“Los guionistas de ‘Cuéntame’ nos hemos planteado lo de que se vean a sí mismos en TV” (Exclusiva)


La decimoquinta temporada de ‘Cuéntame cómo pasó‘ se encuentra en su recta final, y en Mi Zona TV hemos querido hablar con algunos de los guionistas de esta exitosa serie para que nos comenten sus impresiones y nos avancen algunos detalles de las tramas de la temporada.

Ignacio del Moral, Jacobo Delgado, Sonia Sánchez, Carlos Asorey y Eduardo Ladrón de Guevara han respondido a preguntas que van desde los comienzos de la serie hasta la temporada número deciséis pasando por algunos asuntos muy interesantes de la que se encuentra en emisión, y que el próximo jueves 22 de mayo emite un nuevo capítulo.

Guionistas de CuéntameFoto: © Raquel Escribano/TVE.
En la imagen, los guionistas de ‘Cuéntame cómo pasó’: De pie de izquierda a derecha: Jacobo Delgado, Ignacio del Moral, Carlos Asorey y Carlos Molinero;  y sentados, de izquierda a derecha: Oscar Lurueña, Sonia Sánchez y Eduardo Ladrón de Guevara. Curro Royo no está en la foto pero también es guionista de Cuéntame.

“Tuvimos claro que la infidelidad de Antonio daría que hablar, ¡aunque nunca pensamos que tanto!”

¿Cómo se planteó esta temporada, en la que se va mostrando de forma paulatina como se resquebraja el matrimonio de los Alcántara hasta llegar a la infidelidad? ¿Cómo pensasteis que podría llegar Antonio a este punto?

Ignacio del Moral: La verdad es que costó mucho tomar estas decisiones. La serie ha estado presente durante muchos años, y habíamos hecho pasar ya a nuestros personajes por todo tipo de pruebas: En esto consiste, de hecho, la ficción, en poner obstáculos y dificultades a los personajes para alcanzar sus objetivos. En este caso, al no ser una serie de género (policías, médicos…) el objetivo es la felicidad. Y teníamos que amenazar de nuevo esa felicidad.

Sabíamos que mucha gente se identifica con esta pareja, o la identifica con sus familiares, sus padres… incluso, a pesar de sus defectos, la consideraba modélica… pues bien, nos pareció que era la hora de mostrar cómo hasta una pareja tan unida podía verse en peligro por la aparición de terceros.

La verdad es que, como ocurre en la vida real, ese tercero que aparece gana posiciones porque previamente hay resquebrajaduras causadas por el tedio, la falta de comunicación, el egoísmo… en este caso hemos ido más allá y veremos como la incapacidad de Mercedes para perdonar (porque se siente muy herida) acaba por ser tan dañina como la infidelidad en sí.

La trama se aprovecha para introducir reflexiones y puntos de vista muy interesantes que ya están dando mucho que pensar a muchas personas, más allá de la inicial y obvia toma de postura en un conflicto que revela tener mucho más claroscuros que unos simples cuernos.

La infidelidad de Antonio ha conmocionado, no solo a los personajes de la serie, sino a la sociedad en general, ¿pensasteis en esto al plantear esta trama? ¿Temíais reacciones negativas del público?

Jacobo Delgado: Desde el principio tuvimos claro que la infidelidad de Antonio suponía traspasar una línea roja que iba a dar qué hablar…. ¡aunque nunca pensamos que tanto! Después de tantas temporadas tenemos que seguir arriesgando, no podemos cobijarnos en la autocomplacencia. Atentar contra uno de los pilares básicos de la serie, en este caso el matrimonio protagonista, siempre es arriesgado, pero también muy estimulante.

Tras este punto de inflexión, veremos a Antonio alejado del núcleo familiar, ¿cómo evolucionará su personaje?

Sonia Sánchez: El personaje de Antonio sufrirá una profunda transformación a lo largo de esta temporada. Su separación de la familia ha posicionado al personaje en un lugar que hasta ahora nunca le habíamos visto, pero no solo a él, toda la familia ha tenido que adaptarse a las nuevas circunstancias. Antonio tendrá que emprender una búsqueda interior para reconciliarse primero consigo mismo y luego con su familia.

