Así son los candidatos de la tercera edición de “Quién quiere casarse con mi hijo?”


Cinco hijos, cuatro madres y un padre en busca del amor. Para facilitar la tarea, las primeras pretendientas y pretendientes se presentan con sus mejores armas para conseguir estar en el programa y luchar por el amor de los tróspidos. Muy pronto, en Cuatro, la tercera edición de ‘¿Quién quiere casarse cn mi hijo?’.

Los dos tienen en común que son exitosos empresarios y grandes seductores. Pero no será el único perfil sorprendente: un hombre demasiado infantil apegado a su madre, un empresario de ocio nocturno y dj ocasional, un encargado de bar de origen argentino y un exmilitar con buen don de gentes protagonizarán la tercera temporada del programa de Cuatro.

Conoce a los nuevos solteros y sus madres (padre en el caso de Alexis)

Alexis

Madrid, Alicante, Valencia… 26 años.

Profesión: compra y venta de coches de alta gama.

Apasionado del lujo, devoto de los grandes coches y entusiasta de la canción melódica, Alexis es un joven con un gran don de gentes y una admiración incondicional hacia su padre, un exitoso empresario con enorme éxito entre las mujeres y a quien algunos le han puesto el apodo de “Flavio Briatore”. Alexis busca una mujer con la que poder encajar tanto en la vida laboral como en la emocional.

Su padre, Armando, será el primero en participar en el programa. Él ha sido padre, madre, amigo y confidente de Alexis. Para Armando, lo más importante es que su hijo no se tope con una “cazafortunas” que pueda querer de él su dinero más que su amor. Y está dispuesto a todo para evitar que eso ocurra.

Víctor

Alicante, 29 años.

Profesión: estudia tramitación procesal y auxiliar administrativo.

Exmonaguillo y exscout, Víctor es un niño encerrado en el cuerpo de un hombre. Inmaduro y con ciertas costumbres infantiles, es fanático de los dibujos animados, del anime japonés y de los peluches. A Víctor le gusta cualquier tipo de chica pero no termina de definirse si le gusta más una mujer elegante, una ordinaria, una delicada o una de armas tomar.

Su madre, Mercedes, cree que su hijo está completamente perdido y que tiene que madurar. Quiere que gracias al programa se convierta en un hombre autosuficiente y se aleje de las faldas de su madre.

Roi

A Coruña, 27 años.

Profesión: estudiante de diseño de producto y dj ocasional.

Roi es un joven moderno, exclusivo y amante del arte, apasionado de la moda, coleccionista de zapatos y algo snob. Para él, el hombre de su vida deberá ser muy masculino y estar socialmente a su altura.

Su madre y a la par socia en los negocios, Belén, siente una enorme admiración por su hijo pero reconoce que encontrarle pareja no será nada fácil.

Leo

Alicante, 27 años.

Profesión: encargado de bar.

Afincado en España con su familia desde hace 12 años, este argentino no ha perdido ni el acento ni las costumbres de su país, pero adora España como si fuera su verdadero hogar. A Leo le encanta su profesión y se considera un tipo infatigable, trabajador y muy diligente. Ha estado con muchas chicas en su vida y admite que cuando se enamora se entrega al máximo, pero ahora quiere sentar la cabeza y encontrar una compañera que vaya más allá de una relación superficial.

Su madre, Silvia, profesora argentina, no duda en decirle a su hijo lo que piensa. No soporta la soberbia ni la vulgaridad. Si alguna de las chicas cuenta con estas dos “cualidades” debe saber que lo tendrá muy difícil.

Fran

Jaén, 29 años.

Profesión: exmilitar y gerente de un local.

Fran es un seductor muy seguro de sí mismo y algo embaucador. Con don de gentes y muy ligón, es consciente de que, a pesar de no tener un excelente físico, su seguridad le hace triunfar entre las mujeres. Aunque Fran no quiere a una mujer como su madre por considerarla demasiado tradicional, la adora sobre todas las cosas y reconoce que si alguien hablara mal de ella, le echaría fuera de su vida.

Su madre, Mª Carmen, jornalera de vendimia y ama de casa, está completamente obsesionada con la limpieza, el orden y con que su hijo esté bien alimentado. Lo que más le preocupa es que siente la cabeza, que por fin dejen de desfilar por su casa mujeres desconocidas y que se enamore de verdad.