Amparo, preocupada por la vuelta de María, muy pronto en ‘Sin identidad’


La segunda temporada de ‘Sin identidad llegará muy pronto al prime time de Antena 3. Luisa lo comunica a la familiaMaría está viva. Todos la daban por muerta y si alguien tiene que temer su vuelta, esa es Amparo que, preocupada, no comprende cómo María puede estar viva. 

Tras una temporada llena de traiciones por parte de sus seres queridos, María llega dispuesta a vengarse de todos y hacerles pagar por lo que han hecho. Pero… tras pasar 13 años en China, su vuelta Madrid estará llena de sorpresas. La familia que dejó atrás en el año 2001 ya no es la que era.

‘Sin identidad’ finalizó la emisión de su primera etapa el pasado mes de julio con una media de 3.597.000 espectadores y un 20,1% de cuota de pantalla, líder absoluta de su franja.

En la segunda temporada

La segunda temporada comienza con María en Madrid. Tras su regreso de China, su familia ya la ve como una más y cree que ya está reestablecida de aquella supuesta fragilidad que conmovió a todos pero que su tío Enrique (Tito Valverde) vio con suspicacia.

Lleva meses siguiendo los pasos de su familia y ha descubierto que sus padres se han separado. Su padre, Francisco (Jordi Rebellón), tiene una nueva pareja y una hija.

Luisa (Lydia Bosch), su madre, es presidenta de la fundación Vergel, una fundación que sirve muchas veces de tapadera para los negocios turbios que maneja Enrique. María, libre ahora de cualquier sospecha, trabaja allí. Junto a ella trabaja también Juan (Daniel Grao), que se ocupa de limpiar los trapos sucios de Enrique. Juan está ahora prometido con Helena (Silvia Alonso), la joven heredera de una empresa farmacéutica con la que Enrique hace tratos multimillonarios.

La Fundación está preparando un Congreso que sacará al mercado un medicamento revolucionario de los laboratorios López Prats que dirige Miriam (Mar Regueras), siempre con la ayuda de Enrique, que tiene acceso directo al Ministerio de Sanidad.

Desde dentro, María tiene acceso más fácil que nunca a todos los negocios turbios de la familia y con la ayuda de Pablo (Eloy Azorín) está a punto de iniciar un cataclismo donde todos pueden salir muy dañados, en especial Enrique.

El hijo de Enrique, Bruno (Miguel Ángel Muñoz), está casado con Amparo (Verónica Sánchez), con la que tiene un hijo. Esta ha iniciado su propia cruzada contra su suegro poniendo a su marido de su parte cuando le haga ver que ellos no se encuentran dentro de la ‘línea de sucesión familiar’.