Cupido vuelve a la carga con la cuarta temporada de ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’


Aquí está, viene ya, tan feliz, con sus flechas de amor para… Para cinco exigentes solteros y sus aún más exquisitas madres. Cupido vuelve a la carga para lograr un pleno de historias de amor en la cuarta temporada de ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’. El dating show más alocado de Cuatro regresa este miércoles, 14 de enero, a partir de las 22:30h, dispuesto a enamorar a los espectadores igual que si fuera la primera vez.

Un regreso a la esencia más cándida del amor, con unos pretendientes más tróspidos que nunca, unas madres tan desquiciadas como siempre y una Luján Argüelles resplandeciente mientras observa el devenir de los idilios y romances. Vuelve el amor a correr por la antena. Que comience el espectáculo. Arranca la cuarta temporada de ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’.

Cinco hombres sin amor

David, Diego, Rafa, Markus y Sandro. Quédate con sus nombres porque a partir del miércoles se convertirán en tus nuevos mejores amigos. Y como tales, vivirás casi en primera persona sus andanzas y desventuras en la búsqueda del amor. Ellos cinco son los elegidos para encontrar a la pareja de sus vidas acompañados de sus madres y de las cámaras del programa de Cuatro y Eyeworks España. Adinerado, friki, alto, gay, guapo, consentido, barbudo, presumido, adicto al arroz hervido… Cada uno tiene miles de adjetivos y rasgos distintivos que los hacen únicos y particulares. Igual que los requisitos que piden para su media naranja. Todos tienen muy claro lo que buscan.

María Rosa, María Luisa, María José, Estrella y Rosa. Ellas también lo tienen meridiano. Saben perfectamente lo que no buscan para sus “polluelos”. Son las madres. Las temidas suegras. Las malas de este cuento que enredarán las cabezas de sus casaderos hijos para que esas “lagartas” (o lagartos) no les pongan las garras encima. La experiencia en la vida les ha dado el don de separar el trigo de la paja. Eso y leer las cartas del tarot, vender seguros de puerta en puerta, ser groupie del Rey Juan Carlos o presentar los informativos en televisión. Madres todoterreno dispuestas a todo por sus “bebés”.

Por si la combinación de madres, hijos y candidatos a enamorarles no fuera suficiente, ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’ no sólo mantendrá sino que subirá el listón en su postproducción, seña de identidad inequívoca del dating show. La edición endiablada, los efectos sonoros capaces de convertir una conversación en una sucesión de gags y los montajes donde pueden surgir múltiples personalidades o impredecibles anécdotas volverán a reclamar su protagonismo en las tramas de amor, pasión, celos y llantos de cada uno de los Romeos del programa.

Luján, la señora de los anillos

En esta cuarta edición de ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’, Luján Argüelles vuelve a convertirse en la cómplice necesaria de todas las historias en proceso de gestación para guiarlas hacia buen puerto. Con su picardía habitual, sus dobles sentidos y sus juegos de palabras, Luján se encargará de llevar las buenas noticias, y también las malas, hasta los pretendientes y sus madres. La presentadora se involucrará al 110% en las cinco tramas de amor y conocerá de primera mano qué opiniones e impresiones les están causando a madres e hijos las/os candidatas/os a robarles el corazón.

Nuevamente, Luján ejercerá de portadora de decisiones y noticias desconocidas para los protagonistas del programa. Unas informaciones que pueden dar un vuelco a algunas relaciones, para bien o para mal. Secretos, mentiras y confesiones imprevistas que pueden hacer saltar por los aires las incipientes historias de amor o afianzarlas más si es necesario. Luján, en definitiva, volverá a ser la gran aliada de los espectadores y el nexo de unión de ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’.

David (y su madre, María Rosa)

  • 37 años
  • Madrid
  • Niño mimado con madre tarotista en busca de la carta del amor.

Trabajador, perfeccionista, tranquilo e incluso demasiado bueno. Así se define David, un treintañero decorador de interiores. Su madre, además, dice que es muy afectivo y algo reservado, lo que provoca que le cueste acercarse a las chicas. David adora vivir con ella, y mantiene una estrecha relación que para algunos roza la dependencia. Admite que ella le hace prácticamente todo y que influye en él más de lo que le gustaría. David quiere enamorarse y busca una mujer independiente y que sea muy limpia. No soporta a las chicas que no se asean. “Mi madre me ha buscado chicas y me ha organizado citas a ciegas”.

