‘Cocineros al Volante’ viaja a Comillas para preparar el guiso marinero sorropotún


Después del éxito en su estreno, con 2 millones de espectadores, ‘Cocineros al Volante’ continúa su ruta por el norte de España y hace parada en Comillas, una villa cántabra que parece sacada de un cuento de hadas. Aprovechando que es época de bonito, las siete parejas de concursantes tendrán que cocinar sorropotún, un tradicional guiso marinero. Además, en la prueba eliminatoria, el programa recibirá al chef cántabro Óscar Calleja.

Para reinterpretar el sorropotún, los aspirantes contarán con la pieza de pescado y algún que otro ingrediente más para dar rienda suelta a su creatividad. En 90 minutos, cada food truck preparará 20 tapas que degustarán los vecinos de Comillas, el jurado y el resto de compañeros.

 

Los tres equipos peor posicionados en esta primera prueba entrarán a formar parte del grupo de los ‘condenados’, y tendrán que demostrar que son los mejores si quieren continuar en la caravana. Una nueva pareja se incorporará con su food truck para luchar por una plaza en ‘Cocineros al Volante’. El desafío: adivinar, en un minuto, el mayor número de ingredientes de una tapa preparada por los vecinos de la zona. El equipo vencedor podrá quitarle 10 minutos a un equipo y 5 minutos a los otros dos en la prueba final del programa.

 

‘El último cocinado’ contará con la visita de Óscar Calleja, chef director del restaurante Annua de San Vicente de la Barquera, con una estrella Michelin. Los concursantes prepararán unas milhojas de anchoas en salazón con queso pasiego, mermelada de tomate y puré de albahaca.

Los cocineros tendrán que tener mucho cuidado, porque en la retaguardia estará El Kiosko, el food truck de Gonzalo y Ariel, luchando por entrar en la competición. Amigos desde hace tiempo y con una relación excelente, este argentino y su compañero filipino forman una verdadera pareja cómica.