“Don Pablo ha sido y es un referente para Antonio Alcántara”

El contacto entre Antonio y Don Pablo ha sido muy importante en la serie y ha marcado mucho a Antonio, ¿se ha “Pablizado” el personaje de Antonio esta temporada?

Jacobo Delgado: Don Pablo ha sido y es un referente para Antonio Alcántara. Imanol Arias cuenta como su padre, al principio de emitirse la serie, siempre le decía que a don Pablo se le podría criticar muchas cosas, pero que sin él Antonio Alcántara no habría llegado a ninguna parte. Y no le faltaba razón.

Hay otra cita que nos puede ayudar a entender la relación entre ambos, en este caso de Billy Wilder, el gran guionista y director de cine. Wilder trabajó en sus inicios con otro gran maestro, Ernst Lubitsch, y cuenta que a lo largo de su carrera, al enfrentarse a la escritura de una escena muchas veces se preguntaba “¿cómo lo haría Lubitsch?”. Algo parecido le pasa a Antonio. Cuando se enfrenta a una situación, sobre todo si tiene que ver con los negocios, se pregunta, “¿cómo lo haría don Pablo?”.

Sin embargo, hay muchas diferencias entre ambos personajes. La principal es que Antonio, a pesar de sus debilidades, es un hombre honesto, y don Pablo era un indeseable. Don Pablo representa una forma de ser y de hacer negocios muy propia de ciertos ámbitos que florecieron al cobijo de la dictadura, que hicieron del tráfico de influencias su bandera. Antonio se ha desarrollado principalmente durante la democracia, y lo ha hecho gracias a su esfuerzo.

“Toni se verá envuelto en serios peligros”

Habéis comentado que el personaje de Toni será un motivo de acercamiento entre Antonio y Merche, y ya nos estamos temiendo lo peor… tras hacernos sufrir con Inés y Carlos, ¿qué le pasará a Toni?

Ignacio del Moral: Como consecuencia de la investigación sobre los atracos a joyerías que inició tiempo atrás, Toni se irá acercando peligrosamente a una trama mafiosa integrada por policías corruptos, y cuando se quiera dar cuenta ya será tarde para volverse atrás, de manera que se verá envuelto en serios peligros.

Su investigación le llevará a Tánger, y allí… hasta ahí podemos contar. Sí podemos decir que esta trama está libremente inspirada en los hechos que dieron lugar a el caso del Nani, que algunos de los no tan jóvenes recordarán como uno de los asuntos más escabrosos de la democracia española.

¿Llegarán finalmente los Alcántara a reconciliarse? ¿Cómo llegará a descubrir Antonio qué es lo que siente realmente por Merche?

Jacobo Delgado: Nunca han dejado de quererse, pero Antonio ha cometido un error muy difícil de perdonar, y casi imposible de olvidar. Si se reconcilian o no lo descubriremos en los próximos capítulos.

“Lo importante era contar el cáncer como era entonces”

La trama del cáncer de Merche fue una de las más dramáticas y realistas de la serie, regalándonos escenas muy duras, pero a la vez muy buenas a nivel de serie. Muchos espectadores se sintieron identificados con la situación y fue un motivo de alabanza que se reflejara en la serie. ¿Cómo pensasteis en incorporar esta trama? ¿Satisfechos con el resultado?

Jacobo Delgado: Lo importante era contar el cáncer como era entonces cuando, por ejemplo, los enfermos eran los últimos en enterarse que padecían la enfermedad. Hoy el cáncer de mama sigue siendo un drama, pero afortunadamente el índice de mortalidad ha descendido de forma espectacular. Además, se ha minimizado el sufrimiento de las mujeres que lo padecen. Muchas de ellas, salen de quirófano con el pecho reconstruido. Hace 30 años eso era impensable.

Personalmente me siento muy orgulloso de esa trama. Varios miembros del equipo habíamos pasado por situaciones familiares parecidas y reconozco, con cierto pudor, que me emocioné escribiendo alguna secuencias.

¿Cómo encajáis los acontecimientos históricos que hay que desarrollar cada temporada con las vivencias de la familia Alcántara? ¿Resulta complicado reflejar una época que muchos espectadores tienen tan cercana?

