Alberto Chicote se rodea este lunes de mujeres al borde de un ataque de nervios


“Un club de amigas más que un restaurante”. “Una verdadera casa de locos”. Así define una de las camareras al L´Orbayu, la esperpéntica taberna asturiana a la que viaja Alberto Chicote en la nueva entrega de ‘Pesadilla en la cocina’, el lunes, 21 de abril en el prime time de laSexta. Un local que, pese a su excelente ubicación dentro del municipio de Las Vegas (Asturias), se convierte diariamente en una batalla campal debido a las peleas, los gritos, los nervios, la tensión, las bromas de mal gusto y la desorganización que reina en lugar.

¿La causa? El anárquico sistema de trabajo de la dueña y sus tres amigas a las que contrató para sacar adelante el sueño de su vida: su primer negocio propio. Pero la falta de autoridad de una, las excesivas confianzas de las otras y el explosivo carácter de todas ha ahuyentado a la clientela y les ha construido una pésima reputación en todo el pueblo. Su descaro llega hasta tal punto que han incluido en la carta las “croquetas de Chicote” como si fueran caseras a partir de la receta del chef. Sin embargo, cuando Alberto las prueba descubre algo sorprendente…

Una historia tragicómica de tinte rural en el que el disparate, las burlas, los nervios, la insolencia y la desesperación se mezclan resultando una terrible combinación. Una montaña rusa de risas y lágrimas que exaspera a Chicote hasta el punto de no saber manejar a ese grupo de mujeres de tanto y tan difícil carácter.

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Con una larga tradición familiar a sus espaldas de la que no acabó con un grato recuerdo, la vida de Sandra le llevó hace un año a regresar a la hostelería. Pero esta vez no quería estar a las faldas de su madre y decidió abrir una taberna por cuenta propia, L´Orbayu, y rechazar completamente la ayuda de ésta. Una de sus primeras decisiones fue también una de las más erróneas: contratar a tres amigas como empleadas.

Pese a las buenas intenciones y a la amistad que las une, la relación entre ellas es caótica y convierte en un caos todo lo que tiene a su alrededor. Además, la confianza ha llegado hasta tal punto que nadie se responsabiliza ni de la calidad de la comida – que es bastante pésima -, ni del servicio al cliente – al que a veces no le ponen ni los cubiertos – ni de la organización en general.

Todo en un entorno de risas, gritos, un megáfono para los momentos menos serenos y un ambiente que parece un club de amigos más que un restaurante. Pero bajo esta esperpéntica superficie se esconde una dura realidad a la que no le queda mucho tiempo de vida. El restaurante va de mal en peor y amenaza con llevarse por delante no sólo los ahorros de Sandra sino también los de su familia y los de los amigos que, incautamente, se endeudaron para ayudarla.

Ubicada en una zona privilegiada de la localidad, en poco más de un año L´Orbayu se ha convertido en un lugar con mala fama que ha ido poco a poco perdiendo clientes debido al vociferante espectáculo que se ofrece casi a diario. Sandra grita a sus empleadas, éstas hacen lo que les viene en gana, todas contestan con malos modos y el local al completo se inunda de una desequilibrada locura que ni ellas ni los clientes son capaces de soportar.

Además, la madre de Sandra, a pesar de haber sido apartada del negocio, no puede soportar ver sufrir a su hija y aparece por la taberna para decirle a todo el mundo las verdades sin censura y, también, con algún que otro grito. Lo que provoca un conflicto aún mayor entre las amigas y una brecha cada más insalvable en los resultados del negocio.

Alberto Chicote lidiará en este programa con algunas de las protagonistas más disparatadas, divertidas, caóticas e irritantes de la temporada. Una tarea nada fácil para quien va dar todo de sí para reconvertir esa “casa de locos” en una taberna agradable, con carisma y, sobre todo, con una buena oferta gastronómica.