Adrián Grösser (Marc Vilaseca en ‘Merlí’): “Muchas veces se trata al espectador como si fuera tonto”


Adrián Grösser, uno de los protagonistas de la serie catalana ‘Merlí‘ que ahora emite laSexta, nos habla del éxito de la serie y nos

‘Merlí’, una serie centrada en filósofos, es una apuesta arriesgada que ha triunfado, ¿por qué hay que ver una serie de este tipo?

No creo que esta serie sea tan arriesgada. Las personas somos inquietas por naturaleza y es un placer ver una serie donde se tratan valores y filosofía. Si te lo estás pasando bien y encima aprendes, es muy difícil cambiar de canal. Muchas veces se trata el espectador como si fuera tonto, esta es la muestra de que no lo es tanto.

Héctor Lozano, el creador, dice que ‘Merlí’ es la serie que le hubiera gustado ver cuando tenía 16 años, ¿compartes su opinión? ¿Te gusta Merlí como espectador?

Muchísimo, tiene mucha cualidad. Desde los guiones, pasando por las interpretaciones de los actores y la dirección entre otras cosas. De hecho, la estoy volviendo a ver ahora con la Sexta y me está gustando incluso más que la primera vez que la vi.

¿Cómo es tu personaje, Marc Vilaseca?

Es un chico alegre, positivo, descarado y sin pelos en la lengua para hablar ciertas cosas. También es un personaje muy significativo, creo que en todas las aulas hay una especie de Marc.

¿Podrá mantener Marc, tu personaje, el optimismo y su forma de ser durante toda la temporada, o veremos algún cambio en él?

No quiero desvelar mucho pero, descubriremos como Marc en la intimidad es muy distinto que en su estatus que tiene en clase. En la segunda temporada se profundizará aún más en su intimidad.

¿Se tomará bien tu personaje la forma tan especial de dar clases de Merlí?

Si, como la gran mayoría de alumnos, Marc se dejará motivar por Merlí en sus clases de filosofía.

¿Qué mensaje transmite esta serie?

Retrata mucho la adolescencia enseñándonos las partes más divertidas y las partes más difíciles de esta preciosa etapa. También describe como complicado el mundo en el que vivimos y al que se tendrán que afrontar los tan diferentes personajes de Merlí.

¿Nos puedes contar alguna curiosidad o anécdota del rodaje?

Una de las anécdotas que suelo contar es que, Francesc y yo imitábamos con la boca el sonido de una trompetas. Los ratos libres y los vestidores se convertían en auténticas jam sessions. Pero la verdad es que, al ser mi primer rodaje profesional todo eran anécdotas y curiosidades.