‘El Jefe Infiltrado’ se enfrenta a la reparación de ascensores, este miércoles en laSexta


Es un recién llegado y viene con fuerza. Rafael Fernández ha sido el gran fichaje de Fain, una empresa familiar que se ha convertido en la compañía de ascensores con la tecnología más innovadora y vanguardista del sector. Tan sólo varios meses después de estrenar un cargo se infiltrará en el último programa de la temporada de ‘El Jefe Infiltrado’ que laSexta emite este miércoles.

Rafael deja atrás la gestión de Fain en manos de la familia para iniciar su expansión internacional, se pone el mono de trabajo y se coge una caja de herramientas para infiltrase en su propia compañía y así descubrir cómo se trabaja verdaderamente en ella. Un supuesto concurso de televisión le sirve como coartada para hacerse pasar por un fan de Alfredo Landa y forofo del Atlético de Madrid que quiere conseguir un puesto de trabajo para poder posponer su jubilación.

Bajo esta nueva identidad, el Jefe se enfrentará a escaleras averiadas que hay que poner en funcionamiento de forma urgente, difíciles rescates en tiempo récord, reparaciones y actividades de mantenimiento de complicada ejecución… Tras la experiencia, Rafael tendrá que tomar ciertas decisiones que afectarán al destino de la compañía en su nueva etapa con él al frente.

En edificios emblemáticos de todo el país

Con ascensores o escaleras mecánicas en el Museo Thyssen, el aeropuerto de Málaga, importantes hoteles de Barcelona o grandes hospitales de Valencia, Fain se enfrenta a un proceso de internacionalización que pretende convertir la compañía en una multinacional de máxima excelencia. Pero en los últimos tiempos, la empresa ha tenido que tomar medidas de recorte cuyas consecuencias quiere conocer en profundidad el actual Director General.

Como Jefe infiltrado, dejará a un lado las comodidades de su puesto de alto directivo y trabajará como uno más de su compañía. Conocerá los trabajos más duros, descubrirá la dificultad de realizar ciertas tareas en muy poco tiempo y será testigo de las implicaciones que las decisiones de arriba pueden influir en los de abajo.

‘El jefe infiltrado’ se introducirá en el departamento de mantenimiento de su empresa para comprobar cuál es el trato directo con los clientes y si funciona como debería. También será testigo de la carga de trabajo de algunos empleados y de la enorme responsabilidad que algunos llevan sobre sus hombros. Ayudará a realizar un rescate en un tiempo muy ajustado y controlará si los protocolos de seguridad de siguen al pie de la letra.

Además, el jefe supervisará el control de calidad de sus servicios y tendrá que decidir si merece la pena mantener uno de sus departamentos, el de I+D, o es mejor externalizarlo. ¿Qué ocurrirá cuando los empleados descubran que su compañero en realidad es el jefe? ¿Cómo reaccionarán al saber que han sido observados mientras realizaban su actividad de trabajo?