Explosivas y constantes discusiones de dos hermanos, este lunes en ‘Pesadilla en la cocina’


Alberto Chicote se enfrenta al más absoluto caos provocado por las explosivas y constantes discusiones de dos hermanos, el lunes, 7 de marzo a las 22:30h en ‘Pesadilla en la cocina’. No hay día que estos dueños sicilianos no se tiren los trastos a la cabeza desde que un año atrás abrieran un restaurante en el sur de Tenerife: “Picasso”.

Gritos, peleas enloquecidas, platos rotos, mesas en el suelo… son algunos de los ingredientes de este desagradable espectáculo que ofrece cada día el restaurante Picasso. Algo que espanta a la clientela y que está a punto de llevar el negocio a la ruina.

Dos hermanos muy unidos pero siempre enfrentados

Giovanni y Rosana son dos hermanos sicilianos que, huérfanos desde niños, se criaron prácticamente solos. La pérdida de sus padres creó una unión muy fuerte entre ambos y provocó que desarrollaran fuertes caracteres. Algo que, décadas después y a pesar del cariño que se tienen, provoca una tensión entre ambos que acaba por ponerles en el disparadero.

Descarado pero carismático. Así es Giovanni, un hombre ambicioso que llegaba a Tenerife con una idea clara: montar un atractivo negocio para captar a la clientela extranjera. Pero no quería un típico restaurante siciliano. Sus pretensiones apuntaban más alto y decidió poner en marcha un negocio de restauración de corte internacional. Una extensa carta incapaz de cubrir con los productos de la cocina.

Una vez el restaurante comenzó a ofrecer sus servicios, Giovanni -convencido de que su hermana Rosana no era feliz en Sicilia- la llamó para que se uniera a tan ambicioso proyecto. Sin embargo, para Rosana, el motivo de su llegada no fue otro que acudir al rescate de lo que sería una ruina de restaurante si el negocio permanecía sólo bajo la dirección de su hermano.

Alberto Chicote, enseguida descubre que ese es el foco de los constantes enfrentamientos. Cada uno se cree sus propias mentiras y ambos están convencidos de que son el salvador del otro. Las permanentes peleas entre los hermanos convierten el negocio en un completo caos: no controlan lo que compran ni lo que venden, descuidan el estado de los alimentos y no saben redirigir el mal hacer de un cocinero desastroso.

El chef detecta también un gran problema de personalidad en el restaurante: las pretensiones del Picasso no se corresponden ni con el servicio ni con la comida por lo que Chicote diseñará un menú más sencillo y adecuado a la zona. ¿Conseguirá el chef redirigir la relación de estos hermanos?