Carlos Asorey: Cada nueva temporada recibimos un dossier completo del servicio de documentación, que contiene todo lo sucedido (publicado en prensa) en el año que vamos a tratar en la ficción. Luego, solicitamos al amplio archivo de RTVE las imágenes y sonidos que precisamos; y pedimos que gestionen los derechos de emisión de imágenes o canciones que no pertenecen a RTVE.

En las reuniones de guión, al pensar las tramas argumentales de cada capítulo, nos esforzamos en implicar, o relacionar, a los distintos miembros de la familia Alcántara con los hechos históricos, en medida de lo posible, según del acontecimiento de que se trate. Desde afectar a toda la familia, durante varios episodios (Envenenamiento de aceite de colza, golpe del 23F); que afecte a uno de los miembros, en un episodio (acude a un mitin político, va al cine a ver ET); o que el hecho histórico entre en la familia a través de que lo escuchen o vean en radio o televisión (un atentado terrorista, una serie de dibujos animados…).

Hacer esto no resulta demasiado complicado; aunque, por supuesto, hay que dar con la clave de cómo hacerlo. Pero lo facilita el hecho de que, sin duda, éste es uno de los mayores alicientes, y satisfacciones creativas, de la serie “Cuéntame cómo pasó”; cuya premisa ya se anuncia desde el título. Relacionar personajes de ficción con hechos históricos reales es un placer para los guionistas.

Y el que esta realidad histórica sea relativamente cercana tampoco lo complica, al contrario; porque los guionistas la hemos vivido de primera mano, o indirectamente, pero de manera muy cercana. Y lo mismo le sucede a la gran mayoría de espectadores, por lo que contamos con su complicidad, su evocación y su nostalgia.

“Al inicio de la serie siempre se pensó en Adriana Ozores para interpretar a Mercedes”

En una serie tan longeva como ‘Cuéntame’, y con los personajes tan interiorizados en los actores, ¿habéis llegado a cambiar tramas o recorrido de los personajes por las aportaciones propias de los actores al interpretar? ¿Os han sugerido ellos alguna vez sobre lo que creen que harían o no harían sus personajes, o pidiendo giros?

Ignacio del Moral: En efecto, en una serie de tan largo recorrido como esta llega un momento en que los actores y los personajes están tan unidos que a veces cuesta trabajo distinguirlos.

De hecho cuando hablamos del personaje a veces le damos el nombre del actor y viceversa. Ellos saben muchas cosas del personaje que nadie más sabe, puesto que son creación suya, y tienen un sentido muy fino a la hora de detectar aquellas réplicas, conductas o reacciones que el personaje no tendría y que se le ha atribuido en el guión.

Por eso, en efecto, a veces piden cambios y, por supuesto hacen aportaciones en el momento de la grabación. También piden (y no siempre es posible complacerles, puesto que hay una estrategia general en la que no sólo cuenta un personaje concreto, sino el conjunto) algún tipo de trama o situación que les permita escapar a la amenaza de la rutina.

Todo esto provoca un intercambio de impresiones permanente, a veces conflictivo, ya que hay que conciliar muchas cosas e intereses de todo tipo. Lo importante es saber que todo el mundo desea lo mejor para la serie, y que los egos y los deseos individuales se sacrifican al interés general, que es la calidad de la serie y su aceptación por el público.

Y volviendo a los inicios de la serie, al comenzar a escribir los primeros capítulos, ¿ya teníais en mente que Imanol Arias y Ana Duato estarían al frente, o primero se escribieron los personajes y posteriormente se buscaron a los actores?

Eduardo Ladrón de Guevara: Cuando se escribió el primer capítulo no se pensó en poner cara a los personajes. Pasado el tiempo, nada menos que ocho años que fue lo que se tardó en que alguna cadena se interesara en “Cuéntame” (en este caso Televisión Española) ya fue distinto. Se decidió que Imanol Arias podría encarnar el papel de Antonio casi cuando la serie, definitivamente, había interesado a TVE. En el caso del papel de Mercedes, siempre se pensó en Adriana Ozores para interpretarlo, sin embargo, finalmente, fue Ana Duato la actriz que lo puso en pie.

