‘MasterChef’ servirá el banquete de unas bodas de oro por sorpresa en el Parador de Cuenca


Comienza una nueva y dura semana para los aspirantes de ‘MasterChef’. En el primer reto de la noche, tendrán que preparar una falsa mandarina con la ayuda del maestro pastelero Jordi Bordas, campeón del mundo en 2011. La prueba exterior será el banquete de unas bodas de oro celebradas sin el conocimiento de sus protagonistas. El menú correrá a cargo del chef Manuel de la Osa. Por último, en la eliminación, los aspirantes tendrán que robar sus ingredientes de las cestas de sus compañeros.

En el primer reto, tendrán que enfrentarse a la repostería más precisa y técnica de la mano de Jordi Bordas, campeón del mundo de pastelería de 2011. El reto consistirá en elaborar un pequeño y delicado postre. Se trata de una falsa mandarina que cuenta con seis elaboraciones distintas, cuatro de ellas en su interior. Los concursantes tendrán que demostrar su mano con la repostería más precisa y técnica, además de su pulso con el aerógrafo. El jurado les exigirá disciplina, trabajo y talento.

En la prueba exterior, los aspirantes prepararán un banquete muy especial para una celebración sorpresa: unas bodas de oro. El Parador de Cuenca será el escenario donde los novios acudirán engañados para renovar sus votos.

Los aspirantes de ‘MasterChef’ pondrán todo el sabor a la ceremonia con un menú diseñado por el chef manchego Manuel de la Osa, que tendrá que hacer las delicias de los sesenta invitados. Además, los concursantes se encontrarán con un problema añadido: en las cocinas no dispondrán de todos los ingredientes necesarios y deberán recorrer la ciudad para comprarlos.

Los aspirantes que no hayan dejado un buen sabor de boca a los comensales volverán a las cocinas con el temido delantal negro. Para continuar en la competición de ‘MasterChef’, tendrán que hacer uso de su ingenio y su capacidad de reacción, porque robarán ingredientes de las cestas de sus compañeros. Alguno tendrá que preparar una gallina en pepitoria… sin gallina.