Frank Cuesta muestra su cruzada diaria contra el tráfico de animales en ‘Wild Frank, al rescate’


‘Wild Frank’ nos ha llevado a lo largo y ancho de todo el planeta, desde Australia hasta México, para ver cómo viven algunas de las especies más curiosas y desconocidas en su propio entorno. Sin embargo, muchos de estos animales son arrancados de sus hábitats naturales y se convierten en objeto del  tráfico ilegal, uno de los negocios más lucrativos del mundo. Cada año, miles de ellos son capturados por traficantes y furtivos y trasladadas a otros países, donde se comercializan como mascotas, se venden o incluso se negocia con partes de su cuerpo (piel, cuernos, aletas, conchas, picos, plumas, etc.). Frank Cuesta lleva años dedicado a luchar contra esta injusticia y denunciando situaciones como la que existían en el famoso Templo del Tigre, que Frank denunció durante años y en el que  luego se confirmó que se maltrataba a felinos y se traficaba con sus órganos. Ahora, por primera vez, DMAX quiere mostrar esta lucha delante de las cámaras. “Hay muchas cosas que vosotros no conocéis de mi”, explica el reconocido herpetólogo, “y ahora por primera vez os quiero enseñar lo que es mi vida”.

‘Wild Frank, al rescate’, producida por Molinos de Papel en colaboración con DMAX, se estrena este domingo 27 de noviembre, a partir de las 21,30 horas, y nos mostrará el día a día de Frank Cuesta y su trabajo en la asociación que él mismo ha fundado y puesto en marcha para rescatar, defender y rehabilitar a animales víctimas de malos tratos. Por primera vez, la serie pondrá el foco en su trabajo junto con sus hijos en su centro de Bangkok (Tailandia), donde trabaja desde el desde el ojo del huracán del tráfico de animales en una lucha incansable para rescatar a los animales que están en peligro y protegerlos de los delincuentes.

En cada uno de los cuatro episodios, veremos cómo Frank recibe varias llamadas al día de personas que han encontrado animales abandonados que fueron víctimas de los traficantes y cómo el herpetólogo se pone en marcha en una carrera contrarreloj para proporcionar asistencia al animal, recuperarlo y devolverle la libertad tan pronto como sea posible. Sin embargo, encontrar el refugio de los traficantes es una tarea tan complicada como peligrosa: “Rescatar animales de las manos de los traficantes nunca es fácil”, explica Cuesta.

Entre otros muchos destinos, Frank acudirá a la frontera con Laos, en la que existen restaurantes que venden carne de perro o licores que contienen en su interior animales enteros como cobras o pangolines, denunciará cómo se maltrata a los elefantes sometiéndolos trabajos forzados hasta matarlos o los denigrantes espectáculos con los orangutanes. También le acompañaremos a visitar diversos mercados ilegales en los que se venden animales salvajes como si fueran mascotas, licores de animales exóticos y una infinidad de productos para abastecer a la medicina china. Cada rescate de Frank será sin duda una pequeña victoria contra los traficantes. Como dice el propio Frank, “si te dedicas a algo, o lo haces bien o no lo hagas”.