Alberto Chicote vuelve más guerrero que nunca con la nueva temporada de ‘Pesadilla en la cocina’


Se ha convertido en el azote de quienes degradan la profesión hostelera, el adalid de la exigencia en la cocina, el emblema del sentido común entre fogones… En definitiva, en el terror de los restaurantes sucios, descuidados y sin norte. Y todo, con una arrebatadora personalidad a la que no le importa decir las cosas por su nombre, sin rodeos, aunque duela.

Porque su único objetivo es salvar a restaurantes en ruinas, a dueños que piden auxilio, a empleados que ven cómo el barco se hunde. Alberto Chicote y el equipo de Pesadilla en la cocina regresan a laSexta este miércoles 15 de abril con una cuarta temporada cargada de personajes incontrolables, tensión extrema, brutales desafíos y un Alberto Chicote más seguro de sí mismo y cercano que nunca.

En la nueva temporada, Pesadilla en la cocina visita lugares en los que nunca había estado, como Ibiza, Murcia o Andorra y entornos totalmente novedosos para el programa: un local medieval, una vieja estacón de tren, una cala paradisíaca… El programa viaja también por primera vez hasta Alemania, donde descubre que las historias de la España de hoy y la de hace medio siglo tienen mucho más en común de lo que se piensa.

Será testigo además de abandonos inesperados, peleas, despidos fulminantes, llantos de desesperación, lágrimas de felicidad, intensas emociones… Una combinación inigualable de sentimientos que hace de ésta una temporada única y apasionante.

Pesadillas al limite

Pesadilla en la cocina y Alberto Chicote vivirán cada uno de los casos de la nueva temporada “al límite”

El programa se enfrenta a protagonistas incontrolables, dueños desbocados o empleados de impertinencia suprema ante los que no explotar resulta realmente difícil. Los desafíos, cada vez más extremos y con los factores más en contra que nunca, también serán agotadores, sobre todo debido a la falta de experiencia o de talento de más de un protagonista. Máxima tensión en cocinas, sala y almacenes que en más de una ocasión saltará también fuera de los restaurantes.

Además, si antes era el chef quien provocaba sudores fríos a dueños, empleados y demás miembros de la plantilla, ahora algunos de los restaurantes más irresponsables se convertirán también en una auténtica pesadilla para Alberto. A pesar de su carácter incombustible y de su enorme resistencia ante la ineptitud, más de una vez el chef sentirá muy de cerca el terrible deseo de perder los papeles o de dejarlo todo y abandonar .

Panorámica de nuevas geografías

Para esta cuarta temporada, Pesadilla en la cocina guarda novedades respecto a los tipos de restaurantes, los lugares visitados, las comidas en las que se adentra. Alberto Chicote viaja hasta regiones inexploradas hasta el momento por el programa para conocer nuevos casos. Rincones de Murcia, Andorra o Ibiza, que se unen a entornos totalmente novedosos, como una cala paradisíaca, una vieja estación de tren, un local medieval o un hotel.

Además, el programa se ha adentrado en nuevas gastronomías nunca vistas hasta el momento. Un restaurante griego, un marroquí, un local de cocina medieval, un vegetariano y hasta un restaurante de comida gigante adornan el amplio abanico de opciones en las que Pesadilla en la cocina se sumerge en la nueva temporada.

Y un viaje particular a Alemania

Pesadilla en la cocina viaja también por primera vez a Alemania, para intentar salvar un restaurante en Hamburgo que descubre una particular situación: el reflejo de la España actual y de la de hace casi medio siglo. En el “Mesón Galicia” conviven dos realidades curiosas y al mismo tiempo terribles. La de un padre que emigró a Alemania durante el franquismo y que comenzó allí desde cero. Y la de sus hijos, que nacidos del Estado del Bienestar en España se han visto ahora obligados a irse a Alemania con su padre con motivo de la crisis que asola nuestro país.

Historias emotivas

Un ex militar expulsado del ejército con un fuerte carácter y graves problemas en la gestión de su negocio, un grupo de socios y amigos con ideas completamente opuestas sobre la responsabilidad de llevar un restaurante, una familia para la que el reciente fallecimiento de uno de sus miembros ha hecho tambalear sus vidas y su trabajo o dos ex modelos que se han ido a Ibiza con sus parejas para abrir un restaurante vegetariano y ecológico son algunos de los protagonistas en cuya historia y conflictos se sumerge esta temporada Pesadilla en la cocina.

Fuertes conflictos personales entre dueños y empleados, problemas familiares que se extienden al trabajo, luchas internas que van más allá del sentido común … Estas son algunas de las dificultades a las que se enfrenta Alberto Chicote y el equipo del programa en un duro día a día cargado de tensión, lágrimas y emoción.