¿Cuál es el personaje que os cuesta más escribir y con cuál disfrutáis más?

Ignacio del Moral: Cada personaje tiene sus dificultades y sus gratificaciones. Es complicado desarrollar los personajes nuevos, ya que no se tienen referencias. Dependiendo de en qué momento vital se encuentren, es más o menos complicado escribir para cada uno de ellos.

Lo más complicado es pensar en nuevas tramas, ya que en todo este tiempo cada personaje ha tenido ya experiencias como para llenar varias vidas de una persona común. Es el peligro de las series de larga duración: en la ficción, los personajes viven muchas más cosas que en la vida real, y a veces, ante el agotamiento, se incurre en la tentación de meterles en historias complicadas de las que luego resulta muy difícil sacarlos. En este sentido, todos son igualmente difíciles.

“Difícilmente se verá a los Alcántara viendo a los Alcántara, como actores, en la televisión, aunque nada se descarta”

‘Cuéntame’ se ha convertido en un acontecimiento tan histórico como otros que aparecen en la serie, ¿se ha planteado algún máximo de temporadas para la serie, o podría llegar el momento en el que los Alcántara se vieran a ellos mismos en TV?

Carlos Asorey: No se ha planteado un máximo de temporadas para la serie, porque al avanzar cada temporada anual con cada año histórico, la teleserie puede avanzar indefinidamente. Lo que nos cuesta al equipo de guión es pensar los hechos personales que le sucede a la familia, sin repetirnos (en estos 13 años ya les ha pasado de todo…); pero los hechos históricos (unos años mejores, otros peores, en su trascendencia) son siempre nuevos y diferentes.

En cambio, los guionistas sí nos hemos planteado lo de que los Alcántara se vean a sí mismos en televisión; por el momento aún sólo parcialmente (por ejemplo, esta temporada –este año histórico– comienza en TVE la emisión de “Anillos de oro”, protagonizada por Imanol Arias, que fue un gran éxito); pero, al menos por ahora, siempre descartamos un enfrentamiento visual directo entre ambas realidades, con los mismos intérpretes. (Se puede hacer una alusión indirecta. Por ejemplo: Inés iba a hacer un casting para la serie “Anillos de oro”).

Lo contrario, la confrontación directa de los mismos actores haciendo distintos personajes, podría ser bien aceptado en una serie más fantástica o con tono de humor más cómico o disparatado (una comedia de situación, por ejemplo); pero chocaría en una serie de tono tan realista y naturalista como “Cuéntame”. O sea que, cuando “Cuéntame” llegue a “Cuéntame”, se podría hacer alguna alusión indirecta (los Alcántara ven la teleserie…) o escucharse la muy reconocible sintonía musical en el salón de la casa de San Genaro… Pero, difícilmente, se verá a los Alcántara viendo a los Alcántara, como actores, en la televisión. Aunque nada se descarta; de ahora a entonces, ya veremos…

¿Cuál es la clave para reciclar la serie cada temporada y sorprender al espectador? ¿Tenéis ya algo pensado para la temporada dieciséis?

Jacobo Delgado: Clave no tenemos ninguna. La receta del éxito no existe. A medida que pasan los capítulos y temporadas resulta más difícil sorprender y contar historias nuevas, pero no cejamos en nuestro empeño, unas veces con más acierto que otras, claro.

Ya hemos empezado a reunirnos todos los guionistas para pensar en la temporada dieciséis, y lo cierto es que nos hemos sorprendido nosotros mismos, tenemos más ideas de las que en un principio creíamos. ¡Espero que sean buenas!

¿Cómo os ha afectado en la serie la crisis y la reducción de la duración de los capítulos?

Ignacio del Moral: La crisis nos ha afectado, como a todo el mundo, en una reducción del presupuesto de la serie y de los sueldos que cobramos. Lo primero obliga a hacer muchos equilibrios para intentar plantear escenas de menos coste, agrupar personajes, decorados, etc.

A veces, después de pasar por el departamento de producción hay que hacer reescrituras que pueden resultar un poco frustrantes porque hay que rebajar o suprimir cosas que sobre el papel funcionaban bien. La duración de los capítulos es la misma de siempre: los malditos 70 minutos de las series españolas.

