Así fue el apoteósico final de la primera temporada de ‘Sin Identidad’


La ficción producida por Diagonal TV ha cerrado su primera entrega con una media del 20,1% y 3,6 millones de espectadores, un éxito rotundo que ha dado lugar a la renovación por una segunda temporada. Un capítulo apoteósico cargado de emociones, intrigas, pasiones, pesares y ajustes de cuentas que nos dejan a las puertas de una terrible venganza.

El desenlace consiguió sorprender al espectador desde los primeros minutos, en los que María, bajo la identidad de Mercedes Dantés, estuvo a punto de acabar con su tío Enrique, si no llega a ser por Pablo que impidió el crimen en el último momento. Y fue aquí cuando llegó uno de los sobresaltos de la noche: ¡Juan trabaja para Enrique!

Resulta que el joven y apuesto abogado que parecía ser el hombre perfecto para María también oculta algo. Y es que esta traición podría estar relacionada con el final del capítulo, cuando Enrique y Bruno amenazan a Juan con un caso de violación en la fiesta de fin de curso de la Universidad… ¿Qué hará el abogado cuando se entere de que María está viva?

El resto del capítulo transcurrió en 2001 con un mano a mano de Pablo y Juan que, aunque un poco picados, dejaron a un lado sus diferencias y comenzaron a investigar la desaparición de María, gracias a la destreza informática de Pablo. La clave para dar con su paradero fue el mensaje que consiguió enviar María desde su cautiverio en Marbella y que tuvo nefastas consecuencias.

Curro, alertado por Amparo, se encargó de darle una paliza a Pablo mientras le destrozaban todo su sistema informático. Por su parte, María era vendida a la mafia China en un coche que presuntamente luego explotaba ante los ojos de Juan y de la policía, dándola por muerta.

Entre tanto, vimos la angustia en los ojos de Francisco José tras la desaparición de su hija… Sentimiento que no compartía su mujer, quien le confesó que quizás fue un error adoptarla: “Fuimos en contra de la voluntad de Dios y ahora lo estamos pagando”.

El plato fuerte de la noche llegó de mano de Amparo y Bruno, cuando tras una cena en un restaurante de lujo, éste le pide a Amparo que se haga pasar por María mientras hacían el amor: “Vamos a jugar a un juego: esta noche eres mi prima María”.

Después del momento de pasión, Amparo soltó la bomba que nos dejó sin habla a todos: ¡Está embarazada!

Y como no podía ser otra forma, la temporada culminó con un epílogo en el que María, bajo la identidad de Mercedes Dantés, hacía un recorrido por todo lo vivido durante estos 9 capítulos y desvelaba por fin el misterio de su llegada a la cárcel china.

Con un resumen en imágenes y un impecable off de Megan Montaner, la ficción se despidió de las pantallas hasta el comienzo de la Segunda Temporada, donde María volverá a su familia para, desde dentro, llevar a cabo su venganza.

En definitiva, un magnífico final de temporada para una ficción que nos dejó con ganas de más desde el minuto cero y que terminó de cautivarnos con un ritmo imparable a partir del capítulo 6, cuando Manuel Ríos San Martín se puso al mando como coordinador de guión con su equipo, formado por los guionistas Mónica Martín-Grande, Ramón Tarrés y él mismo, junto a la analista Victoria Dal Vera, tras la marcha de Sergi Belbel, creador de la serie.

Mérito también del gran reparto que ha llevado la historia de María Fuentes a nuestras casas con una brillante interpretación. Empezando por Megan Montaner (María Fuentes) que ha demostrado una vez más sus dotes interpretativas en todos los registros y su capacidad para soportar gran parte del peso de una serie sin decepcionar. Cierto es que ha contado con el apoyo de unos compañeros de lujo, y es que Eloy Azorín (Pablo) con su habitual naturalidad se ha convertido en una pieza imprescindible aportando cotidianidad y bondad al triángulo que forma con María y Juan. Destacan también los distintos matices que Daniel Grao (Juan) ha aportado a su personaje y la maestría con la que Miguel Ángel Muñoz (Bruno) ha defendido a un personaje tan complejo con un trastorno mental.

La sorpresa la ha dado Verónica Sánchez interpretando a un personaje tan completo, como es Amparo, con tanta espontaneidad y a la vez, cargándolo de realismo. Sin olvidar la grandeza de los actores veteranos: Victoria Abril (Fernanda), Tito Valverde (Enrique), Lydia Bosh (Luisa), Elvira Mínguez (Sor Antonia), Amparo Valle (tata Micaela), Cristina de Inza (Eugenia) y Jordi Rebellón (Francisco José), que nos maravilló con las desgarradoras escenas de sufrimiento tras la supuesta muerte de María. Y acordándonos también de las grandes aportaciones de los actores más secundarios: Luismi Astorga (Carlos), Luis Mottola (Roberto) o Antonio Hortelano (Curro).