50 sombras de Grey: Un interprete llamado Christian Grey


Como ya habíamos anunciado anteriormente, continuamos con la música que escucha, siente e interpreta Christian Grey.

En esta ocasión nos vamos a centra en las piezas clásicas que suenan en los Cincuenta Sombras más oscuras y Cincuenta Sombras liberadas. Preciosas melodías que acompañan y resaltan los sentimientos de Christian y Anastasia.

A lo largo de estos artículos estamos viendo lo importante que es la música en la trilogía de Cincuenta sombras. Una música que no sólo se pone de fondo en una determinada escena, sino que es una música con la que se declaran su amor, con la que se dice todo aquello que con las palabras no se puede.

Comenzamos por Cincuenta Sombras más oscuras, le segundo libro, que comienza con la pareja separada. Christian y Anastasia están destrozados, perdidos y fuera de la realidad por el dolor que les causó la “ruptura”. Pero pronto se volverán a encontrar y volverán a retomar la relación.

Es en la limusina cuando Christian y Ana hablan, largo y tendido, haciendo declaraciones de intenciones y llevando sus sentimientos a la superficie.

-Pero soy un hombre egoísta. Te he deseado desde que caíste en mi oficina. Eres exquisita, honesta, cálida, ingeniosa, seductoramente inocente; la lista es interminables. Te admiro. Te deseo, y la idea de alguien más teniéndote es como un cuchillo girando en mi alma oscura.

Un alma oscura que Christian piensa que existe, pero que realmente no es así, porque es un hombre con conciencia, con principios, un hombre que sabe amar. Una persona así, como él, no puede tener un alma oscura. Pero no solo Christian dejará claros sus sentimientos, Anastasia lo también lo hará.

-Te amo Christian Grey. Y si estás preparado para hacer todo esto por mi, soy la única que no te merece y sólo puedo pedirte perdón ya que no puedo hacer todo eso por ti. Quizás con tiempo…no sé…pero sí, acepto tu proposición. ¿Dónde firmo?

Esta escena va acompañada por una suave pieza que refleja las emociones en el coche, la calma dulce y tranquila después de la tormenta.

http://www.youtube.com/watch?v=Ck43JBO__0A

El Concierto para piano nº 2 Opus 18 en do menor de Sergei Rachmaninoff. El piano va acompañado por instrumentos de cuerda, aire y percusión. Esta composición tiene historia, por Rachmaninoff la compuso cuando ya estaba recuperado de una depresión que había sufrido años atrás.

Tras esa conversación y una vez que Christian deja a Anastasia en apartamento, llegamos al momento “Ipad”. Como recordaréis Christian le da una caja a Ana, donde están todas las cosas que le había comprado, además de otro regalo: un ipad. En la tablet descubrió la aplicación de la Biblioteca Británica, la primera que la emocionó, lo siguiente fue la música y ahí encontramos de nuevo a Thomas Tallis, del que ya hemos hablado en el artículo anterior.

Pero esta pieza no es original de Tallis, aunque es conocida como Fantasía Tallis. Está compuesta por Ralph Vaughan Williams y es una composición de cuerda. El compositor se inspiró en la música renacentista inglesa, la melodía principal es la que está basada en Thomas Tallis y la palabra “Fantasía” hace referencia a la elaboración libre del autor, en forma de variaciones, de esa melodía principal de Tallis.

En el capítulo 5 es cuando Anastasia ve por primera vez a la Sra Robinson, la sombra de una desquiciada Leila y tras una mañana que Christian clasifica como “una mañana de mierda”, Anastasia prepara la comida en la cocina de Escala, el apartamento de Christian. Cuando se sientan para comer suena esta pieza:

Canteloube, Songs of the Auvergne. Esta se llama Bailero.

Así nos informa Christian. Songs from the Auvergne es una colección de canciones populares cantadas compuestas por Joseph Cantaloube entre 1923 y 1930. Están cantadas en Ocitano, la más conocida de todas ellas es “Baïlèro”, de la que habla Christian.

Pero una escena que a todas las greynómanas ha marcado es cuando Christian le hace el amor a Anastasia encima del piano. Pero todo ocurre cuando Anastasia se despierta y ve que Christian no está ne la cama, se levanta y lo ve tocando, se acerca y la pasión hace su aparición. La música que arrancan los dedos de Christian de las teclas del piano es el Nocturno Op. 9. nº 1.

Capítulo 7 de Cincuenta sombras liberadas, el joven matrimonio Grey acaba de llegar de su luna de miel. El primer día de trabajo es un poco turbulento, debido a que Anastasia no cambió su apellido por el de su marido. Este cambio es común en el mundo anglosajón. Ese mismo lunes, después de una discusión cuando llegan a casa y antes de recibir la visita de Gia, la arquitecto que les lleva la remodelación de su nueva casa.

-¿Qué es eso? -pregunto. La música es sorprendente.

-Réquiem de Fauré

(…)

-¿Bailarías conmigo? -Murmura. (…)

Este es el Réquiem que Christian quiere bailar. La melodía que suena es In Paradisum, la última pieza, la VII, que forma esta obra de Gabriel Fauré, que la compuso entre 1886 y 1888. El texto está en latín. Este réquiem sonaría en el funeral del propio autor en 1924. No es muy normal bailar un réquiem, pero lo que nos deja claro este sexy e imprevisible hombre es que cualquier pieza puede ser bailada siempre y cuando lo sientas, lo hagas con el corazón y, lo más importante, te acompañe la persona a la que amas.

-Por favor apaga la música. -Me sorbo la nariz.

-Claro, por supuesto. -Christian cambia de postura, sin dejarme, y saca el mando de su bolsillo trasero. Presiona un botón y la música del piano cesa, para ser reemplazada por mi respiración. -¿Mejor? -Pregunta.

Esta es la música que envuelve la famosa Sala de Juegos y que Anastasia quiere dejar de escuchar. Hay que situarse dentro de la historia, es el capítulo 11 del último libro de la trilogía, Christian, por cuestiones de trabajo, tuvo que viajar a Nueva York y la sombra de Jack cubre al joven matrimonio. Esa misma noche el antiguo jefe de Ana se cuela en Escala. Nadie sale herido, pero de madrugada Christian vuelve a casa, pero la tensión se puede cortar con un cuchillo entre ellos. Ese día, cuando Anastasia vuelve a casa tras terminar su jornada laboral, Christian la lleva a la Sala de Juegos, donde Anastasia vuelve a vivir una situación bastante angustiosa. Esos sentimientos, junto con esta melodía que es algo melancólica y triste, aunque muy bonita, provocan que los sentimientos y las sensaciones se entremezclen y parezcan más de lo son. Esta pieza es de Bach.

Así, terminamos con nuestro repaso a la música clásica que aparece en la trilogía más famosa de los últimos años. Pero no con ello dejaremos de hacer artículos de 50 sombras, porque mucho queda por decir aún.