María Rosa es una mujer más que singular. Tarotista y profesional de la astrología, la numerología, la parapsicología y demás dotes adivinatorias. Se considera una mujer camaleónica, con incontables facetas y con una gran capacidad de adaptación. Sus aficiones son, como ella, originales: le vuelve loca el hip hop y le habría encantado haber sido negra y haber nacido en el Bronx. María Rosa ha tenido varios programas de televisión en los que echa las cartas, pasatiempo que también utiliza con su hijo cuando se trata de ver si es una chica con la que va a tener o no futuro. “Cuando mi hijo llega a casa, yo ya sé si ha mojado”.

Markus (y su madre, María José)

  • 28 años
  • Vigo
  • Adicto al pollo y al arroz busca chica explosiva y familiar.

Despistado a la par que detallista y bastante impuntual. Markus es un chico atractivo, y lo sabe. Su verdadero nombre es Daniel pero en una agencia de modelos le aconsejaron ponerse uno algo más glamuroso y acorde con su personalidad. Tremendamente presumido, admite pasarse horas frente al armario eligiendo qué ponerse. También adora ir de compras. Incluso a los supermercados para ver las ofertas y deleitarse en la zona de los yogures. Fanático del pollo y el arroz, admite no comer prácticamente otra cosa e ir con el tupper a todos los lados. Le gustan las chicas exuberantes y, sobre todo, que estén de muy buen ver. Su madre y él son como el agua y el aceite. Quizás por ello se llevan bien. Sólo coinciden en una cosa: los dos siempre tienen sueño, se van durmiendo por las esquinas. “Mi mujer ideal es un putón familiar”.

Maria José es una vendedora de seguros y madre de familia con carácter. Adora a su hijo, Daniel. Lo de Markus todavía le cuesta. Para él quiere una mujer cariñosa, que le guste el deporte y que quiera tener muchos hijos. Le encantaría que fuera religiosa, como ella, y espera que no sea ni celosa, ni orgullosa, ni dominanta. Para eso ya está ella. Su particular acento gallego y sus continuos despistes hacen de María José una madre entrañable que precisamente por eso pondrá en más de un aprieto a las candidatas de su hijo. “Mi referente como mujer es Lina Morgan”.

Sandro (y su madre, Rosa)

  • 29 años
  • Málaga
  • Varonil, monárquico y de derechas busca hombre similar.

Sandro es un chico andaluz, de derechas, más de Aznar que de Rajoy, aunque últimamente se siente más apolítico que nunca. Defensor de la monarquía como sistema de Gobierno en contraposición a la anarquía, y juancarlista a muerte, se considera sencillo y muy humilde, para nada prepotente y mucho menos chulo. Sin embargo, sabe que da una imagen exterior que no se corresponde con lo que es. Quizá el hecho de tener el cuerpo musculado, los brazos repletos de tatuajes, un look muy ‘macarra’, y además ser homosexual, despista un poco. Cansado de ir de flor en flor, busca un chico varonil, fuerte, con mandíbulas marcadas. Un hombre, en definitiva, igual que él. “De mi han dicho que soy afeminado y mariquita. Si ellos lo dicen..”.

Rosa es una mujer todoterreno. Lo mismo friega vasos tras la barra de un bar que sabe dar la talla en un yate de lujo. Igual que su hijo, es monárquica, juancarlista y de derechas. Y está cansada de que su retoño solo esté con hombres sin oficio ni beneficio, a los que únicamente les gusta la fiesta, la noche y la juerga. Quiere para su Sandro un hombre con futuro. Demostrando su capacidad de adaptación, Rosa se infiltrará entre los candidatos a pareja de su hijo para descubrir quién va de frente y quién intenta engañarla. “Yo a los homosexuales los huelo”.

  

Rafa (y su madre María Luisa)

  • 22 años
  • Marbella
  • Emprendedor millonario con la vida resuelta busca una joya de mujer.

Exclusividad y lujo. Rafa vive rodeado de todo lo que cualquier joven puede querer: dirige varios negocios, tiene dinero, gustos caros y la posibilidad de practicar sus aficiones más prohibitivas. Está orgulloso de lo que tiene porque todo lo ha conseguido gracias al esfuerzo y el trabajo. Simpático y enormemente presumido, tarda siglos en arreglarse y es incondicional de sus visitas semanales a la peluquería. En el amor afirma ser cariñoso, pasional y muy generoso, aunque sabe muy bien que muchas chicas se acercan a él por interés económico. Le gustan las mujeres con carácter, simpáticas y si puede ser tatuadas. Pero eso sí, que le dejen su espacio, nada de agobios. Se considera un hombre fiel y admite no haberse enamorado todavía al 100%. “Me imagino mi boda como la de Julio Iglesias”.

