Luces y sombras este domingo en ‘Viajando con Chester’ con Farruquito y Julio Anguita


Han tenido vidas intensas. Conocen la vida desde la cara y desde la cruz. Han experimentado las bondades del éxito y la fatalidad de las tragedias. En sus trayectorias hay momentos felices, episodios de lucha y reconocimientos, pero también hay cicatrices, bajadas a los infiernos, soledades… Julio Anguita y Farruquito, político y bailaor, visitan este domingo 14 de junio “Viajando con Chester” para recorrer pormenorizadamente las luces y las sombras de su viaje por la vida.

Farruquito: “Yo me he perdonado porque he pagado. Dios también me ha perdonado, sabe perfectamente que fue un accidente”

Procede de una de las familias gitanas con más solera, reconocimiento y ‘duende’ dentro y fuera del mundo flamenco, los Farruco. Artista desde la cuna y aplaudido por su arte y destreza sobre los escenarios, Juan Manuel Fernández Montoya, más conocido como Farruquito, sabe lo que es cosechar aplausos de un público entregado a su talento desde los 4 años, cuando debutó en Broadway. Único en su género, el flamenco más puro, su meteórica carrera y su proyección artística nacional e internacional quedó truncada tras atropellar a un peatón. Una temeridad al volante que se saldó con un fallecido, una condena de cárcel… y una condena social que perdura más allá de las rejas. “Hay muchos sitios en los que no puedo trabajar todavía o es difícil que te den el visado de trabajo. En Japón me han negado la entrada de por vida. En España hay sitios donde no quieren que trabaje”, explica el bailaor.

Sobre aquel episodio, Farruquito confiesa que “me he perdonado porque he pagado. Dios me ha perdonado porque sabe cómo soy, también. Sabe perfectamente que en un accidente, de algún modo u otro, también eres una víctima porque fue un accidente. No es lo mismo hacer algo queriendo que hacer algo sin querer”.

Como él mismo reflexiona “ha habido mucha gente que no me ha querido entrevistar si no me hace preguntas del accidente. Una entrevista sin esta pregunta no tiene sentido”, y en esta conversación habrá sitio para muchos otros temas igualmente controvertidos sobre los que nunca se ha mojado Farruquito. Por ejemplo, el flamenco más renovador ¿arte o sacrilegio? “No todos los bailarines mediáticos hacen flamenco puro para mi gusto (…) Hay mucha gente que, antes de beber un poco de la base del flamenco, aprende a relacionarse con lo mediático, hace otra cosa y confunde al público”.

Sobre tradiciones gitanas y vida moderna, sobre su paso por la cárcel y el futuro que le sobreviene, sobre raíces familiares y descendencia… Muchos temas viajarán con Farruquito en un Chester con el que intentará cicatrizar heridas.

Julio Anguita: “A Aznar le echo la responsabilidad de haber metido a su país en una barbaridad criminal. No de la muerte de mi hijo”

Su nombre está grabado con letras de oro en el libro de la política nacional. Retirado desde hace algunos años de la primera línea, sigue siendo uno de los referentes para los votantes de izquierdas. Nunca llegó a presidente del Gobierno, pero su influencia se dejó sentir en los años de Gobierno de Felipe González “Aznar y yo coincidimos en criticar aquella época porque aquella época fue la de la corrupción del PSOE, del terrorismo de estado, de los GAL. Con una diferencia, mientras Aznar le decía a González: váyase señor González, y convoque elecciones, yo le decía: váyase y el partido que las ha ganado, que ponga a otra persona”, recuerda Anguita.

Desde Málaga, apartado de los focos, Anguita no duda en poner el dedo en sus propias llagas. Primero, las de partido: “IU tiene en estos momentos que refundarse (…) yo creo que hoy es básico, prioritario, conseguir que Izquierda Unida, Podemos, Equo, las mareas, las marchas por la dignidad, STOP desahucios, todos los que están indignados porque le han robado dinero, los jubilados, lleguen a una alianza lenta a formar contrapoder (…) Yo creo que Podemos en su momento tendrá que asumir que solos no van a poder cambiar las cosas”.

Pero también, las personales. En especial, la muerte de su hijo, periodista del diario El Mundo fallecido mientras cubría la II Guerra de Irak. “Yo no quiero culpar a nadie de la muerte de mi hijo, porque mi hijo era reportero. Y si no hubiese ido a esa guerra hubiese ido a otra. Ha habido gente que ha tratado que yo echara la culpa a Aznar. Me he negado. Yo a Aznar le echo la responsabilidad de haber metido a su país en una barbaridad criminal. No de la muerte de mi hijo”.