“Nunca se han recibido presiones, hay que repetirlo, ni con el actual gobierno ni con ninguno de los anteriores”

Mucho se ha hablado en estos días sobre la política de la serie, y a pesar de que habéis desmentido públicamente cualquier tipo de presión al respecto, se sigue insistiendo en lo mismo sin hacer caso a vuestras palabras. Sobre el tema político en la serie, ¿cómo conseguís introducirlo sin producir tensiones y rechazo?

Ignacio del Moral: El tema político siempre estuvo presente en la serie. Cuando se hablaba de épocas más remotas, el consenso social a hablar de ellas es mayor (prácticamente nadie en su sano juicio defiende el franquismo).

La cosa se complica cuando la situación política se va pareciendo más a la actualidad, ya que, a pesar de que el decalaje de más o menos 30 años sigue siendo el mismo, la realidad política, los partidos, incluso muchos de los nombres ya empiezan a ser lo mismos que ahora, de forma que hay que jugar más finamente y buscar el equilibrio, manteniéndose dentro de la coherencia en el comportamiento y opiniones de cada personaje.

Nunca se han recibido presiones, hay que repetirlo, ni con el actual gobierno ni con ninguno de los anteriores (y la serie ha sobrevivido ya a ejecutivos de ambos colores).

Habéis comentado que tenéis preparada una precuela de dos capítulos sobre los orígenes de los Alcántara, pero que no os han dado luz verde, ¿podéis contarnos algo más sobre esta precuela? ¿Qué se vería en ella? ¿Algún otro proyecto de ficción además de este y ‘Cuéntame’?

Jacobo Delgado: “Cuéntame” es una serie muy rica que además está muy viva. Hay capítulos que a veces lanzan tramas que no podemos desarrollar por razones dramáticas o temporales. Eso ocurrió en un capítulo de la temporada pasada con un secreto familiar descubierto por Antonio y Miguel: ambos son hijos de Pura, pero de diferentes padres. A Ignacio del Moral y a mí se nos ocurrió que podríamos profundizar en esta trama viajando aún más al pasado, en un drama rural ambientado en los años 20.

¿Qué opináis sobre la situación de la ficción nacional en la actualidad?

Ignacio del Moral: La ficción en nuestro país va desarrollándose en medio de muchas dificultades, siempre gracias a que el público la sigue arropando y disfrutando de ella. La competencia constante con las mejores series del mundo, que se ofrecen dobladas, es dura, pero conseguimos salir airosos porque abundamos en aquello que una serie foránea no puede nunca dar: la cercanía temática y la proximidad de los personajes, del lenguaje, la reconocibilidad del paisaje.

Esto nos condena a ser un poco demasiado localistas, pero alguna universalidad alcanzaremos cuando muchas de nuestras series tiene éxito fuera, en lugares tan exóticos como Finlandia o Tailandia. Como dijo Andreiev, “habla de tu aldea y serás universal”. Que se lo digan a los neoyorkinos.

Sin duda, tenemos muchos techos a la hora de desarrollar conceptos novedosos o arriesgados: trabajamos para cadenas generalistas que luchan por el share y aspiran, por lo tanto, a captar la atención de un arco de espectadores lo más amplio posible… ¡y al mismo tiempo! Esto obliga a plantar propuestas poco segmentadas, con los rebordes, por así decirlo, limados, que no sean a priori excluyentes. Sin duda, esto le resta madurez a las historias, obliga a abundar en recursos y elementos que a priori deben funcionar bien y no provocar rechazo.

Nada que ver con esas propuestas que tanto nos gustan y que, por estar muchas de ellas concebidas para emitirse en cadenas de pago, no están diseñadas para gustara la mayoría de forma inmediata, sino a minorías que, eso sí, se reparten por el mundo, y que entre todas, a lo largo del tiempo, suman una enorme legión de seguidores. Sin embargo, los audímetros del día siguiente de su emisión seguramente no alcanzarían los dos dígitos en su emisión inicial.

En medio de esto, vamos afinando nuestras historias y seguimos convenciendo, y de vez en cuando rozamos la gloria con productos de calidad.