En su acento se mezcla el francés y el andaluz con una soltura encomiable. Fuerte y hecha a sí misma, no es una ‘mujer rica’ sin nada que hacer en la vida. Dura trabajadora, ha aprendido a darse el lujo de la buena vida y no resistirse a los caprichos. Maniática de la limpieza, para su hijo quiere sobre todo una mujer elegante. Aborrece a las chicas quejumbrosas y, sobre todo, a las que van mal arregladas y con la ropa sin planchar. No lo soporta. Y si algo no le gusta, María Luisa saca la leona que lleva dentro y defiende a su cachorro a toda costa. “Para Rafa quiero una chica ambiciosa que no se conforme sólo con una casa y un coche”.

Diego ( y su madre, Estrella)

  • 23 años
  • Mérida
  • ‘Friki’ incorregible necesita un amor terrorífico.

Diego es un chico ilustrado. Graduado en Comunicación Audiovisual, estudia un máster de investigación aplicada a medios de comunicación. Hasta aquí, todo correcto. Lo singular comienza con sus aficiones: las películas de serie B y serie Z, la música hortera de los 70/80, la copla, coleccionar estampitas de vírgenes y todo lo kitsch. Diego es un friki confeso. De simpatía selectiva y sentido del humor particular, de entrada parece un poco borde. Con las mujeres es bastante exigente y le gustaría que su aventura en “¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?” terminara pues eso, en boda, como en una película musical.Y con él vestido de novia. “Mi cita ideal sería ver unas cuantas películas en casa, salir de fiesta por la noche e ir de empalmada al parque de atracciones”.

Estrella es una mujer que llama la atención, de las que dejan huella. Fue presentadora de informativos en Extremadura y durante muchos años llevó un elevado nivel de vida. De elegancia innata y bastante camaleónica, odia la vulgaridad y no se imagina a su hijo eligiendo una mujer sin estilo. No le gustan especialmente la fiesta de los toros pero acude habitualmente a verlos porque adora el ambiente que se respira en la plaza: el glamour, los rostros conocidos… Con su hijo, del que está tremendamente orgullosa, tiene una gran complicidad. De hecho, se llaman cinco veces al día. “Quiero una chica moderna pero con tradiciones. Que pueda ir al concierto de los Rolling Stones y a la vez le guste Eurovisión”.

 

En el primer programa…

Han decidido enterrar el dolor y la pena y van a olvidarse de los problemas. No quieren dramas en sus vidas, solo comedias entretenidas. Así vivirán David, Markus, Sandro, Rafa y Diego su particular casting de candidatos a media naranja. Escoltados por sus madres, en la primera entrega de ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo’ estos cinco galanes conocerán a 10 personas cada uno, entre las que puede esconderse el amor de sus vidas.

Tendrán que esforzarse en su búsqueda, eso sí. Porque entre la variopinta selección de posibles parejas, se hallan hombres y mujeres de variada condición y profesión: dulces y maternales profesoras de guardería, aguerridas expertas en artes marciales, dedicadas jardineras, reencarnaciones de Marilyn Monroe, artistas plásticos capaces de crear lienzos usando su propia sangre o ilustradoras profesionales. Incluso una joven que ha decidido voluntariamente mantener su pureza y su virtud hasta dar con el hombre perfecto.

El tiempo para conocerse en estas “citas rápidas” será breve. Una mala impresión puede condenar al destierro y una frase acertada puede ser la llave para abrir los corazones. Y es que de sus 10 pretendientes, cada soltero tendrá que elegir sólo a seis. Demasiados nombres, perfiles e historias que pueden llevar a confusión. ¿Se quedarán con las que haya recomendado mamá? ¿O se guiarán por sus propios instintos? ¿Habrá sorpresas en la elección final?

El líder de las audiencias y las redes sociales

Líder absoluto entre los espectadores más jóvenes, con cuotas de pantalla que alcanzan el 19,3% entre los espectadores de 13 a 24 años y el 24,5% entre el público de 25 a 34 años; casi cinco puntos de ventaja sobre su directo competidor (10,3% vs 5,9% de share); y un crecimiento de más de cuatro puntos en el target comercial (14,6% vs 6,9%).

Así fueron las cifras de la tercera temporada de ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’, toda una revolución televisiva desde su primera emisión que rompe fronteras y que domina igualmente las redes sociales y las audiencias de Internet.

Más de 1.608.000 espectadores de media sintonizaron en la última entrega con las aventuras amorosas de los retoños más seductores de la televisión. Unas cifras que superaron ampliamente las de su competencia directa (931.000 espectadores) y que se multiplican con las reproducciones de los programas en Cuatro.com y Mitele.es.

Durante su emisión, lideró indiscutiblemente el ranking de programas más seguidos a través de la web oficial de la cadena, alcanzando un total de 4 millones de reproducciones de sus mejores vídeos.

En Internet, ‘¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?’ generó más de 150 de trending topics durante su emisión y más de un millón de comentarios en redes sociales, encabezando cada semana las listas de programas más comentados.

  

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