Cuatro emite este viernes “Abjasia, atrapados bajo tierra”, programa especial de “Desafío Extremo”


“Ha sido durísimo. Espero que no se repita nunca más esta experiencia tan traumática de haber estado enterrados vivos casi 10 días. Seis de ellos se convirtieron en una auténtica pesadilla. Se plantó encima del Cáucaso una gota fría con lluvias torrenciales de más de 50 litros/m2”, relata Jesús Calleja.

Hay un antes y un después para Jesús Calleja tras esta expedición. El 1 de septiembre “Desafío Extremo” iniciaba su mayor y más peligroso reto con una expedición que podía pasar a la historia: internarse en las entrañas de la tierra en la sima Krúbera-Voronya en Abjasia, la más profunda del planeta -a -2.080 metros- y convertirse en el primer programa de televisión que se ha grabado a esa profundidad. Lo que nadie podía imaginar era que el peligro no iba a estar en el laberinto subterráneo, sino en el exterior.

“Abjasia, atrapados bajo tierra”, programa especial de “Desafío Extremo” que Cuatro emitirá el viernes 27 de septiembre a las 22:30h relata la angustiosa experiencia que el equipo del programa vivió durante esas interminables jornadas al permanecer atrapados en esa sima y el récord mundial de esta experiencia televisiva histórica tanto para el programa como para Cuatro, al conseguir grabar imágenes a -1.600 metros en la cueva más profunda del planeta.

Una trampa provocada por una gota fría que descargó 50 litros por m2

Para acometer esta aventura, “Desafío Extremo” y Cuatro realizaron un gran despliegue de medios técnicos para contar el que iba a ser un hito de la televisión: descender por la cueva más profunda de la Tierra. Sin embargo, otro objetivo se convirtió en prioritario: salir sanos y salvos de una trampa provocada por una gota fría que descargó 50 litros por metro cuadrado, multiplicando por cuatro el caudal de agua filtrado al interior de la cueva.

Muchas de las galerías quedaron obstruidas por cascadas que caían con fuerza suficiente para impedir que nadie subiera por ellas. La baja temperatura del agua y el hecho de que los torrentes que cayeron enredaron la cuerda de las rocas aflojando algunos de los seguros que la enganchaban a la pared, provocó que el equipo del programa permaneciera atrapado a -1.637 metros de profundidad.

“Durante varios días no pudimos ni movernos de los vivacs. No podíamos subir por las cascadas y los compañeros del exterior tampoco podían bajar para traernos más comida, combustible o ropa seca. Estábamos aislados con un frío tremendo.”, explica Jesús Calleja.

Seis días para escapar

A partir de ese momento, las cinco personas que permanecieron bajo tierra Jesús Calleja, Emilio Valdés, Sergio García-Dils y dos espeleólogos rusos, vivían pendientes de un genéfono -teléfono por cable- su único contacto con el exterior, donde les transmitían cada hora el pronóstico del tiempo. Pasaron días enteros pendientes de buenas noticias, tratando de entrar en calor con una temperatura que no superaba los 2ºC.

Para salir, necesitaron seis días cuando en condiciones habituales el trayecto se hace en tres. Habían pasado nueve días bajo tierra y la tormenta ya había descargado, según estimaciones, entre 150 y 200 litros por metro cuadrado. Los espeleólogos de la expedición, que llevaban dos décadas trabajando en Krúbera-Voronya, aseguraron que nunca habían vivido algo parecido.

25 personas formaron parte de esta expedición que portaba 3.000 metros de cuerda, 100 baterías para cámara y luces y 5.000 kg de material. Al final, el riesgo y el esfuerzo se ha visto recompensado y los espectadores de Cuatro serán participes el viernes 27, a las 22:30h.