‘MasterChef’ recibe este martes a Buenafuente, Mónica Naranjo, Jordi Hurtado y Carles Puyol


Comienza el reto para los 15 aspirantes de ‘MasterChef’. La primera prueba pondrá a prueba su capacidad para racionar alimentos, en concreto mero. Para ello contarán con la ayuda del chef Quique Dacosta. Las dos mejores creaciones otorgarán un pasaje para salir a faenar en busca del atún rojo en L´Ametlla de Mar (Tarragona). Ya en el ABaC, los aspirantes tendrán que servir a 40 representantes de la cultura catalana. Por último, en el reto de eliminación, plato libre de la cocina española con ingredientes de un solo color.

Los concursantes se pondrán frente al jurado del talent culinario más duro del mundo para demostrar que lo suyo es la cocina. En la primera prueba de la noche, tendrán que aprender a racionar los alimentos cocinando mero. Cada fila contará con un ejemplar de dos kilos que tendrán que repartir. Saber calcular las cantidades será primordial porque, al igual que en un restaurante, la comanda no parará de crecer.

Para medir sus fuerzas, llegará a las cocinas de ‘MasterChef’ Quique Dacosta (tres estrellas Michelin). El chef no solo les propondrá diferentes creaciones con mero, sino que cocinará con ellos. Los dos mejores aspirantes se estrenarán como capitanes en la prueba por equipos y tendrán una recompensa.

En el puerto de L´Ametlla de Mar (Tarragona), los capitanes saldrán a faenar en busca del atún rojo, el ingrediente estrella de esta prueba. Mientras, sus compañeros se sumergirán en aguas del Mediterráneo nadando entre especímenes de hasta tres metros y 500 kilos.

Una vez en tierra, Jordi Cruz les prestará las cocinas del ABaC para que sientan cómo es un servicio de un restaurante con dos estrellas Michelin. El chef les exigirá la misma responsabilidad que a su equipo a la hora de servir a los 40 comensales, importantes representantes de la cultura catalana. Andreu Buenafuente, Silvia Abril, Mónica Naranjo, Carlos Latre, Judit Mascó, Gemma Mengual, Carles Puyol, Jordi Hurtado o Candela Peña serán algunos de los invitados.

Al llegar al plató, los aspirantes se encontrarán una enorme bandera de España creada con alimentos de color rojo y amarillo. El reto de eliminación consistirá en cocinar un plato libre, de la cocina española, utilizando solo alimentos de un color. Para salvarse, tendrán que hacer uso de su creatividad. Al final de la noche, uno de los aspirantes colgará su delantal y dirá adiós a su sueño de ser MasterChef España.