Hugo Silva: “El amor es lo que salva a mi personaje”


El actor Hugo Silva interpreta a Juan de Salazar en ‘El Corazón del Oceano‘, un gran relato épico en el que la aventura y el amor se dan la mano y que destaca el valor de unas mujeres que nunca se rindieron ante el infortunio de su destino.

Policía, publicista, secretario de Felipe II, bombero… han sido algunas de sus profesiones en la ficción… Ahora encarna a un capitán del siglo XVI ¿con cuál se queda?

No sé con cuál quedarme. Son todas igual de emocionantes, incluida la de publicista. La verdad es que, dentro de todas, un personaje de época te da un poquito más de libertad, en el sentido de que es otro código y juegas mucho más con la imaginación, con lo que pudo haber sido ese personaje. Y hay algo de fantasía que a mí me gusta mucho más. Pero bueno, me gusta todo, en realidad.

¿Por qué se lanzó al Corazón del Océano?

Pues la verdad es que era un proyecto del que yo ya había oído hablar y estaba como loco por estar ahí. Primero porque me parecía muy interesante hacer algo que no sólo fuese de época sino que además fuese de aventuras. Además, también sabía que se iba a rodar en Colombia que es un país que me encanta. Y nada, cuando me llamaron ni me lo pensé. Leí los capítulos en un día, me encerré en casa y llamé para decir ‘a muerte’. Y encantado de la vida.

Háblenos de su personaje, el Capitán Salazar…

Es un personaje histórico que existió, pero en la serie digamos que lo hemos humanizado y hemos intentado dar un poco de coherencia a la historia que nosotros contamos. El capitán Salazar que hemos creado es el típico sinvergüenza, borracho, mentiroso… Es el único que ha estado en las Indias de toda la expedición y el que está ya de vuelta de todo. Pero, además, hace un viaje de redención para su alma. Un alma que ya está muy viajada y muy corrupta.

Hacer frente a tormentas en alta mar, combatir con los piratas, es responsable de la expedición de 80 doncellas rumbo al Nuevo Mundo y encima en el siglo XVI ¿Cómo se prepara un personaje así?

Lo básico es jugar mucho con la imaginación porque por mucha documentación que haya tú no sabes exactamente cómo era ese personaje o cómo se vivía en aquella época. Sobre todo, se juega con la fantasía y creando un personaje coherente que facilite toda la trama.

Historia, viaje y aventura… pero ¿y amor? ¿Su personaje protagonizará alguna historia de amor a contracorriente?

Claro, por supuesto. Además, el amor es precisamente lo que salva a mi personaje. El viaje de redención del Capitán Salazar es justamente por medio del amor.

La serie se grabó en numerosas localizaciones en España y en el extranjero ¿Cuál ha sido el escenario más espectacular?

Han sido todos, pero quizás las localizaciones más potentes hayan sido el Parque Tayrona (Colombia) que es un sitio alucinante; la ciudad de Cartagena de Indias que es directamente un plató viviente, una ciudad parada en el tiempo y perfecta para rodar; y, luego, la Bahía de Cádiz porque estuvimos trabajando con una réplica de la Nao Victoria y la verdad es que moverse por la Bahía de Cádiz, con esa tripulación y que encima se vistieron de marineros y nos estuvieron ayudando y asesorando… fue un viaje precioso.

Como podemos ver en la oferta televisiva, parece que la ficción de época está de moda… ¿Qué plus tiene esta serie para atraer a la audiencia?

Esta serie, aparte de ser de época, es una serie sobre todo de aventuras. Yo creo que ese es el género, como puedan ser clásicos del cine “El halcón y la flecha” o todas estas películas que hacía Burt Lancaster en los años 50. Un producto de aventuras.

Le hemos podido ver en otras miniserie de Antena 3, ‘La Princesa de Éboli’, y ahora en ‘El Corazón del Océano’ ¿se siente cómodo en este formato?

A mí me gustan todas las plataformas. Lo que sí me pasa últimamente es que prefiero cambiar de personaje, llevarlo hasta el final e ilusionarme con otro. Y por eso, ahora voy de una a otra. Pero no descarto ningún proyecto, por supuesto.

Comedia, drama, época, aventuras, acción… ¿con qué género se siente más identificado?

Todos. Sí que encuentro un punto muy divertido, precisamente en este proyecto, en las aventuras. Una producción donde de repente te tengas que ir a otro país, tengas que vestirte como hace 500 años o verte en medio de una selva. Eso, la verdad es que me pone bastante.