Parejas al borde de la ruptura por culpa de la mala marcha del negocio, amigos enfrentados por la dejadez de unos y el exceso de responsabilidad de otros, padres e hijos atrapados en sus negocios familiares … Alberto Chicote será testigo de historias duras, emotivas o desesperantes en las que se combinan multitud de emociones y sentimientos.

Reencuentro con antiguos restaurantes

¿Qué pasó con “El parador de Villa” y ese dueño que aprendió a cocinar viendo la película Ratatouille? ¿Consiguió “El chiringuito del tío Matías” convertirse en un paradisíaco restaurante de veladas de relax o su cocina y sala siguen siendo un auténtico campo de batalla? ¿Aprendió el vociferante cocinero de “El puerto” en Benidorm a mantener las formas y su dueña salir de la decadencia a la que estaba abocado el restaurante?

Pesadilla en la cocina regresa, con dos programas especiales de su “¿Qué fue de…?”, a ocho restaurantes de temporadas pasadas para descubrir qué ha ocurrido tras la marcha de Alberto Chicote, cómo han sobrellevado los cambios, qué han logrado conseguir o por qué las circunstancias han podido con ellos. En estos especiales, el chef y el programa han sido testigos más que nunca de las dos caras de la moneda. Han disfrutado de las poderosas historias de triunfo de algunos de los restaurantes pero también han descubierto con amargo estupor locales cerrados, restaurantes en ruinas e historias personales verdaderamente afectadas por el fracaso.

¿Pudo el “Cool Palace” reconducir la ruinosa inversión de un restaurante persa de 1 millón de euros reconvertido en bar de tapas español? ¿Y cómo estará hoy la cocina de “La parrilla de Poli”, primer lugar en el que Alberto Chicote no comió en su primera visita tras ver el nauseabundo estado de sus fogones?

Para algunos restaurantes el paso de Alberto Chicote supuso un fuerte estímulo que dio sus frutos. Otros han tenido que tirar de coraje y volver a empezar. Y otros apenas consiguieron seguir a flote el tiempo suficiente. Emotivos triunfos y amargos fracasos se cuelan en dos “¿Qué fue de…?” por el que han pasado algunos de los restaurantes más carismáticos, problemáticos o emotivos de temporadas anteriores.

Alberto Chicote acude al rescate de un singular restaurante ubicado en una antigua estación de tren de Murcia

Por primera vez Pesadilla en la cocina viaja hasta Murcia, y lo hace para visitar un restaurante ubicado en un entorno muy particular: una antigua estación de tren regentada por Javier, un ex paracaidista del Ejército cuya mujer lo dejó todo por él. Al principio el local gozaba de mucha clientela, pero muchos de los comensales se marchaban con pequeñas quejas, lo que provocó con el tiempo que no regresaran más.

La falta de atención y detalles, una comida de calidad bastante mejorable y el ambiente irrespirable entre el dueño y una explosiva jefa de cocina han hecho de La Estación un restaurante con potencial pero que ha perdido el rumbo. Sólo Alberto Chicote puede ser capaz de que la locomotora que mueve al restaurante no se pare definitivamente. Porque Pesadilla en la cocina es el último tren que tiene La Estación y tiene que tomarlo con todas las consecuencias.

Regentado por un ex militar del Ejército expulsado por un enfrentamiento con un superior

Javier es un militar retirado, ex paracaidista del Ejército expulsado por un enfrentamiento con su superior, que ha devuelto la vida a una centenaria estación de tren tras décadas de abandono. Sin embargo, lo que parecía una bonita hazaña se ha convertido en su mayor dolor de cabeza porque La Estación ha perdido los clientes que un día tuvo y no ha conseguido llamar la atención de nuevos comensales. Y es que aunque se considera el encargado, Javier no siempre se encarga de todo y parece haber olvidado la disciplina aprendida en el Ejército.

Sus empleados dicen de él que no sirve como jefe y a veces a Javier no le cuesta mucho demostrarlo. Los camareros a veces están más pendientes de evitar los reproches y dar explicaciones a los clientes que de servir. Además, la jefa de cocina es una mujer a punto de explotar continuamente, no quiere limpiar ciertas zonas de la cocina y se niega a obedecer las órdenes con las que no está de acuerdo. Los gritos, los insultos y las faltas de respeto están a la orden del día en La estación, por lo que durante los servicios saltan chispas que los clientes no pueden evitar escuchar.

De continuar así, el restaurante tiene los días contados ¿Serán capaces Alberto Chicote y el equipo de Pesadilla en la cocina de engrasar la maquinaria de La Estación y de hacer del local un lugar de imprescindible visita?

Los sabores del éxito

Pesadilla en la cocina ha dado con los ingredientes del éxito. El programa llegaba a laSexta para convertirse en el estreno de entretenimiento más visto de la historia de la cadena (2.802.000 y 13,7%) y anotó una media total con la primera temporada de 11,8%, alcanzando su máximo el 22 de noviembre de 2012 con un 15,2% y 2.987.000 seguidores.

