Los guionistas muestran su respeto por las adaptaciones de novelas en el FesTVal


El pasado 1 de septiembre la VII edición del FesTVal de Vitoria sometió a debate las adaptaciones de novelas en la mesa redonda ‘Guión: del libro a la televisión’. En ella, los guionistas Felipe Mellizo, Miguel Sáez Carral y Javier Holgado resaltaron el respeto a las novelas y la necesidad de modificarlas para adecuarlas al telespectador.

En esta sesión celebrada en el Palacio de Congresos Europa, los tres guionistas han mostrado su respeto hacia las novelas en las que han basado sus guiones, intentando que sean lo más fieles posibles, al mismo tiempo que no pierdan el atractivo para el telespectador.

La duda del “¿hasta qué punto tengo yo el derecho de modificar esta obra?”, plasmada por Felipe Mellizo (guionista de ‘La española inglesa’, que Globomedia prepara para TVE), estuvo presente durante toda la jornada. “La de sacrificar cosas del autor con mayúsculas (en referencia a Miguel de Cervantes, autor de la novela) es la parte más cruel”, insistió Mellizo. Estos sacrificios buscan que la versión televisiva “sea lo más entretenida y cercana para el espectador”, añadió Javier Holgado, guionista de ‘Fortunata y Jacinta’ para Atresmedia.

Otro de los ponentes, Miguel Sáez Carral, creador de la novela ‘Apaches’, así como responsable de su adaptación al guión televisivo y productor ejecutivo de la serie que se estrena este miércoles en FesTVal, resaltó que “hay escritores que se quejan de que la serie no es igual al libro, pero querer eso es un error, porque, aunque la adaptación tiene que ser lo más fiel posible al alma del libro, no puede reproducirlo página a página”. Todo porque aunque el fin también sea contar historias, “la televisión tiene un tempo diferente, tiene un ritmo y una melodía distintos”.

Respecto a la trama de la historia, Sáez Carral explicó que “era algo que consideraba muy íntimo, ya que estaba basado en mi vida, mi familia”, pese a que “en un momento dado tienes que asumir que la serie no eres del todo tú, es más gente también, porque detrás del guión también hay un director y unos actores que interpretan”. Para realizar esta labor, el guionista reniega de realizarlo en solitario, algo que sí se puede hacer con la novela: “El trabajo de escritor y el trabajo del guionista es muy diferente, en la novela eres tú solo, pero en el guión es un trabajo en equipo”.

¿Por qué no es necesaria la adaptación en todos los sentidos? ‘Apaches’ es un ejemplo claro de ello: la novela está relatada en primera persona, narrada únicamente en función de las vivencias del protagonista o en aquello que otros le explican a él. “En la adaptación esto no es posible, porque obliga a que el protagonista esté en todo momento presente”, subrayó Miguel Sáez Carral. La solución: “¿por qué no dejar que otros personajes fueran también protagonistas?”.

En el caso de ‘La española inglesa’, su guionista explicó que “para adaptar hay que hacer un triple esfuerzo, hay que sacrificar cosas para que la serie no pierda nivel”. Aunque en la obra de Cervantes “por su formato y por su ritmo es muy audiovisual, hay saltos temporales y de lógica que son demenciales y para el público actual es difícil de encajar”.

Finalmente, el ejemplo de ‘Fortunata y Jacinta’ muestra las necesidades de adaptaciones que se atengan también al imaginario del público general: “Fortunata no sale mucho en la novela de Benito Pérez Galdós, pero nosotros queríamos tener a las dos en pantalla desde el principio”, relató Holgado. Este guionista ha podido realizar el proceso contrario, el de una serie a un libro. Ocurrió con ‘Los misterios de Laura’: “La novela no tiene condicionantes, ni económicos ni de otro tipo”, explicó Holgado para argumentar las diferencias entre la serie y la novela final.