Los aspirantes de ‘MasterChef’ cocinarán por relevos y madrugarán en un obrador de Salamanca


El nivel en el talent de cocina es cada vez mayor, por eso el jurado de ‘MasterChef’ pondrá a prueba la comunicación entre los aspirantes con una de las pruebas más duras de esta edición, en la que tendrán que relevarse en la cocina en turnos de 10 minutos. En la prueba de eliminación, tendrán que reproducir una de las elaboraciones de Josep María Rodríguez, campeón del mundo de pastelería en 2011.

Este miércoles, los aspirantes tendrán que cocinar por equipos, pero no trabajarán a la vez, lo harán por relevos. Empezarán los capitanes, quienes también decidirán el plato, mientras que sus compañeros esperarán en la bodega sin saber qué receta harán, ni qué está pasando en las cocinas.

Cada 10 minutos se producirá el relevo y tendrán 45 minutos para dar instrucciones. El mejor cocinero de la noche recibirá una recompensa: acudirá a un evento especial en el restaurante de Dani García, donde estarán todas las estrellas del panorama gastronómico rindiendo un homenaje a Joël Robuchon.

En Salamanca, los aspirantes madrugarán para conocer de primera mano el trabajo de un obrador. Allí elaborarán pan, hornazo, mini hojaldres, salados rellenos, jesuitas, bollos maimón y moritos de nata, entre otras creaciones artesanales de la zona. Además, se harán cargo de su venta. El equipo que recaude más dinero será el ganador.

Para finalizar, desde uno de los grandes obradores de Europa, La pastisseria Barcelona, vendrá Josep María Rodríguez, campeón del mundo de pastelería en 2011. La misión de los aspirantes en la prueba de eliminación será reproducir, en dos horas, una complicada flor para la que son necesarias seis elaboraciones. El aspirante que no demuestre su evolución, abandonará ‘MasterChef’.