al mismo lugar, al mismo círculo de piedras, escucha un zumbido que la lleva a tocar una de las piedras y cae, como por arte de magia, doscientos años atrás, la primera persona con la que se topa es precisamente, el antepasado de su marido, que aunque es igual en aspecto, su carácter es totalmente distinto.

Ese viaje lleva a Claire a Jamie, un joven escocés fugitivo, solo y luchador de causas justas. Ella se enamora perdidamente de él y conoce otro tipo de amor, diferente al que tuvo con su marido Frank.

Claire y Jamie son la explosión  de todo sentimiento, los une la fuerza, la justicia y la pasión, los une las ganas de cambiar en mundo y sus ganas de quererse cada día más

Así, Outlander nos regala una historia de amor atípica: no son perfectos ninguno de los dos, ni son totalmente buenos, tienen sus penumbras, luchan por lo que quieren y a veces dejan cadáveres de por medio, pero se quieren.

Pero esta serie es mucho más que una historia de amor: es fantasía, guerra y política, enfrentamientos de ingleses y escoceses, de mucha mucha vida.

Si quieres saber más es mejor que la veas, pero por si aún no te he convencido te dejo razones 4 para verla:

  1. Su preciosa fotografía: seamos sinceros, los dos primeros capítulos son lentos y tediosos, pero te quedas con los paisajes de Escocia, te quedas porque lo que viene te va a poner la mente patas arriba, y lo sabes.
  2. Sus personajes principales y secundarios: no son solo guapos y queda todo dicho.
  3. Su guión, impecable, preciso, fantasioso, con las palabras correctas y más bonitas para el momento adecuado.
  4. CLAIRE. Así en mayúsculas, la debéis ver por ella, y cuando lo hagáis entenderéis porqué.

Outlander: temporada 1 

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