La segunda remesa de Pesadilla en la cocina confirmaba su excelente acogida con una media de un 13% de share y 2.431.000 espectadores, superando a su primera temporada en +1,2 puntos. El 20 de junio de 2013 batía su récord histórico (16,3% y 2.964.000) y lideraría su franja por primera vez. En su última temporada, Chicote compartió sus andanzas con 2.375.000 espectadores de media (11,7%).

Además, Pesadilla en la cocina también se ha convertido en un fenómeno social. En 2014 sumó hasta 66 trending tópics, 27 de ellos mundiales. Con una gran repercusión en redes, el programa consiguió superar en una de sus ediciones los 34.000 comentarios.

Formato Internacional

Pesadilla en la cocina es la versión española de Kitchen Nightmares, el formato de éxito internacional que lanzó a la fama mundial al cocinero británico Gordon Ramsey y que Eyeworks Cuatro Cabezas ha adaptado para laSexta.

Kitchen Nightmares se estrenó en 2004 en el Reino Unido y, después de tres años de éxito en la cadena Channel 4, Gordon Ramsey cruzó el Atlántico para convertirse en todo un fenómeno televisivo en Estados Unidos. De hecho, la cadena FOX ya prepara una sexta temporada del programa. Actualmente, el programa se emite en más de 20 países.

Mucho más que un chef

Cada vez más popular por su participación como conductor y coach de Pesadilla en la cocina y como jurado de Top chef (Antena 3), su nombre se ha convertido en sinónimo de exigencia máxima y buen hacer en la cocina, donde no caben las excusas. Pero, al mismo tiempo, ha mostrado un lado humano que conecta tanto con la gente que ayuda como con el espectador .

Alberto Chicote es uno de los pioneros en mezclar la cocina tradicional con la nueva tecnología. Y el pionero de la cocina de fusión española y oriental. Comenzó sus estudios de cocina a los 17 años en la Escuela de Hostelería de Madrid y pronto empezaría a trabajar con los mejores restaurantes de la capital: Lúculo, Zalacaín, La Recoleta… Al terminar sus estudios se marchó un año a Suiza a aprender con los grandes de la cocina centroeuropea. Volvió a España donde comenzó a trabajar en La Taberna de Liria, en el Cenador de Salvador y en el Cenachero, en este último ya como jefe de cocina y donde puso en marcha su etapa más reinterpretativa.

Tres años más tarde afronta la dirección gastronómica del restaurante Nodo, un proyecto para fusionar la cocina española y la japonesa y que afianzó su reconocimiento como chef. Después, compagina la coordinación de Nodo con un restaurante de la misma propiedad pero diferente perfil gastronómico, Pandelujo, demostrando así su capacidad para afrontar diferentes líneas culinarias. En verano de 2014 abría su propio restaurante: Yakitoro, un espacio inspirado en la tradicional taberna japonesa de yakitori, donde todo se cocina en directo y al carbón.

El talento de Chicote ha sido reconocido con numerosos galardones. En 2005 recogió el Premio de Madrid Fusión al Mejor Cocinero del año. Un año más tarde, la Asociación Madrileña de Empresarios de restaurantes y cafeterías le otorgó, también, el premio al Mejor Cocinero del Año. Además, el suplemento de ocio y tendencias de El Mundo, “Metrópoli”, le concedió el premio al Mejor Restaurante (Pandelujo) del Año en 2010 y a Chicote el Mejor Cocinero de 2009.

Antes de convertirse en chef revelación de la pequeña pantalla, participó en diferentes espacios culinarios (Canal Cocina y el Canal Caza y Pesca) y colaboró en programas de varias cadenas generalistas, además de protagonizar en 2008 ‘El pollo, el pez y el cangrejo real’, documental nominado a los Goya. En 2012 debutó en laSexta con Pesadilla en la cocina, espacio de gran éxito y en el que no sólo destacó como chef, sino como emprendedor y coach para reflotar los negocios al borde del cierre, mientras que en 2013 lo haría en Antena 3, como jurado y crítico gastronómico del talent culinario de la cadena de Atresmedia Televisión. Recientemente ha estrenado, también para laSexta, El precio de los alimentos, un reportaje en el que vemos a Alberto en otra faceta como comunicador experto en el sector gastronómico.

Ficha Técnica

  • Director General: Edi Walter
  • Delegado de Contenidos Atresmedia Televisión: Carlos Fernández Recio, Esther Pérez
  • Productor Delegado Atresmedia Televisión: Carlos Gómez
  • Directores de Contenidos: Marias Recarte, Mariano Tomiozzo
  • Director: José Rueda